Skip to main content

Webs, apps y robots para que los niños aprendan a programar

Webs, apps y robots para que los niños aprendan a programar

Juan Carballo

28/08/2016 - 10:15

En esta lista os presentamos los mejores métodos para que los niños aprendan las nociones básicas de programación mientras se divierten jugando. 

En los talleres de programaciónlos chavales aprenden a que si algo no funciona, mientras están creando un juego o una aplicación, es que hay un problema que resolver y no paran hasta encontrar la solución” nos cuenta Antolín García, director de Microforum e impulsor de ConMasFuturo.

Los padres observan como sus hijos aprenden a hacer tap, scroll o swipe antes incluso que a pasar las páginas de un libro. Programar será una habilidad tan común en el futuro como hoy lo es conocer un segundo idioma. Enseñar a los niños las nociones más básicas les ayudará para, en un futuro, tener una base sólida sobre la que seguir aprendiendo.

¿A qué edad es conveniente que los niños empiecen a familiarizarse con este mundillo? A partir de los siete años ya poseen habilidades suficientes como para hacer sus primeros pinitos en el mundo de la programación. Como veremos en este lista, hay lenguajes adaptados al público más joven en entornos de desarrollo sencillos e intuitivos. Con todo, no hay límites para aprender. Hay métodos, como estos robots de la empresa Play-i, que también sirven para iniciar a niños menores de cinco años.

Uso seguro de la tecnología: 10 mandamientos para padres

La programación es un disciplina que combina muchos tipos de conocimientos. La cara más reconocida guarda una estrecha relación con las matemáticas, las ecuaciones y demás complicaciones de la ciencia. Sin embargo, también se ejercitan las habilidades creativas. Escribir código sirve para crear un aburrido software de gestión, pero también para desarrollar videojuegos y aplicaciones innovadoras.

Esta parte creativa de la programación es la más estimulantes para las mentes jóvenes. Por ello, en esta lista os presentamos algunos lenguajes, robots, aplicaciones y webs que introducen a los niños en las lógicas de la programación mientras se divierten. 

Scratch

Scratch

Scratch es un lenguaje de programación desarrollado por el MIT para enseñar a programar a niños y adolescentes de entre 8 y 16 años. Está diseñado para que los jóvenes aprendan a razonar como programadores y para que trabajen en grupo. Es muy divertido y fácil de usar, con él se pueden crear presentaciones, historias interactivas, juegos… y está disponible en español, una característica que lo diferencian de otras alternativas de esta lista.

La primera versión de Scratch se presentó en 2005 y, desde entonces, se ha perfeccionado y ampliado hasta lograr un resultado tan sofisticado como es actualmente. Aunque fue ideado para que los niños puedan desenvolverse sin problemas, también lo pueden utilizar los adultos que quieran aprender o que simplemente deseen incrustar algún tipo de animación en su página web.

Las 10 mejores apps para niños

En esencia, se trata de un lenguaje modular y visual que se organiza en bloques según sus funciones. Los programas se componen de diferentes acciones que se encajan entre ellas como piezas de Lego. La mayor aportación de Scratch es su capacidad para estimular a los jóvenes a pensar de forma creativa y a utilizar la razón de forma sistemática. Además, con él se emplean los mismos fundamentos de otros lenguajes más complejos como C+ o Java, así que representa una excelente forma de iniciarse en la programación

GoBox

GoBox

Una de las mejores maneras de aprender es jugando. Con esta idea, GoBox introduce a los niños en la programación y la robótica. Es un kit para desarrollar un robot que se distribuye a través de un servicio de suscripción: los usuarios pagan una cuota mensual y reciben periódicamente nuevas piezas y contenidos para actualizar su proyecto.

La primera entrega consta de una placa Raspberry Pi y un conjunto de materiales para fabricar un coche. Con las instrucciones que GoBox nos proporciona, los niños aprenderán los conceptos básicos de la robótica paso a paso, introduciéndose de forma sencilla en los lenguajes de programación (Python, Scratch, Node.js y Go).

Los 8 mejores regalos tecnológicos para niños

Las siguientes entregas GoBox añadirá nuevos componentes, como sensores y accesorios para convertir nuestro coche robot en un bólido de ciencia ficción. El segundo kit incluye una cámara de 5 megapíxeles, sensor de movimiento, sensor de luz, sensor ultrasónico, sensor de infrarrojos y luces LED. Este proyecto nació gracias al mecenazgo a través del crowdfunding y ahora se puede adquirir por 90 dólares la primera entrega, más 95 dólares por seis meses de suscripción o 189 dólares por un año. La colección completa, con el kit y todos los componentes, se vende por 209 dólares.

