La encriptación de WhatsApp, en el punto de mira

La encriptación de WhatsApp en la privacidad del Gobierno

La batalla legal entre el FBI y Apple por la encriptación de los iPhone ha abierto la caja de Pandora de la privacidad, al menos mediáticamente hablando. Tras poner el foco sobre la encriptación de los móviles, ahora las autoridades estadounidenses podrían estar preparando el primer asalto contra la encriptación de WhatsApp.

Tal y como ha ocurrido en el caso de Apple que ha llegado hasta los juzgados estadounidenses, toda la polémica radica en una investigación en la que uno de los acusados supuestamente ha mantenido conversaciones de interés para el caso a través de esta aplicación de mensajería instantánea. La privacidad de WhatsApp, precisamente, estaría impidiendo que los investigadores pudieran recuperar las conversaciones del acusado.

Y es que, aunque el juzgado ha dado luz verde para permitir a los investigadores acceder a las conversaciones, los mensajes encriptados han echado por tierra cualquier posibilidad de recuperar la conversación del implicado en el caso. De momento, todos los detalles del caso permanecen bajo secreto de sumario, y lo único que se conoce al respecto es que no se trata de una investigación terrorista.

La encriptación de WhatsApp dará un nuevo paso

A partir de aquí, la polémica está servida. Tal y como señala el The New York Times, las autoridades estadounidenses todavía no han decidido cuál será su siguiente paso en este caso, pero no son pocas las voces que ya apuntan a que estamos en la antesala de nueva batalla legal que podría llevar a Facebook (propietaria de WhatsApp) al juzgado. Si la empresa de Mark Zuckerberg decidiera rechazar ayudar a desencriptar los mensajes del acusado, las autoridades estadounidenses probablemente elevarían el caso hasta los tribunales.

En Brasil, WhatsApp lleva tiempo sufriendo embestidas de las autoridades. Hace tan solamente algunas semanas, Diego Dzoran -un alto cargo de Facebook en América Latina- fue detenido y puesto a disposición de la justicia por haberse negado a compartir información de unas conversaciones de WhatsApp en un caso de narcotráfico y crimen organizado.

[Fuente: NYTimes.com, vía TheNextWeb.com]