Primeras multas por volar drones llegan a los 185.000 euros

Primeras multas volar drones llegan 185000 euros

La Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) ha puesto las primeras multas por volar drones de forma ilegal. Y es que, por si no lo sabéis, estos aparatos no pueden sobrevolar zonas urbanas, conciertos, parques, manifestaciones, procesiones o fiestas privadas. 

En total se han puesto 24 sanciones que suman un importe de 185.000 euros, una cifra nada despreciable. "Esto es sólo la punta del iceberg, ya que estamos decididos a poner orden en esta actividad que dio sus primeros pasos con muchas lagunas legales", ha indicado un portavoz de la agencia.

Muchas personas vieron en volar drones una actividad sin ningún peligro por considerar a estos aviones no tripulados simples "juguetes para adultos". Y es que, para comprar uno de estos gadgets profesionales, no es necesario presentar ningún título de piloto. 

Entre las sanciones por volar drones se encuentran tanto particulares como empresas. En el primer caso, las multas oscilan entre los 300 y los 200.000 euros.

La infracción más elevada, 21.000 euros, se ha puesto a una empresa o persona jurídica que, posiblemente, no hizo caso a las advertencias de la AESA y decidió exhibir imágenes de terceros sin su consentimiento. Al parecer, antes de poner cualquier tipo de sanción, la organización avisa a los individuos como método pedagógico.

Tal y como indican desde este organismo, muchos infractores se delatan porque suben las imágenes a un blog personal o a las distintas redes sociales que pueblan Internet. 

Piloto de drones, una profesión con futuro

La portavoz ha señalado que estos aviones no tripulados pueden resultar peligrosos y que su uso requiere de la formación adecuada.

El uso del dron como forma de entretenimiento no requiere la necesidad de sacarse un título ni de la habilitación de AESA. A pesar de ello, se han publicado una serie de indicaciones que los usuarios deben seguir.

Entre ellas se encuentra la de no volar por la noche, no hacerlo sobre zonas pobladas o en las que haya personas, no ascender a más de 120 metros, así como que el piloto siempre debe tener la nave a la vista.

Además, él será el responsable de todos los daños que pueda ocasionar. Como podéis imaginar, las reglas impuestar para uso lúdico son más flexibles que las que se tienen para el mundo empresarial.

Eso hace que muchas compañías simulen estar usándolo de forma particular cuando lo que están haciendo es tomar fotos y usarlas para fines comerciales. Esta laguna es la que aún queda por concretar.

Y es que las multas por volar drones aún no están del todo definidas.

[Fuente:LaVanguardia]