Apple patenta un rediseño para el interior de los coches

Apple patenta un rediseño para el interior de los coches

Apple tiene la intención de integrar sus productos a todos los espacios de la vida moderna, y la conducción de coches no es una excepción. En una patente concedida el martes a la compañía de Cupertino, figura una propuesta para rediseñar la manera como un conductor puede interactuar con los controles del coche a través de pantallas táctiles, cámaras y otros sensores y controles. Esta vez no se trata de un iPhone conectado a la consola.

El nombre oficial citado en la patente es: "Pantallas programables táctiles e interfaces hombre-máquina para instrumentación mejorada de vehículo y telemática". Menuda retahíla. Una vez leído el nombre, la siguiente pregunta natural es ¿qué significa?. En esencia, el centro de la consola sería una pantalla táctil a través de la cual se pueden controlar muchas de las funcionalidades del coche.

Pero no por eso se trata de empotrar un iPad en la consola y asunto arreglado. Las tecnologías propuestas en la patente son muchas y muy variadas. Los mecanismos de interacción van desde apuntadores láser hasta cámaras que detectan la posición de la cabeza del conductor, e incluyen además un HUD (Heads-Up Display) para desplegar información de manera tal que el conductor no tenga que alejar los ojos de la vía por un segundo siquiera.

Una de las novedades de la propuesta está en la manera como la pantalla táctil da retroalimentación al conductor del coche acerca de las opciones que está eligiendo y las acciones que está llevando a cabo. Este ha sido uno de los puntos difíciles de manejar en este tipo de tecnología, pues se requiere retroalimentación inmediata e inequívoca, pero no necesariamente visual, ya que de nuevo, es vital que el conductor no pierda de vista nunca el camino.

La solución propuesta por Apple es integrar en la pantalla protuberancias, marcas, o incluso "controles" como botones o palancas deslizables, de tal manera que el usuario sepa de manera no visual qué está controlando y qué acciones está ejecutando en cada momento.

Como en todas las patentes, la descripción es vaga, y seguramente la aplicación no será inmediata (A diferencia de la patente para las rumoradas baterías flexibles del iWatch). Sin embargo, resulta interesante examinar los intereses de Apple, que cada vez más se perfila como una corporación que no solamente quiere vender el iPhone 5S, sino que busca ubicarse en todos los nichos en los que su tecnología tenga cabida. Y de paso, en algunos en los que aparentemente no la tiene.