Así es vivir con un monitor ultrapanorámico de 49 pulgadas: Samsung CHG90 QLED

Monitor Samsung CHG90 QLED Gaming

Si buscas un monitor gaming con soporte de tasa de refresco de hasta 144Hz y quieres sustituir un escritorio de dos monitores Samsung CHG90 es una opción para ti. Es una pantalla de nada menos que 49 pulgadas curva en formato 32:9 que viene a ser como la combinación de dos pantallas de 27 pulgadas 16:9. 

Este monitor de Samsung está enfocado al público gaming pero no es el único que puede sacar partido a todas sus funcionalidades.

¿Merecerá la pena este monitor para un uso de oficina? ¿Para profesionales de vídeo? ¿Para administradores de sistema? Veamos si el Samsung CHG90 QLED Gaming Monitor de Samsung es buena opción para ti.

Cómo es el Samsung CHG90

Antes de nada vamos a ver cómo es este monitor de Samsung, sus especificaciones y diseño, así como también las características técnicas que hacen que este monitor sea una opción gaming tal y como Samsung lo ha categorizado.

De hecho si no te dicen que es un monitor gaming seguramente a primera vista no apostarías por ello ya que tiene un diseño vistoso, pero lejos de esas líneas y colores agresivos de esa categoría. Estamos ante una pantalla con un diseño elegante y funcional con cuidado por los detalles.

Este monitor monta un panel VA con una tasa de refresco máxima de 144 Hz y usa tecnología QLED con quantum dots que promete un mayor rango dinámico en color llegando a cubrir prácticamente la totalidad del espectro sRGB.

Para alcanzar esa frecuencia tenemos que usar una señal que llegue desde DisplayPort ya que vía HDMI tenemos una limitación a 120 Hz. Además también ofrece soporte HDR por lo que podremos jugar a títulos que ofrezcan esta posibilidad.

La resolución es 3.840 x 1.080 px, es decir, tenemos un escritorio equivalente al que serían dos escritorios FullHD uno al lado del otro. Es una resolución más que suficiente para mostrar hasta tres ventanas de navegador de manera cómoda o incluso un juego en una de las mitades de la pantalla corriendo en resolución 1080p y tener un segundo escritorio disponible.

 

Samsung C49HG90 QLED Gaming Monitor

PantallaPanel VA de 49” con tecnología QLED
Curvatura1800R
Relación de aspecto32:9
Resolución3.840 x 1.080px
Refresco máximo144Hz (DP)  / 120 Hz (HDMI)
BrilloMínimo 250 cd/m2 / Típico 350 cd/m2 / Máximo 600cd/m2
Contraste3.000:1
Respuesta mínima1ms
Color1.07B, Color Gamut (NTSC 1976) 88%, sRGB 125%
SoporteHDR (Alto rango dinámico), AMD FreeSync 2, PBP (Picture by Picture), multizonas, Flicker Free, Filtro luz azul
Conexiones2 x HDMI, Display Port, Mini Display Port, Entrada audio (3,5mm), Salida auriculares, HUB 2 x USB 3.0
ErgonomíaAjuste de altura (120mm) , giro (-15º/15º ) e inclinación (-2º/15º) y soporte trasero para auriculares. VESA 100x100
Dimensiones120,3 x 52,55 x 38,16 cm
Peso15Kg montado 
ConsumoMáximo 113W (típico 73W)
Precio1.499€ (1.260,06€ en Amazon)

Como vemos, con un único cable de alimentación y uno de vídeo tendremos la opción de trabajar con una pantalla que vale literal y figuradamente por dos. Es interesante hacer notar que la peana que monta es muy versátil y permite un ajuste angular vertical, horizontal y también en altura.

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En la parte trasera de la misma el monitor monta una luz azul que ilumina la pared trasera del monitor de color azul dando un pequeño toque ambiental si usas el monitor a oscuras.

Estamos ante un monitor grande, cerca de un metro y veinte centímetros de ancho por lo que necesitaremos mucho espacio libre en nuestro escritorio para poder usarlo cómodamente.

Tanto es así que no solo necesitaremos espacio a lo ancho, sino que debido al tamaño del pixel con una densidad de 82ppp (recordamos que tenemos una resolución equivalente a dos pantallas FullHD de 27 pulgadas), necesitaremos estar separados de la pantalla un mínimo de 80 centímetros para paliar ese punto.

