Convierte tu ordenador en una herramienta para la ciencia

Convierte tu ordenador en una herramienta para la ciencia

¿Habrá alguien más en las profundidades del espacio?

En las películas de ciencia ficción a los aliens les encanta pasar por aquí a echar un vistazo, pero en la vida real nos toca buscar a nosotros. Y por ello la Universidad de Berkeley, en California, ya escuchaba señales de otras civilizaciones con ayuda de 42 radiotelescopios gigantes a finales de los 90.

Pero para encontrar mensajes extraterrestres en las enormes cantidades de datos del ruido de fondo galáctico, incluso los ordenadores más potentes de la universidad habrían tardado una eternidad.

La solución encontrada fue que miles de voluntarios en todo el mundo donaran potencia de cálculo de sus ordenadores.

Para ello, la universidad distribuye pequeños paquetes de datos a través de Internet a los ordenadores privados. Cuando se ha analizado el paquete correspondiente, se devuelven los resultados. Así funcionaba al menos el proyecto SETI(@)home, donde SETI son las siglas de “Search for Extraterrestrial Intelligence”, es decir “búsqueda de inteligencia extraterrestre”.

Así que desde hace 15 años, los cazadores de aliens miran atentamente a su colorido salvapantallas y esperan el gran premio: “Hola terrícolas… ¿qué tal estáis?”. Pero en realidad se adelantaron a su época.

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Hoy en día la cultura del “compartir” y las inteligencias de “enjambre” están muy de moda pero, en realidad, quien empezó con todo esto, fueron los fans del SETI.

Y aunque ET todavía no haya dado señales de vida, la computación distribuida con Seti(@)Home fue realmente popular. Siguieron varios proyectos, con los que los usuarios de PC podían poner su ordenador a disposición de la ciencia.

Por ejemplo estudios meteorológicos, de matemáticas o de astronomía (es decir, todas las áreas en las que los científicos obtienen conocimientos a partir de enormes cantidades de datos)

Ayuda de cálculo para la ciencia

Sobre todo los médicos, debido a la creciente complejidad de sus proyectos de investigación, requieren donaciones de computación distribuida de forma altruista. Para evaluar, por ejemplo, las interacciones entre proteínas, relacionadas con determinada enfermedad, un único ordenador tardaría miles de años en procesar todos los datos.

Al igual que en caso de SETI(@)Home, los científicos dividen sus enormes cantidades de datos en pequeños segmentos, que envían a los ordenadores de los voluntarios.

Estos PCs analizan las complejas secuencias de proteínas, su estructura tridimensional, simulan su interacción con ciertas albúminas y el plegamiento de proteínas resultante de forma independiente.

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Los ordenadores devuelven los resultados, de modo que los científicos pueden integrar nuevas piezas al puzzle de su investigación y avanzar más rápidamente en sus investigaciones médicas.

Donar potencia computacional

Cualquiera que tenga un ordenador con acceso a Internet puede participar. Basta con que instales el software BOINC en el PC.

Este programa organiza la distribución y el envío de los paquetes de datos, que se realiza de forma cifrada. Si quieres donar potencia de computación de esta forma, no has de temer que el ordenador se ralentice durante el trabajo diario ya que BOINC usa única y exclusivamente la potencia sobrante, por ejemplo durante los ratos que no usas el equipo o este pasa a estado de reposo o bajo consumo.

Es potencia que, normalmente, se desperdiciaría.

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Además, puedes configurar las horas en las que BOINC puede realizar cálculos para los proyectos. Como mucho, notarás que tu ordenador está realizando un “trabajillo adicional” en la factura de la luz. Porque si usas los tiempos de cálculo que, habitualmente, no se emplearían, el PC gastará un poco más.

Pero no has de temer por tu hardware, ya que este se ha diseñado para un uso mucho más intensivo.

Tampoco por la factura de la luz, solo subirá unas decenas de céntimos de euro.

Entusiasmo y espíritu de investigación

Precisamente SETI(@)Home muestra que, el entusiasmo de miles de colaboradores voluntarios de todo el mundo, no sólo puede hacer avanzar un proyecto, sino incluso salvarlo de la extinción.

