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Los robots del presente, ¿cómo son?, ¿qué hacen?

Los robots son toda una realidad, estos son un ejemplo

Redacción Computer Hoy

25/04/2015 - 08:15

Los robots

Desactivar bombas, jugar al fútbol, explorar la superficie de otros planetas...

La ingeniería mecánica ya lleva tiempo habitando entre nosotros, por ejemplo, en las secciones de ensamblaje de las plantas automovilísticas. Sin embargo, ahora también quiere conquistar nuestra vida cotidiana, y nos encontramos con robots que aspiran la suciedad de las alfombras o cortan el césped de nuestro jardín. Y en esta frase la conjunción ‘o’ es muy importante ya que, hasta ahora, los robots se especializaban en una función y, por ejemplo, un robot médico de un millón de euros no podía competir a la hora de limpiar la alfombra, con su colega, el robot aspirador.

‘Wall E’ vs ‘Terminator’

En cualquier caso, es bastante lógico que queramos robots humanoides que puedan hacer cada vez más pero, por otro lado, ¿existe el riesgo de que cualquier día nuestro robot quiera aspirar más que polvo?

Estos deseos y temores dan forma a nuestra ambivalencia acerca de estas criaturas artificiales y a cómo las hemos reflejado en el mundo de la literatura y el cine: nos encanta ‘Wall E’, el impertérrito limpiador de la tierra; así como HitchBOT, un robot que viajó por Canada haciendo autostop. Sin embargo, por otro lado, está su colega ‘Terminator’, que desea la extinción de la raza humana, lo que proporciona un material suficiente para nuestras más atroces pesadillas. 

Pero, al margen de todo esto, hay que tener presente que los primeros días de los robots no fueron nada fáciles, ya que en el comienzo de su historia estaba todo trucado: por ejemplo, en el siglo 18, el inventor Wolfgang von Kempelen creó un gran revuelo con su ‘Ajedrez turco’: un muñeco mecánico que ganó en Europa y en los EE.UU. muchas partidas de ajedrez contra oponentes humanos.

Todo ello hasta que se descubrió que en el interior de la máquina se escondía un hombre pequeño que movía el muñeco mediante unos complicados mecanismos. La máquina ocasionó tal decepción que, desde entonces, se usa la expresión ‘ajedrez turco’ para referirse con ella a un engaño. 

Sin embargo, en la actualidad, los jugadores de ajedrez no tienen miedo a este tipo de contrincantes y a lo que sí temen es a los potentes ordenadores. La tecnología informática ha permitido la creación de robots como Shakey, que pueden hacer mucho más que las maravillas mecánicas que emergieron en la temprana era industrial.

¿Qué hace que una máquina sea un robot?

El término Robot proviene del checo ‘Robota’ y significa ‘trabajo esclavo’. Sorprendentemente, no disponemos de una definición precisa, ya que originalmente solo aquellas complejas máquinas con apariencia similar a la humana se consideraban robots. Así, como los primeros robots industriales no encajaban en esta categoría, fueron excluidos de la definición. Finalmente, se reconsideró añadir estas máquinas a la definición.

Nunca se cansan 

Los robots actuales que se usan, por ejemplo, para el mantenimiento del césped, se diferencian de sus colegas estáticos (no solo lavavajillas y lavadoras, sino también de nuestros ordenadores) principalmente por su capacidad de movimiento autónomo.

Los requisitos mecánicos de estos ayudantes domésticos son relativamente bajos (el aspirador Hoover lleva existiendo un montón de décadas) y los principales desafíos son los sensores y su cerebro electrónico. Así, un robot que limpie el suelo tiene que evitar obstáculos y caerse por las escaleras. Pero son aún mayores los desafíos al crear un robot que camine que o, incluso, ande a cuatro patas.

Los robots pueden hacer muchas cosas

En cualquier caso, los expertos esperan un aumento dramático en el desarrollo de la robótica. A la vanguardia está la industria de defensa: en un futuro, en lugar de poner en peligro la vida de sus soldados, los estrategas militares preferirán enviar robots al campo de batalla. Y, aunque todavía queda mucho para ver Cyborgs o Terminators, los expertos predicen que en unos 20 años, podrán crearse robots autónomos salidos de los laboratorios de la industria militar.

Sin embargo, los robots del futuro están pensados para ayudar a mucha gente (como incansables ayudantes en hospitales y residencias), así como salvavidas o guardias de seguridad. Y, si nos centramos en este tipo de tareas, es cuando surge la necesidad de que estos seres artificiales sean más humanos. Por ello, los humanoides de Hanson Robotics imitan las expresiones faciales humanas de manera aterradoramente realista: pueden sonreír, deprimirse o sorprenderse, para así romper el hielo entre el hombre y la máquina.

Está claro, los robots pueden hacer más agradables y seguras nuestras vidas. Eso sí, siempre y cuando, no se les pase por la cabeza (o por su memoria) gobernar el mundo y exterminar a la raza humana...

