El Quidditch de Harry Potter, más cerca gracias a los drones

El Quidditch de Harry Potter, más cerca gracias a los drones

Hoverball es una pieza de equipamiento deportivo basada en la tecnología drone que se encuentra en desarrollo en la Universidad de Tokio y tiene todo el potencial para cambiar la forma en la que disfrutamos del deporte para siempre.

Por primera vez hablaríamos de una pelota que no tiene por qué subir ni bajar, lo que a su vez hace que soñemos con que el Quidditch de Harry Potter, esté más cerca gracias al uso de drones.

Los investigadores del Laboratorio de la universidad afirman que su Hoverball podría deslizarse a través del aire o moverse entre jugadores por su propia cuenta. Si esto no te recuerda a algo, es que no has visto/leído la famosa obra de J.K. Rowling, donde el Quidditch es el deporte favorito de los alumnos de la escuela de Hogwarts.

Este ficticio deporte consiste en marcar tantos hasta que se consigue alcanzar la "snitch dorada", una pequeña y esquiva bola con vida propia que se desplaza a gran velocidad por todo el terreno de juego.

 

Pero no podemos alzar las campanas al vuelo aún. La universidad todavía está trabajando en un diseño de Hoverball que es lo suficientemente resistente para soportar bruscos golpes provocadas por la mayoría de deportes.

Según se puede leer en la publicación New Scientist "Para jugar con pelotas, ciertas acciones físicas como lanzar, golpear, girar, o patear reflejan el hecho de que las bolas obedecen una dinámica física. Si bien esta característica es la base de los deportes basados ​​en pelotas, es de considerar que este drone podría limitar la posibilidad de los mismos.

El Quidditch de Harry Potter, más cerca gracias a los drones

El Quidditch de Harry Potter, estaría más cerca gracias este Hoverball, presentado el 7 de marzo en la Augmented Human Conference de Japón, y funciona con un mando a distancia que controla un pequeño drone de 90 milímetros de ancho que se esconde en el interior de la bola.

Uno de los científicos involucrados en el proyecto Hoverball, Jun Rekimoto, también trabajó en un proyecto que pretendía hacer levitar objetos mediante ondas de sonido. 

Fuente: Mashable