Y es que, aunque los fans de SETI ofrecieron su potencia de cálculo de forma gratuita, el mantenimiento de los radiotelescopios cuesta mucho dinero. En el año 2011 los investigadores se quedaron sin inversión y tuvieron que cerrar.

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Sin embargo, poco antes el telescopio espacial Kepler había descubierto 1.235 exoplanetas, es decir, planetas que circundan otros soles de la Vía Láctea. Algunos de ellos se encuentran en lo que se llama la “zona habitable”, como nuestra Tierra. En esa ubicación el agua puede estar en estado líquido, lo que es una condición previa muy importante para el desarrollo de la vida.

Y justamente en ese momento no iban a tener dinero para que sus radiotelescopios no escucharan a ciegas, sino que, por fin, buscaran de forma dirigida una inteligencia extraterrestre.

Los fans de SETI no se quisieron dar por vencidos y no sólo contribuyeron con el tiempo de sus ordenadores, sino también con grandes cantidades de dinero.

Tras una breve interrupción, el servicio de búsqueda galáctica continuo con su duro trabajo.

Muchos proyectos y más éxitos

Si prefieres ayudar en la resolución de problemas más terrenales, puedes elegir entre muchos proyectos.

Por ejemplo ¿te apetece salvar el mundo de la catástrofe climática futura?, ¿quieres luchar contra el cáncer?, ¿o lo que te gusta en realidad es descubrir nuevos números primos?

La plataforma BOINC soporta numerosos proyectos de investigación en las áreas de la física, medicina, matemáticas y meteorología. Puedes colaborar en cualquiera de ellas.

ciencia y ordenadores

Y aunque parezca ciencia ficción, lo cierto es que el genial concepto de la computación distribuida ya ha conseguido algunos éxitos.

El ejemplo más reciente viene de la investigación contra el cáncer infantil en un centro de Japón: entre millones de moléculas ya han encontrado unas pocas con posibilidades de éxito, que no habrían localizado tan rápidamente sin la ayuda de la computación distribuida.

¿Cómo colaborar con la ciencia?

¿Quieres contribuir con una buena causa prestando la potencia de tu equipo?

En ese caso, necesitas el software BOINC o “Berkeley Open Infrastructure for Network Computing”, un programa Open Source de la universidad californiana de Berkeley, los inventores de SETI(@)home.

Se beneficia de la capacidad de cálculo de cientos de miles de ordenadores en todo el mundo y así reúne a muchos equipos privados en el equivalente a un superordenador.

              

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La base de BOINC es la organización de la computación distribuida. BOINC envía los paquetes de datos que deben procesar los ordenadores y recibe los resultados. 

Con la ayuda de BOINC puedes participar en varios proyectos a la vez.

Proyectos actuales

En la plataforma BOINC puedes encontrar proyectos de numerosos campos de la ciencia.

Aparte del clásico SETI(@)home, el más popular es el World Community Grid. Sirve a varios propósitos de investigación: desde el estudio de VIH, hasta conseguir energía solar más eficiente.

Einstein(@)home busca las ondas gravitacionales de Pulsares (estrellas de neutrones de rotación rápida).

PrimeGrid localiza números primos.

Rosetta(@)home también es interesante, porque analiza la estructura de las proteínas humanas para encontrar curas para enfermedades.

Con climateprediction.net tu ordenador se convertirá en un centro de investigación meteorológica. El proyecto simula varios modelos climáticos para el siglo que viene, proporciona previsiones acerca de los cambios de temperatura y, de esta manera, pretende predecir el futuro de nuestro planeta. Cuantas más personas participen en el proyecto, tantos más datos meteorológicos se obtendrán.

climateprediction.net

La capacidad actual de BOINC es de unos 570.000 ordenadores, pertenecientes a unas 300.000 personas. El conjunto es aproximadamente el doble de rápido que el superordenador más potente del momento.

Los españoles son relativamente activos en BOINC y disfrutan de un puesto 20 (entre los 100 primeros).

Lo que resulta más curioso es que una entidad bancaria se encuentre la tercera en el ranking de participantes españoles.

 

Contenido adaptado del artículo original publicado en Computer Hoy Nº 409