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Oculus Rift S, las gafas de realidad virtual sucesoras de Oculus Rift, llegan con polémica

Oculus Rift S

20/03/2019 - 22:52

Facebook ha presentado hoy las nuevas gafas de realidad virtual Oculus Rift S, sucesoras de las pioneras Oculus Rift. Una segunda generación que llega con polémica, porque en algunos aspectos son peores que las anteriores.

Hace unos meses nos hicimos eco de la dimisión del fundador de Oculus, Brendan Iribe, una decisión que nos pareció extraña, a punto de presentar las nuevas Rift. Según Techcrunch, Iribe se marchaba porque Facebook quería centrarse en las gafas de realidad virtual baratas, recortando el hardware. Al parecer Brendan Iribe habría manifestado que no estaba interesado en "una carrera en el pelotón de cola", en términos de rendimiento.

Tras conocer las características de las nuevas Oculus Rift S, la dimisión de Iribe cobra todo el sentido. Oculus Rift S son, en algunos aspectos, mejor que la generación pasada. Pero en otros, importantes, están por debajo. Este es su vídeo de presentación:

Es obvio que Oculus ha aprendido la lección de Oculus Rift, que no obtuvieron el éxito esperado porque eran muy caras, difíciles de configurar, y requerían mucho espacio por culpa de los sensores externos.

Oculus Rift S superan estas tres limitaciones, pero a costa de recortar algunas cosas importantes.

Su principal aportación es que eliminan los sensores externos utilizando un sistema similar a la Realidad Mixta de Microsoft, aunque mejorado. Las cámaras de tracking están en las gafas pero en lugar de usar dos, usa cinco cámaras. Los nuevos mandos también han sido optimizados, tanto en los botones y sticks, como en el seguimiento.

Con este sistema Oculus Rift S consigue un tracking avanzado fácil de configurar, que no necesita tanto espacio ni cables como sus predecesoras. De hecho utiliza un único cable (de nuevo, como la Realidad Mixta), un displayPort que se bifurca en un USB.

Los auriculares también han sido sustituidos por unos altavoces internos que lanzan el sonido al oído. El problema de esto es que el audio puede ser oído por otras personas (un problema si juegas de noche), pero tiene una clavija para conectar tus propios auriculares.

Oculus Rift S estrena unas nuevas lentes más avanzadas y un único panel para los dos ojos, en lugar de dos paneles independientes. La resolución global para los dos ojos es de 2560 x 1400 píxeles, un poco superior a Oculus Rift (2160 x 1200 píxeles), pero por debajo de otras gafas de realidad virtual de esta gama. Por ejemplo, las Samsung Odyssey Plus tienen 2880 x 1600 píxeles, mientras que las HP Reverb presentadas ayer, alcanzan los 4320 x 2160 píxeles.

Lenovo Explorer

Lenovo Explorer

Unos cascos de realidad virtual para PC que combinan lo mejor de las PlayStation VR con tecnología de luz para abaratar costes y cables con la alta resolución y frecuencia de otros cascos como Oculus Rift o HTC Vive. Una gran experiencia de realidad virtual en PC a un precio contenido.

Y ahora es cuando empiezan los recortes... El nuevo panel de Oculus Rift S es LED, frente al OLED de la anterior generación. Según Oculus tiene 3 subpíxeles en lugar de 2, así que se reduce el efecto rejilla. Pero el contraste y color de la imagen sin duda se resentirán.

Aún así el punto más decepcionante es que el IPD es fijo. IPD es un dato que mide la distancia entre las dos pupilas de los ojos. Cada persona tiene una distancia diferente, y por tanto enfoca de distinta forma. Oculus Rift, HTC Vive y Samsung Odyssey ofrecen IPD variable por hardware: puedes mover las lentes para ajustarlas a la distancia de tus ojos. Oculus Rift S tiene IPD fijo (que aún no sabemos). Si tu IPD está alejado de ese valor, seguramente experimentarás problemas de desenfoque en los bordes, y otras molestias.

El IPD variable se considera una característica premium de la realidad virtual, y Oculus Rift S abandona esta categoría.

Finalmente, la tasa de refresco de la pantalla también baja de los 90 a 80 Hz, con lo que se obtiene un visionado algo menos estable, y menos cómodo para los ojos.

A nivel de software son 100% compatibles con Oculus Rift, así que acepta sus cientos de juegos, así como los de Steam VR. Los requisitos del PC también son los mismos.

Curiosamente Facebook se ha aliado con Lenovo para fabricar las Oculus Rift S. El diseño de las gafas, y los materiales, corren a cargo de la compañía china.

Oculus Rift S

Gracias a las mejoras, y también a los recortes, Oculus Rift S consigue su triple objetivo: son cómodas de usar, fáciles de configurar, requieren menos espacio al no usar sensores externos, y son más baratas. Pero el precio a pagar es elevado: vuelta a la tecnología LED, resolución mejorable, menos tasa de refresco, y lo que más duele: el IPD fijo.

Salen a la venta en abril a un precio de 399 dólares en Estados Unidos. Aquí seguramente cuesten entre los 450 y los 500 euros.

Son unas gafas de realidad virtual equilibradas y atractivas pero por debajo, en unos cuantos aspectos, a otros modelos que hay ahora mismo en el mercado. Veremos si esta nueva estrategia le funciona a Oculus...

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