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¿Cuánto calienta tu casa tu ordenador mientras juegas una partida?

Mirando ordenador experto PcComponentes

PcComponentes

14/07/2022 - 14:17

Si eres jugador de PC y estás soportando el calor de estos meses de verano, lo más seguro es que te hayas percatado que a la media hora de estar jugando tu cuerpo está empapado de sudor. No estás solo, es culpa de tu torre, que es muy eficiente evacuando calor.

Uno de los placeres culpables del jugador es echarse unas partidas en invierno. ¿Por qué? Pues porque el ordenador va caldeando poco a poco la habitación, sin necesidad de poner la calefacción. Ahorras en la factura del gas y, encima, te lo estás pasando de cine con tus amigos.

Esto se debe a que nuestro PC convierte toda la electricidad que le entra en calor. Y lo hace de una forma muy eficiente. En ese sentido, los ordenadores son máquinas casi perfectas: todos los vatios que consumen para poder funcionar lo transforman en calor, que luego evacuan fuera de la caja.

Y si bien no podemos calcular exactamente cuanto sube la temperatura en tu habitación cuando juegas (esto es físicamente imposible por los miles de variables que hay dependiendo de cada caso: habitación, fuente, componentes, materiales de la casa...), podemos explicarte cómo funciona.

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La fuente de alimentación de tu ordenador de sobremesa puede tener una potencia nominal de 800 W o 115 W si hablamos de un portátil gamer, los cuales tienen que consumir mucho menos para no quemarse por el camino. Aquí una guía para optimizar Windows para jugar a tope.

Pero esos números no indican la carga real de funcionamiento del ordenador. Simplemente, indican el umbral superior máximo. Una fuente de alimentación de 800 W no absorbe 800 W cada segundo que está en funcionamiento, sino que esa es la carga máxima que puede proporcionar con seguridad.

Para complicar aún más las cosas, los ordenadores no tienen un estado estable en lo que respecta al consumo de energía. Si tienes un calefactor con un ajuste bajo, medio y alto de 300, 500 y 800 vatios, respectivamente, sabes exactamente cuánta energía se consume en cada nivel de ajuste.

Con un ordenador, sin embargo, hay toda una curva de consumo de energía más allá de algo tan simple como Alto/Bajo. En esta curva incluye todo, desde navegar, a ver vídeos en YouTube o a jugar a 144 FPS al último Battlefield. En cada momento el PC consume una cosa u otra.

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En lugar de hacer una estimación basada en la etiqueta, hay que medir realmente lo que consumimos. Para medir con precisión, necesitas una herramienta que te informe del consumo de vatios de tu ordenador y periféricos.

Para esto, lo mejore es usar un medidor de energía independiente, el cual se enchufa en la pared y a él enchufamos todo nuestro equipo. Así nos informa de cuantos vatios está consumiendo en cada momento.

Desgraciadamente, no podemos decirte "vale, tu ordenador añade 500 W de energía a tu habitación, por lo que aumentará la temperatura de la habitación 5 grados durante 1 hora", eso no lo podemos hacer por estos motivos.

Hay demasiadas variables en juego: puede que tu casa sea una estructura de hormigón muy aislada, o tal vez viva en una antigua casa de campo sin aislamiento, con una corriente de aire constante y ventanas de un solo cristal, también depende de la estación del año en la que estés...

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La época del año también influye. Cuando el sol pega fuerte en tu casa en verano, ese calor extra que irradia tu PC de juegos puede hacer que una habitación, por lo demás soportable, sea insoportablemente cálida. Pero en invierno, en cambio, puede resultar bastante acogedora.

Todo esto hace que, aunque esos 500 W de energía entren en tu habitación -porque toda la electricidad se convertirá finalmente en calor residual-, lo que ese calor generado significa para la temperatura de la habitación es algo variable y personal.

Por lo que te animamos a que hagas una prueba real que funcione en tu caso: pon un termómetro de mesa en la habitación y comprueba la temperatura antes de jugar y luego mientras juegas. Lo más seguro es que estés un par de grados más alto... o no.

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