Vortex

Vortex

DFRobot, una startup con sede en China, presentó en el 2015 a Vortex, un robot educativo con multitud de funciones y actividades que pueden manipular los niños a partir de seis años. Este divertido dispositivo se vincula con un smartphone a través del bluetooth (es compatible con iOS y Android) para que los más pequeños puedan programarlo y dar rienda suelta a su imaginación.

La programación se lleva a cabo en un tipo de lenguaje modular muy visual, además la plataforma de desarrollo es muy colorida, intuitiva y funcional. Cuenta con cuatro juegos; lucha, golf, conducción y fútbol. Vortex puede interactuar con otros robots y hacer las partidas más interesantes.

Unboxing del Arduino Starter Kit

Este dispositivo de DFRobot es una iniciativa de código abierto compatible con Arduino y Scratch. Está equipado con multitud de sensores y también integra una pantalla que muestra los ojos y diferentes expresiones de Vortex. Este proyecto logró recabar financiación en KickStarter y ahora se puede reservar por 99 dólares la unidad y 179 un pack de dos robots. 

Blockly

Blockly

Al igual que Scratch, Google Blockly es un lenguaje de programación totalmente visual compuesto por un conjunto de comandos sencillos que podemos combinar como piezas de un puzzle. Este proyecto tiene como objetivo ofrecer a los programadores principiantes y a los niños las nociones más básicas sobre lógica. Sin paréntesis, puntos y coma ni corchetes, Blockly está diseñado para ser fácil y comprensible.

Blockly nos permite arrastrar distintos componentes (operaciones matemáticas, textos, procesos…) para crear sencillos scripts que podremos exportar a lenguajes más complejos como JavaScript, Python o XML. Aunque no ha sido concebido para desarrollar aplicaciones complejas -sus creadores ya advierten “no intentes usarlo para el mantenimiento del kernel de Linux”- los programadores experimentados pueden usarlo como guión o boceto y luego exportar el código.

Las mejores tablets para niños

Por el momento todavía está en fase de desarrollo, pero los más pequeños ya pueden divertirse con hasta seis juegos diferentes con retos y ejercicios que estimularán su curiosidad. Blockly es un código open source y un proyecto colaborativo, de esta forma Google anima a los “programadores del mañana” y a los profesores a sumarse en el autoaprendizaje dentro y fuera de las aulas. 

Hackaball

Hackaball

Hackaball es exactamente eso: una pelota hackeable. Este dispositivo cuenta con diversos sensores y componentes: giroscopio, acelerómetro, motor de vibración, LEDs, memoria, un altavoz y batería. A través de una sencilla aplicación para el iPad, los niños pueden divertirse programando distintas acciones, como encender luces o reproducir diferentes sonidos.

El lenguaje de programación se limita a una serie de comandos muy visuales que los más pequeños puede combinar intuitivamente. Hackball puede introducir en las lógicas necesarias para utilizar lenguajes más complejos incluso a niños que todavía no tienen la capacidad de leer.

Aplicaciones de cuentos para niños

Como no deja de ser un juguete, el diseño está preparado para resistir cualquier tipo de golpes. Los primeros pedidos se entregarán a partir de mayo de este año. Ya se puede reservar Hackball por un precio de 99 euros en su página web. 

Visualino

Visualino

Las placas Arduino han revolucionado el panorama de la electrónica, la robótica y la programación. Con un conjunto de componentes muy sencillos (un motor, LEDs, cables y resistores) podemos realizar multitud de proyectos distintos. Además, cuenta con una comunidad de usuarios muy extensa y activa que tiene por norma compartir toda la información en Internet.

Visualino es una aplicación creada a partir de Scratch que permite a los niños programar animaciones sencillas con un lenguaje modular y visual. Las mecánicas están adaptadas a un público infantil: en el lado izquierdo de la interfaz se posicionan y combinan las piezas que representan determinadas funciones; en el área derecha se puede visualizar en tiempo real su equivalente en lenguaje de programación.

Las mejores webs para que los niños aprendan inglés

Visualino bebe también de otras fuentes como Google Blockly y bitbloq de BQ. Está disponible de forma totalmente gratuita en Internet y los usuarios más experimentados también puede acceder al código fuente para sumarse al proyecto y aportar su granito de arena en esta iniciativa para enseñar a los niños a programar

Kamibot

Kamibot

Kamibot es otro ejemplo de juguetes tecnológicos que acercan la programación a los niños de una forma lúdica. Se trata de un robot personalizable cuyo comportamiento se puede definir a través de una plataforma adaptada al público más joven y su aspecto se puede cambiar con piezas recortables.

