Nuevo chip biológico para los superordenadores del futuro

ordenador biologico

Los superordenadores tradicionales tienen la capacidad de llevar a cabo cálculos muy complejos de una forma muy rápida, pero tienen el inconveniente de que son muy caros de producir, consumen mucha energía y tienen un tamaño muy grande. 

Para resolver estos problemas, un equipo de investigadores de la Universidad McGill de Canadá, en colaboración con científicos de Alemania, Suecia y Países Bajos, ha desarrollado un nuevo enfoque de computación biológica que puede resolver los problemas combinatorios. Gracias a este nuevo planteamiento, se podrían fabricar superordenadores biológicos del tamaño de un libro y con una eficiencia energética mucho mayor.

Los investigadores han diseñado un modelo de computación biológica en el que, en lugar de electrones, se emplean filamentos de proteínas para transmitir la información. Se trata de un microchip de un tamaño reducido, de 1,5 cm2 aproximadamente, con una estructura de cuadrícula de canales por los que circulan las cadenas de proteínas. En el vídeo puedes ver cómo se desplazan. 

Estos agentes biológicos se alimentan de trifosfato de adenosina, un nucleótido que se produce durante la fotorrespiración y la respiración celular, que es consumido por numerosas enzimas en la catálisis de muchos procesos químicos. "Hemos logrado crear una red muy compleja en un área muy pequeña", asegura Dan Nicolau, director de la investigación.

¿Qué son los superordenadores y cómo funcionan? 

Una de las ventajas del prototipo en comparación con los superordenadores electrónicos es que apenas se calienta y necesita mucha menos energía para funcionar, de manera que este modelo es mucho más sostenible. 

En las pruebas de concepto, el microchip biológico ha demostrado que tiene la capacidad de resolver un problema matemático complejo de una manera eficiente, pero todavía no es comparable a la eficacia de los electrónicos, por lo que los investigadores todavía tienen trabajo por hacer para conseguir un equipo completamente funcional.