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Las 10 ideas más locas de los fabricantes de motor que quedaron en nada

El camión andador

cyberneticzoo.com

06/04/2019 - 19:30

Coches de ocho ruedas, puertas que se abren al revés, el volante en la parte de atrás... Con la idea de innovar, o de diferenciarse de la competencia, hemos visto muchas ideas locas propuestas por los fabricantes de motor, que por unas u otras razones, no consiguieron triunfar. Algunas de ellas te sorprenderán...

El mercado de vehículos es uno de los más exigentes y competitivos. Diseñar un coche, y fabricarlo, cuesta mucho dinero, y necesita mucha infraestructura en forma de fábricas, proveedores de piezas y accesorios, y distribución. Para que el negocio sea rentable hay que vender muchos coches constantemente. ¿Cómo diferenciarse de la competencia? Una de la forma de conseguirlo es poniendo en marcha ideas originales e innovadoras. Aunque a veces, no funcionen. Vamos a echar un vistazo a las 10 ideas más locas de los fabricantes de motor que quedaron en nada.

El problema de innovar, es que una gran idea no siempre tiene una aplicación práctica. Quizá es muy cara de fabricar, o no aporta mucha utilidad, o a la gente de la calle (al conductor), no le gusta.

Hemos recopilado diez ideas absurdas o geniales de los fabricantes de coches que finalmente fueron desterradas, porque los problemas o el poco beneficio que generaban las convertían en inviables. Algunas merecen quedarse en lo más hondo del pozo de los recuerdos. Otras las echamos de menos, porque eran locuras que nos gustaban...

La mayoría pertenecen a los primeros años de la industria automovilística, cuando nada estaba inventado y todo era posible. Después las cada vez más estrictas normas de seguridad, y la automatización de los procesos de fabricación, limitaron mucho las iniciativas más radicales.

Coches con propulsión a hélice

Durante las primeras décadas de la automoción, a principios del siglo XX, los motores de coche aún no eran muy potentes. No se podía correr mucho, así que los fabricantes buscaban nuevas formas de propulsión. 

En aquella época los aviones eran los vehículos más rápidos así que... ¿por qué no ponerle un motor de avión a un coche?

El más popular fue el Helica, diseñado por el francés Marcel Leyat. Entre 1913 y 1926 fabricó unas cuantas unidades por encargo. Puedes verlo en la foto en color de la parte superior.

Los motores de hélice, técnicamente, no son una mala elección para un coche. Son potentes, eliminan las marchas, proporcionan tracción, e impiden que el coche se quede atascado en la nieve o el barro.

Por desgracia, los inconvenientes superan a las ventajas: son peligrosos si hay gente cerca, consumen mucho combustible, y son muy ruidosos. Así que esta idea loca de los fabricantes de coches se abandonó, aunque siempre se puede ver alguno en las ferias de automóviles...

Si quieres saber más sobre ellos, echa un vistazo a esta web.

El camión andador

El camión andador

cyberneticzoo.com

En los locos años 60, el ejército de los Estados Unidos encargó a General Electrics (GE) un camión andador. O en otras palabras, un camión en donde las ruedas eran sustituidas... por piernas.

La idea era que este transporte pudiera moverse por los lugares angostos donde no podía avanzar un tractor.

Parecía una locura, pero la GE no se achicó. En 1969 presentó el GE CAM (Máquina Antropomórfica Cibernética). Como se puede ver en este vídeo, era capaz de hacer cosas realmente sorprendentes, como apartar una pila de escombros a patadas...

Sin embargo era un vehículo muy caro de fabricar, y no era autónomo (se pueden ver los cables en la parte superior que suministran la energía), así que no resultaba práctico.

Pero estamos seguros de que un coche con piernas habría causado un revuelo en las calles..

La ventanilla de ópera

Ford Thunderbird

1956 Ford Thunderbird

Wikimedia

La opera window o ventanilla de ópera, también llamada ojo de buey, fue muy popular a principios del siglo XX, y en los años 70. Se instalaba en coches en donde la parte trasera estaba completamente cerrada, no había ventanillas. Únicamente se incrustaba una opera window, normalmente a modo de ojo de buey, que solía estar tapizada con plástico o vinilo.

