De Google TV a Chromecast: ¿A la tercera va la vencida?

Los fracasos de Google asociados al televisor son abundantes

* Actualizado: ¿Quieres ver cómo es Chromecast por dentro?

Desde que Google irrupió en Internet como compañía, en 1998, ha convertido en oro (casi) todo lo que ha tocado. Es líder en sectores clave como los buscadores, navegadores, correo electrónico, mapas, publicidad, vídeos en streaming, y un largo etcétera. También acumula sonoros fracasos, hay que reconocerlo. Sin embargo, pese a todos los intentos, hay un sector que se le resiste: el de la televisión.

Google lleva años intentando incorporarse al salón de casa, pero sus propuestas (Google TV, Nexus Q) han sido un fracaso o no han alcanzado el éxito esperado. Ahora lo vuelve a intentar con Chromecast, un gadget completamente diferente a sus anteriores productos. ¿Aporta Chromecast algo nuevo  a otros artilugios similares ya disponibles en el mercado, o está destinado al ostracismo como otros productos televisivos de Google?

En 2010, Google TV se presentó a la prensa como la solución de Smart TV que arrasaría con la competencia. Google TV es, básicamente, una versión modificada de Android equipada con Linux Chrome. Se vende en forma de set-top box que se conecta a cualquier tipo de tele, o bien se incorpora dentro del propio televisor. Google TV usa versiones propias de Chrome y Youtube para navegar por Internet, gestionar el correo, acceder a redes sociales, y ver vídeos online. Además ofrece acceso a Google Play para descargar en la tele cientos de Apps con juegos, multimedia, tiendas, y otros programas.

El pasado mes de marzo se lanzó la tercera generación de Google TV con CPUs de doble núcleo, una versión más moderna de Android, más Apps y nuevas funciones como el control mediante voz. Numerosos fabricantes como Vizio o Hisense venden set-tops con Google TV. Sony por ejemplo ofrece su modelo Internet Player NSZ-GS7. Asus acaba de presentar su Cube, un dispositivo con forma de cubo con un mando que incluye un micrófono y un teclado.

La última tendencia es unir Google TV con un reproductor Blu-ray. Vizio VAP430 StreamPlayer y Sony NSZ-GT1 lo incorporan. Muchos televisores ya tienen esta tecnología en su interior, así que no necesitan un dispositivo externo. Sony y Samsung ofrecen algunos modelos. LG estrena los 47G2 y 55G2 con paneles 3D a 1080p, y los más modernos GA7900 y GA6400. A lo largo del año presentará el modelo EA9800 con una impresionante pantalla OLED curvada.

No se puede decir que Google TV haya sido un fracaso, porque el gran número de fabricantes que lo soportan certifican su difusión. Pero no ha alcanzado la supremacía esperada.

Mucho más sonoro fue el fiasco de Nexus Q. Este curioso dispositivo esférico se anunció en junio de 2012. Se trataba de un set-box para hacer streaming de música y vídeo hacia televisores o altavoces, con dispositivos equipados con Android 4.1. A través de Google Play, también daba acceso a las principales apps de Android:

Nexus Q

 

Nexus Q se puso a la venta en julio de 2012 y las primeras unidades se agotaron enseguida. Sin embargo fue muy criticado por su alto precio, 300 dólares, y su incompatibilidad con Netflix y Hulu, así como con muchos dispositivos Android. Google no volvió a colocar unidades en el mercado, y el Nexus Q pasó a la historia...

Ahora, lo vuelve a intentar con Chromecast, un receptor de audio y vídeo HD en streaming que trabaja en la nube:

Chromecast

 

Chromecast es un dongle con el tamaño de un lapiz USB que se conecta al puerto HDMI del televisor, aunque también necesita un cable USB conectado a corriente o a la propia tele, para la alimentación. Es compatible con todo tipo de dispositivos móviles, desde smartphones y tablets Android 2.3 o superior, productos de Apple equipados con iOS 6, PCs y Macs con el navegador Chrome, o Chromebook Pixel. Desde estos aparatos envias a Chromecast, de forma inalámbrica, para verlo en la tele, contenido de servicios en la nube: Youtube, Google Music o Google Plus Fotos, Netflix, Google Play, etc. Si usas el navegador Chrome, prácticamente todo el contenido que visiones podrás retransmitirlo al televisor. No es compatible con iTunes.

El principal handicap es que, de momento, Chromecast no permite transmitir audio y vídeo almacenado, sólo contenidos en la nube. Pero su SDK (kit de programación) es muy versátil y es posible que pronto veamos aplicaciones que permitan enviar a Chromecast audio y vídeo almacenado localmente.

Esta vez sí, Google ha aprendido la lección del Nexus Q, y ha comercializado Chromecast por el módico precio de 35 dólares (26 euros). Ni que decir tiene, se ha agotado en todas la tiendas americanas hasta el mes de agosto. En Europa saldrá en los próximos días.

Chromecast no revolucionada nada, pues otros productos hace tiempo que realizan funciones similares. Roku HD, por ejemplo, acepta streaming en HD, pero abulta más, cuesta 60 dólares y no ofrece tanta compatibilidad con las apps moviles y servicios en la nube. En España podemos encontrar a la venta el stick Ten GO! Micro Share, pensado para retransmitir cualquier contenido de tu PC o dispositivo Android en tu tele, vía WiFi. Soporta resolución 720p. Recientemente ha lanzado una app para emitir también cierto contenido en streaming, como Youtube. Pero Ten GO! Micro Share está pensado para visionar ficheros almacenados, no es compatible con la mayoría de los servicios en la nube, ni con los dispositivos de Apple. Cuesta 50 euros.

AirPlay realiza una función similar con los productos de Apple. Esta tecnología retransmite inalámbricamente cualquier contenido alojado en un iPhone, iPod, iPad u ordenador con iTunes a un receptor compatible. Por ejemplo, un televisor con Apple TV o unos altavoces compatibles con AirPlay. Tiene la ventaja de que funciona con material descargado, pero sólo es compatible con productos Apple, y sólo se retransmite a teles o sistema de sonido muy concretos, que han pagado la licencia.

Esta vez sí, todo apunta a que Google lo ha conseguido. Chromecast tiene un marca de prestigio detrás, que siempre es un gancho para vender. Además es muy práctico (todo el mundo quiere ver su contenido de la nube en el televisor), es muy compatible (Android, iOS, ordenadores con Chrome) y muy barato. ¿Quién puede resistirse por sólo 26 euros? Pero aún quedan dudas por resolver: la calidad del streaming, la máxima resolución soportada, si algún día aceptará contenido descargado (que multiplicaría sus ventas), etc. No obstante, su propuesta actual es lo suficiente atractiva como para predecir que Google tiene un ganador en sus manos. Ha costado años, pero las lecciones han sido bien aprendidas... Y parece ser que aún nos esperan más sorpresas...