Para qué podemos usar las Google Glass

Cinco experiencias de uso distintas con Google Glass

Ela redacción de nuestros compañeros de Computer Bild hay opiniones divididas con respecto a las gafas de Google. Algunos están encantados con las nuevas posibilidades y otros piensan que es un juguete. 

En la prueba, cinco personas probaron las posibilidades de las Google Glass en diferentes situaciones. Lo destacable es que el manejo les quedó  claro a todos desde el principio. Ponerse las gafas, inclinar la cabeza o tocar el touchpad y comenzar.

Las funciones básicas de las Google Glass convencen: junto con un smartphone, Glass es capaz de aceptar y hacer llamadas, mostrar emails, SMS, entradas del calendario y navegar a lugares.

Para ello, existen algunas apps interesantes en Google Glass como Field Trip para turistas, o Strava Run para deportistas. A través de la app gratuita myGlass puedes cargar estas extensiones en las gafas. Aunque casi todas las apps requieren que te des de alta en el servicio correspondiente. Y eso lleva tiempo ya que, en cada caso, el usuario tiene que introducir sus datos personales.

app Google Glass

Tras la instalación de las apps, se aprecia la mayor diferencia entre Google Glass y un smartphone. La más destacable es que no puedes pulsar sobre las apps. Así, para iniciar una carrera, no puedes pulsar sobre la app de Strava, sino que has de dar el comando apropiado: “OK Glass: Start a run”.

Por su parte, las aplicaciones de noticias como la del New York Times envían noticias especiales y optimizadas a las gafas. El usuario sólo puede indicar sus preferencias, pero no puede elegir las noticias. Eso se debe a que Google no cree oportuno leer textos largos en la pequeña pantalla de las gafas. En lugar de ello, una voz artificial lee las noticias. La voz es lo más importante en Google Glass.

La prueba cotidiana demuestra también la principal debilidad. Esta ya se vio claramente en la prueba de laboratorio: la batería, sencillamente, no es suficiente. A pleno uso sólo dura unos 64 minutos. Y, especialmente durante los paseos por el campo y al aire libre,  es cuando más nos preocupamos por echar un vistazo al indicador de batería. Google intenta suavizar el problema mediante el apagado rápido de la pantalla, pero eso puede llegar a ser también un problema. Por ejemplo, durante una carrera en la que de pronto, sin aviso previo, desaparece la distancia recorrida.

A pesar de ello, la prueba de varios usos de Google Glass demuestra que el dispositivo resulta muy útil en muchas situaciones. Pero, en el caso de actividades intensivas, como por ejemplo mientras conduces una moto, has de tener cuidado, ya que una pantalla en el campo de visión distrae bastante.

El turista

Turista Google Glass Marco Engelin

En lugar de utilizar una guía de viaje, puedo conquistar la ciudad de la mano de Google Glass. La app Field Trip me enseña dónde hay cosas interesantes que visitar y me cuenta detalles sobre lo que veo.

El problema es que, al igual que ocurre con Google Glass, las apps, de momento, sólo están disponibles en inglés. Pero, si dominas este idioma, no tendrás ningún tipo de problema. 

Tras utilizar el primer comando (“OK Glass: Explore nearby”), las gafas realmente muestran lugares interesantes: restaurantes, cines, teatros y otras atracciones también turísticas. 

"Google Glass y la app Field Trip sustituyen a cualquier guía de viaje"

Por su parte, mediante el uso del touchpad, puedo pasar fácilmente de un elemento al siguiente. Y, si encuentro algo que me resulta especialmente interesante, Field Trip me puede proporcionar más información al respecto, con lo que se complementan a la perfección. 

Sin embargo, en situaciones de  aglomeración es difícil de entender. Pero, cuando me convence un bar o un restaurante, puedo entonces navegar directamente hasta él con ayuda de Google Maps. Además, Google Glass no solamente sirve como guía turístico digital, sino también como cámara para fotografías rápidas o vídeos breves.

El runner

runner google glassMartin Gardt

La primera sorpresa tras sólo dar unos pasos: Google Glass no se me cae como esperaba. Las gafas son bastante ligeras y, tras acostumbrarme, apenas las noto. Las ventajas para los corredores son claras: con la app de fitness Strava Run veo la distancia recorrida, el tiempo y la velocidad. Aunque las indicaciones están en millas.

"Siempre tengo los kilómetrosa la vista y puedo atender las llamadas"

Lo que me gustó mucho es poder ver inmediatamente quién me llamaba y poder coger las llamadas directamente con el comando “Answer Call”. 

El motorista

motorista google glassArno Grieger

Para tener la ruta en vídeo, utilicé el control por voz. Además, con los guantes de la moto no puedo usar el touchpad. Las señales auditivas se escuchan bien a pesar del ruido del motor, pero me sorprendí mirando por el rabillo del ojo para confirmar si se habían aceptado los comandos, lo que distrae del tráfico.

"Requiere costumbre. Sentía que Glass me distraía bastante"

Igual ocurre con la activación de Glass, al echar la cabeza hacia atrás. 

La urbanita

urbanita google glassSandra Braijkovic

Cuando me enteré de que podía ir por la ciudad con Google Glass, he de reconocer que me picó bastante la curiosidad. 

Pero la verdad es que no sé si me podré acostumbrar alguna vez a tener siempre algo en el ángulo del campo de visión. Y las miradas de los demás también son preocupantes.

Algunos te miran con verdadero recelo, como si fueras a vender sus datos personales a la NSA al pasar por su lado. Y, durante las compras, los vendedores tampoco estaban muy entusiasmados: “Por favor no escanee los productos para luego comprarlos online.” No se preocupe, si eso no puedo hacerlo. ¡De hecho, puedo hacer bastantes pocas cosas con este dispositivo! Ya que aún hay muy pocas apps disponibles.

"Paseo por la ciudad y tecnología: debería ser divertido, pero fue más bien un esfuerzo"

Por otro lado, aun no es posible realizar reservas y los textos informativos que me muestra Glass son tan minúsculos, que necesito una lupa para poder verlos bien. Y, si de pronto me los leen, aún es peor. Y eso no es todo, me paso el día mirando de reojo y ya me duele el cuello de echar la cabeza hacia atrás. Lo que está claro  es que mi futuro, desde luego, es otro.

El ciclista

Ciclista google glassManfred Barth

Las gafas son estándar, también para ir en bici. ¿Que qué tal las Google Glass? Al principio pensé que la patilla no me cabría entre el casco, pero al final pude colocármelas, aunque apretara un poco.

El manejo requiere bastante práctica y con guantes no es demasiado sencillo. Sobre todo los botones son difíciles de alcanzar con el casco.

Otra cosa que requiere costumbre es el gesto con la cabeza para activarlas. A cambio, el control de voz funciona muy bien, siempre que no esté circulando a 30 por hora o más. Por su parte, la navegación mediante Google funciona bastante bien, aunque los nombres de las calles aún no estén traducidos. 

"¿Glass para hacer una ruta? Buena idea, pero ¡no gracias! Prefiero un ciclo-ordenador"

Lo que sí es un problema es la distracción que produce. Si quiero leer la información visualizada o los menús, he de apartar la vista de la carretera y cerrar un poco el ojo izquierdo, si es que hay sol. Con lo que casi no veía la carretera y eso puede acabar mal.

Además, la batería se acaba demasiado deprisa. Prefiero mi ordenador de bici Garmin Edge para planificar las rutas. No me habla, pero me lleva de forma segura.