Coches antiguos

1973 Dodge Charger SE coupe

Morven. Wikimedia

El objetivo de estas ventanillas era preservar la intimidad de los pasajeros que iban en la parte de atrás, así que fueron muy populares entre los famosos, y en los coches oficiales de los políticos. Pero también causaban claustrofobia a muchas personas.

En los años 80 dejaron de usarse, y ya no han vuelto a retomarse.

Las puertas suicidas

Puerta suicida

Las puertas suicidas, también llamadas puertas de suicidio, fueron muy populares en los años 60 del pasado siglo. Ya no se usan en los modelos en serie, aunque a veces se añaden a ediciones limitadas, como en el reciente Lincoln Continental presentado este año.

Son fáciles de distinguir porque tienen la bisagra en el lado izquierdo de la puerta, en vez de en el derecho. Pero, ¿por qué se llaman puertas suicidas?

Puertas de suicidio

Lincoln

Las puertas de suicidio fueron muy populares a principios del siglo XX en marcas como Peugeot. En España las montaron muchos Seat 600, antes de 1970.

Eran también muy demandadas en los coches de los gánsteres americanos de los años 30, ya que se podían abrir rápidamente para saltar de un coche en marcha, o usarlas como escudo para disparar al coche que viene detrás, en una persecución.

Las puertas suicidas han sido bautizadas así por su peligrosidad. En este tipo de puerta el movimiento del aire alrededor del coche crea una zona de baja presión, que actúa como una fuerza exterior que intenta abrir la puerta. Este problema se acentúa en las curvas, en donde la fuerza centrífuga junto a la zona de baja presión pueden abrir la puerta y succionar al ocupante fuera del coche, si no lleva el cinturón puesto.

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Lógicamente los vehiculos modernos con puertas de suicidio tienen cierres reforzados, y son completamente seguros.

Con las puertas convencionales, al tener las bisagras en el marco contrario de la puerta ocurre justo lo contrario: la presión del aire la cierra aún más. Por eso es tan dificíl abrir la puerta de un coche cuando circula a gran velocidad.

El Gyrocar

El Gyrocar

¿Un coche de cinco plazas y dos ruedas? ¿En serio alguien se ha planteado construir esto? La idea se le ocurrió al aristócrata ruso Peter Schilovski, y encargó el proyecto a la compañía británica Wolseley Tool & Motor Car Company.

En 1912 presentó el Schilovski Gyrocar, un coche de dos ruedas y cinco plazas.

En una moto es el conductor el que la mantiene en equilibrio con su cuerpo y el manillar, especialmente en las curvas. ¿Pero cómo se puede equlibrar sobre dos ruedas un coche de 2.700 Kilos?

Para conseguirlo, utilizaron un giroscopio. Una enorme rueda de metal que gira como una peonza en el centro del coche, generando fuerzas que equilibran el peso sobre las ruedas. El 10% de la potencia del motor se destinaba a un motor eléctrico y una dinamo, que mantenía girando el giroscopio.

El Schilovski Gyrocar causó sensación en su época porque era completamente funcional. Incluso se han creado versiones modernas, como el popular Gyro-X de 1967:

Pero son vehículos que no pueden alcanzar velocidades muy elevadas, porque se desequilibran rápidamente. Además su radio de giro es muy amplio, así que no pueden circular por muchas carreteras. Se han quedado en una divertida curiosidad.

El monorueda

Monorueda

Si un coche con dos ruedas ya nos parece una locura... ¿Puede existir un coche con una sola rueda? Por supuesto que sí...

Los vehículos monoruedas suponen un auténtico desafío porque la rueda debe, al mismo tiempo, propulsar y equilibrar. Y los giros son una auténtica pesadilla.

Han existido vehículos monorueda desde hace casi un siglo. En los años 30 se hizo muy famoso el Dynasphere, que además de usar una única rueda... ¡Era un vehículo eléctrico! Algunos modelos también funcionaban con gas.

Se han producido otros intentos a lo largo de los años, pero es un vehículo tan espectacular como peligroso, y poco práctico. Solo es útil en las rectas. En el momento en el que hay que tomar una curva, comienza la diversión...

