Al-Qaeda habría creado una nueva amenaza con ropa bomba

Chaqueta en llamas

El gobierno de los Estados Unidos tiene un problema más serio del que ocuparse en estos momentos, por encima de la crisis diplomática generada por el asilo concedido por Rusia a Edward Snowden, el antiguo técnico de la NSA que hizo público el proyecto de espionaje ciudadano conocido como PRISM

Se conocen los planes de un miembro del grupo terrorista Al-Qaeda, Ibrahim Hassan al-Asiri, y la posible creación de un tipo de explosivo, totalmente imposible de detectar y que se activa al secarse la ropa en la que es sumergido. Hassan al-Asiri fue el responsable de crear la primera bomba en un par de calzoncillos, oculta en un envío de impresoras a Estados Unidos en el 2009: esta no explotó, pero sentó un precedente frente a la amenaza que suponen este tipo de dispositivos.

El terrorista yemení pertenece a un grupo leal a los preceptos de la organización en la península árabe, y el gobierno de Yemen ha colocado un precio de 23.000 dólares a su cabeza, pagables a quien dé información que lleve a su captura. Además, el mismo gobierno ha declarado a al-Asiri como uno de los 25 terroristas más peligrosos en el país. El hombre también es conocido por idear la creación de bombas implantadas quirúrgicamente.

De acuerdo con diversos reportes, el explosivo podría ser utilizado en una serie de ataques contra las embajadas de Estados Unidos en el Medio Oriente y el norte de África. Gracias a los informes presentados por dos oficiales de alto rango en el ejercito del país norteamericano, se dió la voz de alerta en las representaciones diplomáticas en el extranjero: uno de los oficiales dijo que el método utilizado era ingenioso, mientras que el otro afirmó que el dispositivo empleado no puede ser detectado por ningún control de explosivos en la actualidad. 

Una serie de comunicaciones interceptadas entre los líderes de Al-Qaeda en la península árabe y los líderes que quedan de la organización terrorista en Pakistán sugieren la posibilidad de un ataque a gran escala hacía los Estados Unidos y sus aliados en el corto plazo. Por esta razón, unas dos docenas de embajadas ubicadas en territorios sensibles fueron cerradas el domingo y continuarán cerradas esta semana. 

Además de la ropa explosiva, es posible que se haya desarrollado otro tipo de bomba, similar a la utilizada en el 2009, la cual fue descubierta por oficiales encargados de la seguridad aeroportuaria de Estados Unidos el mes pasado. Otra preocupación es por la posible aparición de Frankenbombers, o hombres bomba con un dispositivo explosivo cosido a su cavidad rectal. 

La moda explosiva puede ser utilizada también para el bien: un grupo de estudiantes en Nueva Delhi (India), ha creado un modelo de ropa interior que protegería a las mujeres de posibles ataques y violaciones. 

Fuente: ABC News

Imagen tomada de Love, Nick.