Este pequeño cilindro está equipado con dos motores de corriente contínua y varios sensores diferentes: ultrasonidos, infrarrojos, giroscopio. Todo esto, alimentado con una batería que le proporciona una autonomía de 90 minutos. Es un juguete basado en la tecnología Arduino y funciona con Scratch, un lenguaje visual que ya hemos mencionado como una buena opción para que los niños se inicien en este campo.

¿Puedes resolver un puzzle matemático para niños de 8 años?

Kamibot se puede controlar a través de una aplicación compatible con dispositivos iOS y Android. Se pueden dirigir sus movimiento, ajustar su velocidad, cambiar la orientación de la cabeza o modificar el color de los LEDs. La interfaz es muy sencilla e intuitiva, de modo que los niños se podrán divertir y aprender sin problemas.

Otro aspecto positivo de este robot es que también requiere cierta dosis de manualidades. El aspecto exterior se puede personalizar mediante recortables que se pueden descargar. Existe una gran variedad de personajes y plantillas disponibles, tanto en color como en blanco y negro. Este proyecto nace de una campaña de KickStarter que no logró la financiación necesaria. Con todo, se puede reservar Kamibot desde 89 dólares y las primeras entregas se realizarán a partir de la primavera de este año. 

Wink

Wink

Wink es un pequeño robot basado en Arduino que está dirigido a jóvenes y adolescentes que quieran iniciarse en la programación aprendiendo paso a paso y de manera sencilla. Este dispositivo de reducidísimo tamaño cuenta con un motor, luces LED, sensores de luz, sistema de audio y otros componentes que permite a los alumnos ejecutar diferentes tareas.

Puede detectar barreras, buscar la luz o simplemente servir como experimento creativo. Además del robot, el emprendedor que ha lanzado este proyecto también proporciona acceso a más de 20 unidades didácticas de forma gratuita para aprender a programar. Estos tutoriales se pueden descargar por ahora en formato .PDF y pronto se publicarán diversos vídeos con las clases.

Las 10 mejores películas para niños y adultos

Wink ha sido cuidadosamente diseñado para que los estudiantes puedan ir poniendo en práctica lo que aprenden experimentando con el robot en tiempo real. La campaña de KickStarter resultó un éxito y logró superar con creces los 6.000 dólares que Plum Geek necesitaba para desarrollar el proyecto. Se puede adquirir a partir de 49 dólares

Zowi, el robot educativo de BQ

Zowi, el robot educativo de BQ

Zowi es el robot educativo que la compañía española ha desarrollado con el objetivo de acercar la programación a los niños. Este juguete se vende montado y listo para ponerse a jugar, pero está pensado para desmontarlo todas las veces que sea necesario. Se trata de que los más pequeños se familiaricen con las distintas piezas y procedimientos de la electrónica y la robótica.

Zowi se vincula mediante bluetooth con un smartphone y se controla a través de una aplicación compatible con todos los dispositivos Android. Este simpático robot puede caminar, saltar, bailar, temblar, girar, inclinarse e incluso agitar un pie. Todo gracias a un conjunto de sensores y componentes como: un sensor de ultrasonidos, un zumbador, un micrófono, una placa controladora y una matriz LED que se encarga de dibujar las expresiones.

Los juguetes y juegos de los niños en los 80

Cuenta con distintas cabezas intercambiables que se fabrican con una impresora 3D. Cualquier adulto que tenga acceso a una impresora de este tipo podrá producir los diseños de sus propios hijos. Zowi se programa en una plataforma web utilizando bitbloq. El robot educativo de Bq está disponible en la tienda online del fabricante y en los punta de venta autorizados por un precio de 99,90 euros.

WeDo

WeDo

WeDo es una plataforma desarrollada por LEGO, la compañía de juguetes para niños, que ofrece una forma divertida de iniciarse en la construcción y programación de robots. Los niños pueden dar rienda suelta a su imaginación y construir diferentes modelos que cuenten con sensores simples y un motor que se puede conectar al ordenador. Luego pueden programar el comportamiento del juguete con un herramienta muy sencilla.

El set básico de WeDo incluye guías para hacer hasta 12 robots distintos (un pájaro volador, un mono percusionista, un barco que navega…), pero el conjunto incluye más de 150 elementos como un motor y sensores de distancia e inclinación, así que las posibilidades son muy interesantes.

Los niños y la tecnología, ¿prohibir, limitar o incentivar?

LEGO también vende un set de recursos adicionales que está diseñado para complementar al kit básico. También se puede programar de forma sencillo con el lenguaje de programación para niños Scratch. WeDo se puede adquirir en grandes superficies y en distribuidores oficiales de LEGO por 149 euros