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La primera consola Game Boy sin pilas ni batería quiere iniciar la era de la Computación Intermitente

Game Boy son pilas

ACM SIGCHI

03/09/2020 - 22:44

Si cuando eras niño tuviste una Game Boy y te tirabas de los pelos cada vez que se acababan las pilas, esta noticia te va a gustar...

Las consolas portátiles, como los móviles, sufren la misma maldición: cuando las pilas o la batería se acaban, se convierten en ladrillos inservibles. Pero esto puede ser cosa del pasado con una tecnología completamente revolucionaria: la Computación Intermitente. Ha sido puesta en práctica en Engage, una consola portátil Game Boy que funciona sin pilas, batería o cable.

Es un proyecto de Jasper de Winkel, Vito Kortbeek, Josiah Hester y Przemyslaw Pawelczak, científicos informáticos de la Northwestern University en Estados Unidos y de la Universidad Técnica de Delft, en Países Bajos.

Engage ejecuta todos los juegos clásicos de la consola Nintendo Gameboy, desde el mítico Tetris que lo empezó todo a los juegos de Zelda o Super Mario. Pero no tiene ningún tipo de almacenamiento de energía, ni cables. Funciona con una tecnología llamada Computación Intermitente, tal como explican sus autores en una entrevista en CNET. Puedes verla en acción en este vídeo:

¿Qué es la Computación Intermitente? Pues, sencillamente, un dispositivo informático que funciona mientras tiene energía, y cuando se termina... se apaga. Cuando vuelve a recibir energía se vuelve a encender, y continúa donde lo había dejado. No tiene ningún medio de almacenar energía o de recibirla de forma continua, como ocurre con un cable conectado a un enchufe.

Entonces, ¿esta consola Game Boy sin pilas y baterías se enciende y apaga constantemente? Pues sí... y no.

Engage está compuesto por un hardware que ejecuta un emulador de Game Boy. La máquina se alimenta a través de los paneles solares que tiene en el frontal, y la energía cinética que obtiene con la pulsación de los botones.

Por ahora con este sistema puede funcionar durante 5 o 6 segundos, dependiendo del juego (ya que unos consumen más energía que otros). Si el usuario sigue pulsando botones o hay sol, se enciende en menos de un segundo y continúa donde lo había dejado.

La Computación Intermitente genera nuevos problemas y añade nuevas limitaciones, y ese es el reto que se han impuesto estos ingenieros informáticos, al crear el emulador de Gameboy.

Uno de los problemas es que cada vez que la consola se apaga, el progreso de juego se pierde. No se puede saber cuándo se va a apagar porque la energía que capturan los paneles solares y los botones no es constante, y tampoco el consumo del juego. Así que idearon un sistema de grabación del juego por fases, cuando detecta que se recibe poca energía. Comienza a crear checkpoints pero solo guarda lo que ha cambiado con respecto al último, no toda la memoria. Cuando la consola se apaga y se vuelve a encender, recupera la partida usando los checkpoints que necesite. Es un sistema complejo, pero así consiguen guardar y restaurar todo en apenas décimas de segundo.

Una limitación que, por desgracia, es insalvable, es que de momento la consola no tiene sonido. El sonido consume mucha energía y es muy complicado guardar su estado en cada momento y restaurarlo tal como estaba.

Asi que tenemos una consola Game Boy sin pilas ni batería con una pantalla algo más pequeña y sin sonido. Pero puede ejecutar sus juegos y son jugables, a pesar de los continuos reinicios.

Sus creadores dejan claro que no es una consola comercial, sino un proyecto para demostrar que la Computación Intermitente es viable. Y en tiempos de cambio climático, calentamiento global y crisis económica puede ser un tecnología importante en el futuro, especialmente enfocada a dispositivos de uso no continuo, como los gadgets del Internet de las Cosas.