Densidad de píxeles en la Samsung CHG90Densidad de píxeles en la Samsung CHG90

Como vemos, con esa densidad de pixeles es complicado justificar el uso de este monitor para algo más que juegos, y es algo que analizaremos en el siguiente apartado con nuestra experiencia de uso.

Esta pantalla tiene una curvatura 1800R lo que hace que en cierta manera podamos ver los contenidos en un modo más inmersivo ya que parece que te metes algo más en la acción en juegos, pero claro, si trabajas con hojas de cálculo o similares la sensación de que las líneas rectas de las celdas se curvan es, cuanto menos, algo rara.

El software de control integrado (OSD) permite ajustar la configuración plena del mismo pudiendo memorizar tres perfiles de calibración distinta y elegir incluso un modo juego donde el input lag baja hasta 1 ms gracias también al soporte de Freesync 2 que sincroniza la tasa de refresco del monitor con las imágenes renderizadas con la gráfica y permite ofrecer una experiencia de visualización muy fluida. 

Aclaramos que para mover juegos a 144fps y a la resolución 3.840 x 1.080px necesitaremos un ordenador con GPU muy potente. De hecho, jugando a esa configuración de 144Hz vía DisplayPort o bien 120Hz vía HDMI no hemos notado prácticamente ningún ghosting en los tests Blur Busters UFO, algo que deja entrever el punto fuerte de este monitor.

Si trabajamos sobre Windows existe, además, una utilidad que Samsung pone a nuestro alcance que permite gestionar la pantalla como si tuviéramos distintas pantallas virtuales. Con Easy Settings Box podemos usarla como si se tratara una pantalla dividida en hasta 6 escritorios. Además también tendremos la opción de mostrar dos fuentes de vídeo en pantalla con su opción Picture by Picture.

El nivel de brillo máximo del Samsung CHG90 son 600 cd/m2 y es suficiente como para dejar entrever mejoras en escenas HDR. De hecho gracias a ese pico de brillo se consiguen contrastes de hasta 3.000:1 pero queda lejos de esos 20.000:1 del estándar HDR10. Visualizar juegos o contenidos en modo HDR es notable pero queda lejos de experiencias que podemos vivir, por ejemplo, con TVs QLED de la compañía.

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Las zonas de retroiluminación (local dimming) que gestiona el monitor, en cambio, son solo 8 y se activan en modo HDR. Es decir, sobre un fondo negro para dibujar un cursor que vamos moviendo por la pantalla hemos podido comprobar cómo el monitor enciende cuatro zonas verticales por la mitad izquierda del mismo y lo equivalente en la mitad derecha. Esto es, sin duda, algo que queda lejos de otros monitores de la competencia que llegan fácilmente hasta 384 zonas.

Conexiones Samsung CHG90

En términos de conectividad, el monitor va muy bien surtido: 2 x HDMI, Display Port, Mini Display Port, Entrada audio (3,5mm), Salida auriculares, HUB 2 x USB 3.0. Podemos utilizar la pantalla en formato dividido y mostrar dos fuentes a la vez con Picture by Picture.

En resumen, la calidad de imagen que muestra esta pantalla es buena, no tanto quizá de serie ya que echamos en falta algo de nitidez y cierto equilibrio en negros y reproducción de color, pero es algo que podemos solventar mediante la interfaz software integrada. La calidad que podemos conseguir es, por tanto, buena aunque, remarcamos que no es la mejor del mercado.

Samsung CHG90 QLED Gaming Monitor - OSD

Este punto, unido a su precio, será uno de los handicaps que harán que muchos se piensen la compra aunque estamos seguros que convencerá a la gran mayoría de usuarios.

Bueno y visto qué es lo que tenemos entre manos, vayamos a lo interesante. ¿Cuál ha sido nuestra experiencia? ¿Para qué tipo de uso es recomendable este monitor? ¿Podrás usarlo cómodamente para algo más que para gaming?

 

Experiencia de uso con el CHG90

 

Gaming

Este monitor es un monitor que Samsung vende como gaming y de hecho hasta está en el nombre del mismo es por ello que es el primer punto que analizaremos. Aquí vamos a hacer una distinción entre usarlo como pantalla de un PC gaming y como pantalla para una consola.

En este último caso cabe destacar que las consolas renderizan juegos en formato 16:9 y ello, si tenemos una pantalla 32:9 es algo problemático. Si no forzamos el formato 16:9 y desaprovechamos la mitad de la pantalla la imagen queda estirada en una proporción del doble a lo ancho de lo que debería ser.

