Construyen ciudad fantasma para probar coches sin conductor

El Mobility Transformation Center es una ciudad simulada, pensada para probar los coches autónomos sin conductor.

Hace más de 70 años, en los desiertos y zonas deshabitadas de los Estados Unidos se construyeron varias ciudades fantasma que después se bombardearon con bombas atómicas, para simular los efectos de devastación en zonas habitadas.

Hay una escena muy elocuente en la película Indiana Jones y la Calavera de Cristal:

Google presenta el coche que se conduce solo

Ingenieros de la Universidad de Michigan están intentado construir algo similar, pero enfocado al tráfico automovilístico, tal como nos cuentan en Mashable.

Por suerte, no van a bombardear nada. Tan sólo van a poner a circular a un puñado de coches autónomos sin conductor, y ver lo que pasa.

El Mobility Transformation Center, como lo llaman sus creadores, será una auténtica ciudad fantasma de 32 acres de extensión, deshabitada. Dispondrá de todo tipo de detalles, desde carreteras de cuatro carriles a rotondas, semáforos, pasos de cebra, señales, obras, fachadas de edificios y, en definitiva, todo el entramado circulatorio de una gran ciudad.

Pero todo será falso. Hasta los peatones y ciclistas, pues se simularán mediante robots mecanizados, para prevenir accidentes. La idea es diseñar un centro de ciudad lo más realista posible:

Ciudad fantasma para coches autónomos sin conductor

Los peatones y ciclistas estarán estacionados en la vía y en las aceras, y también se moverán. Algunos de ellos incluso cometerán infracciones de forma premeditada, como saltarse un semáforo o adelantar incorrectamente.

El objetivo es ofrecer una pista segura de pruebas, lo más realista posible, para que los fabricantes de coches autónomos sin conductor puedan probar sus vehículos en condiciones extremas: atascos, accidentes, obstáculos, infracciones de tráfico, peatones o ciclistas temerarios, etc.

Ciudad simulada para probar coches autónomos

También se podrá elegir las condiciones cambiantes del asfalto: mojado, helado, con manchas de aceite, etc.

Puesto que será una ciudad fantasma sin ningún ser vivo al que dañar, se podrán simular todo tipo de complicadas situaciones, para probar los sistemas de seguridad y prevención de los coches autónomos sin conductor en escenarios límite.

Aunque esta ciudad simulada se terminará de construir a final de año, no funcionará a pleno rendimiento hasta el año 2021.