Parrot presenta sus drones acuáticos y voladores en España

Parrot ha presentado en España sus últimos minidrones. Está visto que el negocio de los drones de Parrot está en alza, y la compañía está dispuesta a invertir en ella. Según dicen, las ventas no han tenido precedentes, y han ido mucho mejor de lo que nadie podía esperar. Esto ha servido para que la compañía haya decidido ampliar algo la oferta, enfocándola a un público más joven.

En este caso, la compañía ha decidido explotar un poco más el temal diseño, manteniendo el hardware que ya desarrollaron en los modelos anteriores del Jumping Sumo y el Rolling Spider. Básicamente, los aparatos son los mismos, pero se les ha cambiado la estructura. Algunas mejoras son generales, como adaptar los protectores que ya vimos en el Parrot Bebop en el Rolling Spider. Dado lo bien que salieron, es una de las mejores ideas que hemos visto en estos nuevos modelos. 

Pero para que os hagáis una idea más real, vamos a describirlos familia por familia. En primer lugar, los terrestres o "Jumping". éstos han sido divididos en dos categorías: los Parrot  Jumping Night y los Parrot Jumping Race

Drones Jumping

Los Parrot Jumping Nigth tiene exáctamente el mismo aspecto que el Jumping Sumo normal, con la diferencia de que los LEDs ya no sólo cumplen una función notificadora (ponerse verdes amarillos o rojos dependiendo del estado del dron). Ahora también podrán iluminar el camino que tienen por delante, con diversas opciones que podremos manejar desde el smartphone, para regular la intensidad o la frecuencia (también parpadean)

Por lo demás, continúan siendo igual que el Jumping Sumo. Velocidad de hasta 7 kilómetros por hora y saltos de 80 centímetros, en vertical o a lo largo. Como os decíamos, sólo se ha modificado el acceso, así que las baterías siguen teniendo unos 20 minutos de duración. Eso sí, según aseguran desde Parrot, el tiempo de recarga se ha reducido significativamente: hasta sólo 25 minutos.

Echa un vistazo a nuestro análisis del Jumping Sumo

Los Race son, de los drones terrestres, los que más se han modificado. Las ruedas parecen seguir siendo del mismo compuesto gomoso pero ligero que ya veíamos en el modelo anterior, pero se ha aumentado significativamente su tamaño. Y parece que ha dado resultado, ya que su velocidad ha pasado de los 7 a los 13 kilómetros por hora.

Y vistos los terrestres, pasamos directamente a los aéreos. Como os comentábamos, todos están basados en el Rolling Spider, aunque con diferencias significativas. Los Airborne se dividen en Night y en Cargo. Ambos con la misma agilidad acrobática del Rolling Spider. 

Drones Voladores

Como podréis imaginar, los Night son como cabía esperar. Tienen el mismo cuerpo que el Rolling Spider, pero Parrot por fin ha decidido sustituir las ruedas por una protección mucho más práctia e inteligente. Y es que no servía de mucho tener una protección tan grande, tan poco aerodinámica y tan desestabilizadora para el dron.

En lugar de eso, se han adaptado las protecciones del Bebop. Os las recordamos: laterales, con sujección directa en las hélices que salta si reciben un impacto. Puede parecer poco seguro, pero lo cierto es que el hecho de no estén sujetos propociona mucha más seguridad frente a impactos. Y eso sin contar con los LEDs de iluminación, que como decimos tienen potencia variable y más de un modo de uso. 

Analizamos el Parrot Rolling Spider

Luego están los cargo, algo más controvertidos. Según Parrot, están preparados para montar "bloques de construcción", figuritas o ladrillos de juguete. Vamos a limitar los eufemismos: se les pueden enganchar Legos, lo que los convierte en un juguete increíblemente llamativo. Imaginad que las aspas de vuestro helicóptero Lego no sólo funcionasen de verdad, sino que hicieran que el aparato volara. Pues bien, ahora es posible. 

Drone Acuático

Finalmente, vamos a ver algo bastante más llamativo: los drones Parrot Hydrofoil. En realidad, todo el invento es haber añadido una plataforma deslizadora sobre la que montar un mini dron volador. Al montar el dron hace las veces de motor fueraborda, que impulsa al vehículo resultante con una velocidad de 10 kilómetros por hora, lo que consigue incluso levantarlo un poco por encima del agua. 

Sin embargo, éste dron no es precisamente el que más nos ha llamado la atención. Tened en cuenta que el dron que funciona como motor no es resistente al agua, y aunque es muy difícil que la plataforma llegue a dar la vuelta, sí que es posible que una salpicadura acabe por cargarse nuestro aparato. 

Todos los drones se siguen manejando con la app Freefligth 3, aunque de diferentes formas. A grandes rasgos: los voladores, todos los modelos basados en el Rolling Spider se conectan mediante Bluetooth, no son capaces de restransmitir imágenes en directo pero sí de hacer fotografías con calidad VGA por la parte inferior (o en el caso del Hydrofoi, por la parte trasera). Tienen un alcance máximo de hasta 20 metros y una memoria interna de 1 GB.

Aquí podéis comprar el Rolling Spider, el Jumping Sumo o el último modelo lanzado, el Parrot Bebop

Por su parte, los drones terrestres tienen 4 GB de memoria y se conectan mediante WiFi, lo que aumenta su rango de alcance a casi 50 metros. Con esto se añade la posibilidad de ver en directo lo que está grabando la cámara del dron, y facilita significativamente el control remoto.