Mujer roba 1250 € a su madre para jugar al Candy Crush Saga

Una mujer de 45 años robó más de 1000 libras a su madre discapacitada para jugar al Candy Crush Saga, y otros juegos online.

Unos caramelos de distintas formas y colores aparecen en pantalla, agrupados en columnas. Debes cambiar de posición algunos de ellos para conectar tres o más del mismo color, haciéndolos desaparecer.

Y ya está.

Hay variaciones, diferente diseño de niveles, pero esa es la esencia de Candy Crush Saga.

Un sistema de juego sencillo y adictivo que ha llevado a la desarrolladora King a ganar 450 millones de dólares cada trimestre, doblando en ganancias a Twitter. También, a cotizar en la Bolsa de Nueva York, y a querer registrar las palabras Candy (caramelo) y Saga, para que nadie más pueda usarlas sin su consentimiento...

Roba a dinero a su madre para jugar a Candy Crush Saga

¿Qué es Free-to-Play o Free2Play?

Aunque Candy Crush Saga es un juego gratuito englobado dentro del término Free-to-Play, debes pagar dinero para comprar vidas y obtener diferentes ventajas. Su sencilla y entretenida mecánica lleva a algunas personas a engancharse, hasta el punto de terminar en la cárcel por robar a su propia madre.

Es lo que le ha ocurrido a Sally-Anne Turner, una británica de 45 años acusada de robar 1250 € a su madre discapacitada, durante dos años, para jugar a Candy Crush Saga y otros juegos online, según informa el periódico The Telegraph

Debido a la discapacidad de su progenitora, Sally-Anne tenía acceso a las cuentas corrientes de su madre. Al parecer sacaba dinero de ellas para comprar vidas en Candy Crush Saga y otros juegos online.

No queda claro si la propia madre denunció a su hija adicta, pero los hechos llegaron a oídos de las autoridades, y la mujer terminó siendo juzgada. Ha sido condenada a 12 semanas de cárcel, un año sin tener acceso a las cuentas de su progenitora, y la imposibilidad de salir de casa durante tres meses entre las 8 de la tarde y las 6 de la mañana.

Al parecer, la víctima no aceptó la devolución del dinero y ha perdonado a su hija, que ha pedido perdón y ha prometido no jugar nunca más a juegos de este tipo.

Es la gran mentira de los mal llamados juegos Free-to-Play, la mayoría de los cuales no buscan entretener, sino recaudar. Se ofrecen gratis para atraer a la gente, y luego cuando aprendes su mecánica y comienzas a divertirte, debes pagar dinero para abrir nuevas zonas, o para no perder los avances. La mayoría te dejan seguir jugando gratis, pero a costa de repetir niveles muchas veces o avanzar muy lentamente.

La propia Unión Europea está investigando el asunto y planea impedir el uso de la palabra free (gratis) en los juegos en donde haya que gastar dinero.