Vehículos anfibios

RingSpeed Splash

RingSpeed

Todos los niños han soñado alguna vez con conducir un coche que también pueda navegar por el mar. Es uno sueño que se ha trasladado a la madurez a través de innumerables películas, comics y series de televisión.

Algunos fabricantes han intentado desarrollar coches anfibios. En 1960 se hizo muy popular un coche alemán llamado Amphicar, que llegó a venderse en concesionarios.

El Ringspeed Splash, que puedes ver en la foto superior, es un deportivo capaz de correr a 200 Km/h en carretera. Pero cuando toma contacto con el agua, basta con apretar un botón para que del parachoques traseros y de los bajos surjan unas hélices y un timón, que le permiten navegar por el mar.

El modelo más evolucionado es el Gibbs Aquada, de reciente fabricación. Es capaz de alcanzar los 160 Km/h en tierra, y 48 Km/h en el agua.

The Aquada

Gibbs

Lo que más sorprende es que las ruedas se retraen en el agua, y el propio vehículo se transforma en una barca propulsora.

Decoraciones de madera rústica

Ford Pinto

Ford Pinto

Flickr

Otra moda de los años 70 que se ha perdido (posiblemente, para bien), son los paneles de madera rústica que llevaban muchos vehículos en los laterales, o en la parte trasera, especialmente en Estados Unidos.

Se consideraba un complemento de lujo, y en algunos casos, también una forma de conectar con lo rústico y lo artesanal.

Pero estos paneles de madera añadían mucho peso al coche, y aunque estaban barnizados y protegidos con lacas, la acción del sol y la lluvía conseguían que los colores se apagasen, y la madera siempre acababa con algún roce o cicatriz.

A medida que los coches fueron reduciendo su peso para reducir el consumo, esta moda fue desapareciendo.

Un joystick en el salpicadero

Coches con joystick

¿Por qué llevamos más cien años conduciendo con aburridos volantes redondos? Los coches de Formula 1, por ejemplo, llevan un espectacular manillar, y parecen bastante manejables.

Puesto que las nuevas generaciones se han criado un un gamepad en la mano jugando al Gran Turismo o al Forza Motorsport 7... ¿por qué no cambiar el volante por un joystick?

Es una idea loca que los fabricantes de coches más prestigiosos han intentando poner en práctica, al menos conceptualmente. En 1996 Mercedes presentó un concept car llamado Mercedes-Benz F200 Imagination (foto superior), que se manejaba con un joystick.

En 2011, el Honda EV Stern cautivó a todo el mundo por su futurista dashboard, y su configuración de doble joystick. Pero también se quedó en la tableta de diseño:

Coches con joystick

Aunque un joystick puede ofrecer más precisión en pequeños giros (justo lo que se necesita en un videojuego) su pequeño radio de acción no lo hace adecuado para conducir en carretera. Un pequeño movimiento del joystick produciría un giro amplio en el coche.

Además los conductores son reacios a los cambios radicales, y tienen más confianza manejando el coche con dos manos.

Pero seguro que los fabricantes siguen intentándolo...

Los microcoches

Micro coches

Pequeños, adorables, y unipersonales.

Los microcoches tienen un poco de rebeldía, mezclada con evidente pragmatismo. Si solo utiliza el coche una persona un microcoche es más barato, consume menos, sortea los atascos, y aparca en cualquier sitio.

Fueron muy populares en la postguerra por las anteriores razones, como el querido BMW Isetta. Pero se han seguido fabricando hasta ahora, incluso por las marcas convencionales, aunque no con el minimalismo que han demostrado algunas ingenieros, creando microcoches que hasta pueden levantarse con una mano.

Micro coches

Curiosamente, el auge los coches eléctricos puede volver a ponerlos de moda. Este simpático Microlino se pondrá a la venta este año:

Seat también ha presentado el Seat Minimó, un coche eléctrico biplaza que mide la mitad que un coche convencional.

Hemos visto algunas ideas locas de los fabricantes de coches que se quedaron en nada. Seguro que muchas de ellas habrían sido un gran éxito de ventas, si se hubiesen llegado a comercializar...