El Gadget de la Semana: La ducha con luz LED de Unotec

ducha unotec

Cuando uno se ducha por la mañana, todos tenemos la rutina aprendida: abrir el grifo, esperar el intervalo de rigor hasta que el agua empiece a salir caliente, y luego manipular la llave de la temperatura con la habilidad de un ladrón de cajas fuertes. La alternativa, por supuesto, es entrar a la torera, abrasándonos o congelándonos, y regular el agua caliente desde dentro. Esa era la única alternativa, hasta que encontramos la ducha LED con cambio de color de Unotec. 

Y sí, ya sabemos que una lucha con bombillas es algo inútil, y que no inspira demasiada confianza... o al menos lo era. Si resulta que esas "bombillas" en realidad son LEDs que cambian de color según la temperatura del agua, comenzamos a verles las utilidades. 

Pero eso no es todo, por que otro motivo para mirar con desconfianza la ducha LED de Unotec sería el tema de la electricidad y el agua. ¿Cómo sabemos que no nos vamos a electrocutar? Pues por que la ducha LED funciona con la misma energía que le proporciona la corriente de agua. Es decir, que nada de pilas, y por supuesto nada de enchufes: es completamente segura. La electricidad que necesita un LED para funcionar no sería suficiente ni para darle un calambrazo a un mosquito, así que aunque la ducha iluminada de Unotec se os rompiese, no corréis ningún peligro. 

Luego está el tema de los colores. La colorterapia tiene sus defensores, y más si ayuda a evitar que demos un respingo en la ducha. Por eso esta ducha LED está configurada para cambiar de color según la temperatura del agua. 

En el momento de escribir esto, la ducha cuesta 17,70 euros en Amazon

El orden va así: cuando el agua está por debajo de los 31º, se activan los LED azules. Cuando está entre los 32º y los 43º (la temperatura media de las duchas), veremos iluminarse las bombillitas verdes. Además, si sobrepasamos los 44º, la ducha se teñirá de rojo para avisarnos. 

E incluso va más allá: cuando la temperatura supera los 50 grados, la luz roja comenzará a parpadear para avisarnos de que nuestro ducha comienza a ser peligrosa.