Debate: ¿Vídeo bajo demanda o Blu-Ray?

Vídeo bajo demanda o Blu-Ray

Ahora que estamos inmersos en una incesante lucha contra la piratería, ahora que hemos vivido los recientes cierres de plataforma como SeriesPepito y PelículasPepito y la retirada de enlaces ilegales de Series.ly, además de la redada de The Pirate Bay analizamos y debatimos acerca de dos servicios que aprecen como los grandes beneficiados de la nueva Ley de Propiedad Intelectual, se trata del vídeo bajo demanda y el Blu-ray.

El vídeo bajo demanda, en inglés: video on demand (VoD)) es un sistema que permite al usuario el acceso a contenidos multimedia en streaming de forma personalizada ofreciéndole, de este modo, la posibilidad de solicitar y visualizar una película o programa concreto en el momento exacto que el telespectador lo desee.

La otra vía es tener el contenido físicamente, y en este sentido el Blu-ray se ofrece como el mejor soporte, como el sucesor del DVD y como un formato de disco óptico muy versátil.

Analizamos ambas opciones:

Carlos Gombau

He de reconocer que soy de los que les gusta tener en formato físico películas y series e, incluso, tengo versiones de algunas en VHS, DVD y Blu-Ray. Soy un nostálgico.

El problema es que las decenas, cientos y miles de discos se acumulan en estanterías y archivadores y, pese a estar todo catalogado, cuando llega el momento, la pereza me puede: tira de listado, localiza la película en cuestión, busca la caja, saca el disco... uff, demasiados pasos.

Nostálgico, sí, pero también me he vuelto comodón y termino tirando de TIVO (y sus excelentes grabaciones programadas) y servicios online de vídeo bajo demanda como Yomvi.

No niego que pierde todo el encanto, pero lo cierto es que gracias al invento de la nube, el streaming, el VOD o como queramos llamarlo, podemos disfrutar de los contenidos allá donde estemos sin cargar con originales ni unidades de almacenamiento, ni saturar nuestros discos internos.

Y lo mejor, no hay que reservar espacio en el salón y, lo más importante, no hay que limpiarles el polvo que acumulan tras años en las estanterías.

 

ivan muñoz

Por comodidad, inmediatez y variedad, está la claro que la mejor opción es el vídeo bajo demanda, pero si hablamos de calidad creo que no hay color entre ambas opciones.

Por un simple tema de tiempo, que no de ganas, estoy en una fase en la que selecciono con esmero mis sesiones de cine o series, por lo que priorizo la calidad de imagen y sonido del Blu-ray frente a la cantidad o la inmediatez del vídeo bajo demanda.

El Blu-ray me asegura la máxima calidad de imagen en todo momento, además de complementos como las pistas de sonido multicanal, idiomas alternativos, subtítulos y contenidos extra relacionados con la película. Opciones que no suelen estar disponibles en los servicios de vídeo bajo demanda y que tienen un gran valor para mí.

Al margen quedan otras valoraciones, como la dependencia de una conexión que no siempre funciona bien y, por qué no decirlo, esa sensación de posesión física y coleccionismo imposible de conseguir con un vídeo en streaming.

Susana Herreros

 

En mi caso, salvo honrosas excepciones, siempre que he comprado películas en Blu-Ray acaban cogiendo polvo y ocupando un espacio precioso en las estanterias de casa.

Por eso soy más consumidora de películas y series bajo demanda. ¿Qué me interesa ver la última peli o el capítulo más reciente de mi serie favorita? muy fácil: accedo a mi servicio de vídeo, pago el alquiler, hago las palomitas y ¡a disfrutar!. Mucho más barato que un Blu-Ray que, probablemente, vea una vez y no vuelva a sacar de la caja.

Solo compro en formato físico cuando realmente es una película que considero una joya y quiero conservar, con su caja, su carátula, sus extras... pero en mi caso, son títulos muy puntuales.

Tomás González

 

En los buenos tiempos, mi habitación estaba invadida por centenares de cintas de vídeo Beta, casi todo grabaciones personales. Luego me pasé al formato VHS, y entonces tuve que regalar todos mis vídeos.

Poco a poco, los VHS se fueron quedando aparcados ante una colección creciente de Laser Disc. No pudo crecer más porque faltaba variedad en la oferta y porque el formato desapareció en cuanto empezó a llegar el DVD.

De nuevo, vuelta a vender y regalar todo lo que tenía, salvo algunos incunables que se quedan en los estantes por una simple cuestión de coleccionismo. No diré que no he comprado Blu-Ray. He comprado. Muchos. He vendido y regalado mis DVDs. (salvo algunos incunables que bla, bla...). Pero, poco a poco, el gesto de ir a la tienda a adqurir la edición "definitiva" de una de mis películas de culto que ya he tenido en otros diez formatos, ha ido desapareciendo. Porque la edición digital es cómoda. Porque el vídeo bajo demanda es cómodo. Porque el ancho de banda permite comprar o alquilar un contenido y empezar a verlo inmediatamente, y con calidad. Y porque ya es la última vez que me engañan con los formatos físicos definitivos.

 

Fuencisla Mira

Una de las mayores ventajas que veo en el vídeo bajo demanda es la posibilidad de escoger entre distintas modalidades de pago y de suscripciones, que se adecuen bien a las necesidades de cada usuario en cada momento.

Así, si en un momento dado sólo me interesa un vídeo en concreto, una buena opción es alquilarlo y pagar por él. Y, si se considera necesario, se puede optar por otros planes de suscripciones más duraderas en el tiempo, por ejemplo mensuales. Por su parte, la mayor ventaja que aprecio en decantarse por la compra del Blu-Ray es la obtención del soporte físico, para poder reproducirlo siempre que se quiera.