Humanoides entre nosotros

Humanoides entre nosotros

Sorprendentemente humanos y supuestamente disponibles en dos o tres años, podrán cuidar ancianos o enfermos de Alzheimer: los robots de Hanson Robotics generan una mayor confianza con sus caras sonrientes y motivan a sus pacientes a realizar ejercicios conjuntos en, por ejemplo, terapias de largas jornadas.

Por ejemplo, Han, el nuevo robot que la firma Hanson Robotics  asombra por su capacidad para recrear expresiones humanas.

Se trata de un humanoide diseñado con una piel de goma especial que confiere a su rostro un aspecto muy similar al de una persona. Pero lo que le hace realmente parecido a los humanos es su capacidad para gesticular, para recrear las expresiones de sus interlocutores.

 

Un siervo fiel

Un siervo fiel

¿Un té? El robot Care o Bot 3 del Instituto Fraunhofer trae bebidas, pone la mesa, lleva medicinas y riega las plantas.

También sirve de ayuda para caminar a los ancianos y alerta a los servicios de rescate de emergencia.

Pero Care o Bot 3 es más que una máquina sin alma, además de transportar tus bebidas también ha sido programado para ser un amigo, proporcionar apoyo emocional a las personas ancianas, alguien con quien hablar, que ayudará a las personas a evitar la soledad y la depresión.

 

SCHAFT, el todoterreno

SCHAFT, el todoterreno

El gigante de Internet Google adquirió a los padres de Schaft, la firma japonesa Schaft Inc.

Este robot es capaz de conducir un coche, subir escaleras o retirar escombros. Y por todas estas peculiaridades, fue el ganador de la competición de robots que organiza el ministerio de defensa de Estados Unidos consiguiendo  27 de los 32 puntos a calificar..

Schaft, un robot bípedo, se impuso a los otros 15 equipos participantes y finalizó muy por delante del segundo en el ránking, IHMC Robotics y su robot humanoide “Atlas”, creado conjuntamente con Boston Dynamics, otra empresa de robótica recientemente adquirida por Google.

Hitchbot, el autoestopista

Hitchbot, el autoestopista

Con sus botas de agua y sus guantes amarillos, su traje de gomaespuma de color azul y una eterna sonrisa dibujada en la cara (perdón, en la pantalla matricial), HitchBOT tiene el aspecto de un niño de seis años disfrazado de superhéroe, que se ha perdido en la carretera.

HitchBOT, es un robot concevido para realizar un experimento social que tiene como objetivo estudiar las relaciones entre los humanos y los robots. Hitcbot ha recorrido todo Canada haciendo autostop, como lo oyes.

En su cabeza, forrada de pantallas matriciales, guarda un potente ordenador con GPS y 3G, para rastrear continuamente su posición. Se carga por energía solar, pero si se queda sin batería en su carcasa hay escritas unas instrucciones para recargarlo con un simple enchufe, o con el mechero del coche.

HitchBOT también puede hacer fotos, aunque es muy educado y siempre pide permiso antes de hacer una. La gente que lo recoge en la carretera tampoco se resiste a hacerse fotos con él.

Entrevista con los inventores:

¿Cuál es el propósito de HitchBOT?

Dr. Frauke Zellner: en este proyecto se quiere dar respuesta a la fascinante cuestión de hasta qué punto una máquina como HitchBOT puede confiar en la gente y cómo se aceptaría esta experiencia en los medios sociales. La mejor manera de realizar el experimento fue dejar a su aire al robot y observarlo desde la distancia.

¿Cómo se escogió el diseño del robot?

Dr. David Smith: para facilitar los viajes de HitchBOT y eliminar el miedo de la gente a la tecnología, hemos uso como materiales cosas que mucha gente tiene en su sótano. Su cuerpo es un enfriador de cerveza, el sombrero es, en realidad, la tapa de un cubo de basura. Además, se ha demostrado que la gente tiene menos miedo a robots más bajitos  (HitchBOT no es mucho más grande que un niño). 

¿Tenéis miedo de que el robot pueda desaparecer?

Dr. Frauke Zellner: esto es un experimento: cualquier cosa que le ocurra a HitchBOT, será algo que decidan las personas. No le acompañamos y dejamos todo a su suerte. Hasta ahora ha funcionado muy bien. La gente es muy amable y servicial.  

Un clásico, el robot aspirador

 Roomba

Parecen relativamente simples, pero incluso una aspiradora robótica incorpora muchos sensores con los que calcular distancias y evitar así colisiones con los muebles.

Este siervo de la limpieza se puede programar para así ponerse en funcionamiento automáticamente.

Luego, una vez detecta que se está acabando su batería, vuelve a su estación de carga. 

Y es que quien más y quien menos, ha escuchado hablar alguna vez de las populares Roomba, esos peculiares aspiradores inteligentes con forma circular pensados para hacerlos la vida un poco más sencilla. Con opiniones muy dispares en cuanto su eficacia y utilidad, resulta sorprendente conocer que en nuestro país el 11% de los  sistemas de aspiración domésticos corresponde a este tipo de dispositivos.

Robots que limpian y salvan vidas: los nuevos iRobot Roomba

Un mercado que a nivel mundial mueve nada menos que7.000 millones de dólares, del que iRobot –fabricante deRoomba– es líder indiscutible.