Construyen el LED más delgado del mundo, de sólo 3 átomos

LED más delgado del mundo

Todos, o casi todos, los dispositivos electrónicos de útima generación que nos rodean utilizan diminutos diodos emisores de luz, o LEDs, basados ​​en semiconductores que emiten luz con el movimiento de electrones.

Dado que estos dispositivos se hacen más pequeños, la demanda de que estos semiconductores sean cada vez más pequeños, más fuertes y más eficientes energéticamente también aumenta.

Un equipo de científicos de la Universidad de Washington acaba de fabricar el LED más delgado del mundo para su uso como una fuente de luz en electrónica, de tan sólo tres átomos de espesor.

Xiaodong Xu, profesor asistente de la Universidad de Washington declara que "Somos capaces de hacer el LED más delgado posible, de sólo tres átomos de espesor y aún mecánicamente resistente. Estos LEDs delgados y plegables son críticos para futuros dispositivos electrónicos portátiles e integrados" .

Jason Ross, científico de materiales de la UW continúa: "Estos LEDs son 10.000 veces más pequeños que el grosor de un cabello humano, sin embargo, la luz que emiten pueden ser vistos por el equipo de medición estándar".

Ross está seguro de que "Este es un gran salto de la miniaturización de la tecnología, y como es un semiconductor, se puede hacer casi cualquier cosa con él de las que son posible con tecnologías de silicio tridimensionales ya existentes."

El nuevo LED no sólo es delgado, sino también flexible y muy fuerte al mismo tiempo. Estos LEDs son tan delgados que ni siquiera están considerados como objetos tridimensionales. 

El LED de la UW está hecho de láminas planas de un semiconductor molecular conocido como diselenuro de tungsteno, miembro de un grupo de materiales de dos dimensiones que se han identificado recientemente como los semiconductores conocidos más delgados. 

Además de las aplicaciones de emisión de luz, esta tecnología podría abrir las puertas a un nuevo uso de la luz para ejecutar los ordenadores en lugar de los dispositivos estándar que operan con electricidad.

Este último proceso crea una gran cantidad de calor y de deshechos de electricidad, mientras que el envío de la luz a través de un chip logra el mismo objetivo de manera muy eficiente.

 

Imagen: Universidad de Washington