La experiencia con una consola queda bastante degradada en ese formato. Podremos forzar el aspecto desde los ajustes eso sí, pero en ese caso veremos cómo tenemos una pantalla de 49 pulgadas y aprovechamos solo entre 25 y 27 pulgadas del mismo, quedando un par de columnas negras en los laterales.

Si tenemos una consola, pese a tener soporte HDR creemos que esta pantalla no tiene mucho sentido. Por su precio podremos comprar una TV 4K HDR con buena calidad y aprovechar mejor el combo consola / TV ahorrándonos unos euros.

Pasando al ordenador la cosa cambia para mejor pero quizá no todo lo que nos gustaría ya que no todos los juegos tienen soporte nativo para ser renderizados en resoluciones 32:9. Si el juego lo es la experiencia es óptima.

Jugar a juegos FPS como Destiny 2, CoD, Battlefield corriendo con el monitor a 144Hz/ 120Hz es una experiencia con una calidad, sumando el plus del HDR y fluidez, que dificilmente se puede expresar con palabras. De hecho, es cuando vuelver a jugar en una pantalla 60 Hz cuando realmente te das cuenta de ello debido a esa carencia del plus en fluidez.

Samsung CHG90 QLED Gaming Monitor - OSD

Si el juego soporta de manera nativa esa resolución en formato 32:9 tendremos un campo de visión mayor que podría traducirse en una cierta ventaja técnica al poder ver más juego sin movernos por la pantalla.

El problema que vemos en este apartado gaming es precisamente ese soporte nativo de resolución 32:9. Es cierto que 21:9 está más extendido y podríamos jugar así pero con barras negras en los laterales o bien con la imagen estirada, algo que dista de la situación óptima para este monitor. Los juegos de estrategia en tiempo real (RTS) tipo Civilization VI lucen espectaculares y, en su mayoría, ofrecen soporte a modos ultrapanorámicos como el del CHG90 de Samsung.

En resumen, si el uso principal que vas a hacer del monitor es gaming en PC la opción de Samsung es recomendable y más cuando tienes opciones como son configurar la pantalla en modo 21:9 y el resto como escritorio secundario para controlar, por ejemplo el streaming / casting en directo de tu partida.

 

Ofimática y navegación web

El uso que podemos dar a este monitor como pantalla principal para un equipo en el que el uso es ofimático y de navegación web es bueno. La gran superficie de pantalla hace que podamos tener abiertas hasta tres o cuatro ventanas de navegador aprovechando todo el ancho de las 49 pulgadas de la misma. Quien dice navegador dice editor de textos, o bien Hojas de cálculo.

En este uso queda de lado el soporte HDR y digamos que la gran ventaja es esa resolución máxima de 3.840 píxeles de ancho que permiten mostrar archivos Excel con un gran número de columnas sin mayor problema y a un tamaño más que legible.

 

Como pequeño problema vemos dos puntos. El primero de ellos es la curvatura de la pantalla que si bien hace que ocupe algo menos en el escritorio sí que se nota rara al usarse en navegadores web y editores de texto u hojas de cálculo durante los primeros usos. Ello es debido a que realmente percibimos esa curva en zonas donde sabemos por experiencia que realmente hay una línea recta. No es algo preocupante y es algo a lo que te haces durante las primeras sesiones de uso.

El mayor problema en este apartado llega a la hora de la falta de nitidez del texto en pantalla en pantalla. Tendremos que estar bastante alejados de la pantalla, entre 80 cm y 100 cm como para no notar ese tamaño de pixel y ver el texto concierta definición.

Si el uso principal va a ser este, es recomendable dar el salto a una pantalla como mínimo a un par de pantallas QHD/2K y agradecerás la diferencia.

 

Visualización de contenidos multimedia

Si eres de los que ve series y películas y quieres aprovechar esta pantalla QLED y su soporte HDR para ello tenemos buenas y malas noticias al respecto. La pantalla Samsung CHG90 permite una visualización de contenidos HDR en resolución vertical máxima FullHD y la diferencia frente a no HDR salta a simple vista. Entonces, ¿qué problema hay?.

