Seguridad de Whatsapp, ¿te puedes fiar?

Seguridad de Whatsapp, ¿te puedes fiar?

¿Hasta qué punto le estamos dando importancia a nuestra seguridad e intimidad sobre las conversaciones que mantenemos con nuestros contactos por internet? Muchos mortales responderán que no tienen los suficientes conocimientos informáticos para protegerse de quienes buscan tomar datos ajenos sin permiso. Tal vez la seguridad sea un interés por el que deben de velar los propios desarrolladores, pero lejos de ese debate, por el momento las últimas actualizaciones de Whatsapp no parecen traer a nuestros móviles ese interés.

Desde el momento en que se lanzó la app y se popularizó, los usuarios más comunes no eran conscientes de hasta qué punto la intimidad de sus mensajes era nula. A través de una red WIFI pública o simplemente, compartiendo una red doméstica, se podían acceder a la lectura de los mensajes lanzados desde esta aplicación con total claridad.

Por otro lado, desde principios del 2011 la compañía ha sido informada de muchos de sus agujeros de seguridad detectados: robo de números de los contactos, cambio del estado de un usuario con solo conocer su número de teléfono y hasta poder robar una cuenta. Whatsapp es conocida por no pronunciarse por asuntos que le conciernen directamente a la empresa, por ello, fiarse de su uso depende de cuánto riesgo quiere asumir el usuario.

Whatsapp no solo tiene una baja seguridad sino que sus servidores fallan habitualmente. Y cada vez que ocurre, no solo deja a millones de usuarios sin comunicarse por la mensajería instantánea más utilizada, sino que también se convierte en lo más hablado en Internet y en las redes sociales. Como consecuencias, alternativas a Whastapp como Line aprovechan el tirón y se barajan como posibles sucesoras a la hegemonía de la comunicación.