Volvemos de nuevo al formato 32:9. No hay prácticamente contenido en esta resolución y en el mejor de los casos tenemos contenidos 21:9 por lo que tendrás que optar por una configuración multiescritorio o simplemente hacer uso de la parte central de la pantalla y tener dos grandes columnas negras desaprovechadas de este monitor de 49 pulgadas.

Así se ven los contenidos 16:9Así se ven los contenidos 16:9

La experiencia de visualización en cuanto a tamaño de diagonal cambia, ya que aprovecharíamos aproximadaemente 27 pulgadas si el contenido tiene formato 16:9 y poco más de 30 pulgadas si el contenido a reproducir es 21:9.

El nivel de negros está bastante conseguido y aquí queremos hacer notar un apartado de configuración del OSD que nos ayudará en esta faceta: el "Ecualizador de negros". Teniéndolo en un punto medio conseguimos aumentar ese contraste lo suficiente sin que la colorimetría se vea muy afectada.

 

Edición de fotografía, audio y vídeo

En el caso particular de la edición fotográfica hay que destacar que podremos tener muchas herramientas desplegadas, paletas de colores, retoques y un sinfín de extras que hacen que la experiencia se vea muy mejorada frente a trabajar en escritorios más pequeños en resolución.

Sin embargo nos volvemos a encontrar con el problema de la nitidez en pantalla así como quizá esa precisión de color que puede buscar un público más profesional y que puede decantarse por monitores más especializados con resolución más elevada en la dirección vertical, llegando a 2K ó 4K.

Si nos paramos a ver lo que sería el uso para edición multimedia, bien sera audio o vídeo con interfaces basadas en línea de tiempo el uso de un monitor con esos 3.840 pixeles de ancho hace que la tarea sea muy cómoda ya que no tendremos esa necesidad constante de hacer desplazamiento horizontal para ir retocando las escenas.

Información OSD

Aquí hacemos notar que si bien ganamos en ese punto también es cierto que podremos hacer uso de la flexibilidad que ofrece la aplicación Easy Box Settings (en Windows) para gestionar un espacio en el que se use como previsualización y el resto como escritorio de edición.

Easy Box Settings

En este caso cada usuario tendría que valorar si el precio que tiene la pantalla le compensa frente al uso de otras alternativas del mercado o bien una configuración más tradicional de dos monitores.

 

Programación y administración de sistemas

Teniendo en cuenta la amplitud de este apartado queremos comentar que si bien nos encontramos con los problemas de distancia de visionado y nitidez, la flexibilidad de opciones el Picture by Picture y el soporte de multiescritorio en Windows hace que este monitor tenga sentido a la hora de usarlo como equipo de visualización de estado de servidores y datos críticos.

Podrás tener mucha información en pantalla y, de hecho, podrás tener un pequeño espacio para poder programar o realizar tareas de gestión y el resto de la superficie de la pantalla como gran ventana de monitorización.

En este apartado también queremos hacer un pequeño hueco a brokers o gente que siga en directo la variación de algún valor ya que la gran superficie del monitor hace posible la gestión y monitorización de ese tipo de datos de manera muy cómoda y visual.

 

Conclusión: no es un monitor para todos los públicos pero los gamers de PC disfrutarán como enanos

Después de un mes de uso del monitor como pantalla principal tenemos sensaciones encontradas. El problema no radica en si el monitor está bien o si se ve bien ya que en la mayoría de casos la experiencia es satisfactoria. Aquí nos encontramos con un muro mental, por una parte, ante el precio del mismo y, por otra, ante el soporte 32:9 en juegos.

Hay que sopesar con calma si los alrededor de 1.260 euros por los que se puede adquirir el monitor hoy día merecen la pena para el uso que le vamos a dar. Sí, hablamos de 49 pulgadas, claro está, pero el problema es que en la mayoría de casos podríamos sacar más provecho a soluciones 21:9 del mercado o incluso dos pantallas de 27 pulgadas QHD a un precio bastante más económico.

También dejamos claro que la experiencia de uso de juegos que corren a pantalla completa con el refresco de la pantalla a 144 Hz con Freesync 2 es impresionante. Si el juego es compatible con esa resolución 32:9 y podemos aprovechar toda la diagonal de pantalla curva esa sensación de inmersión jugando no tiene precio.

Sin duda no es una pantalla para todos los públicos pero lo que queda claro es que es una pantalla con un buen diseño, características técnicas destacadas y un periférico que crea un efecto wow en cualquier tipo de usuario que lo ve por primera vez.