Software danés que impide la impresión de armas en 3D

Pistolas en 3D, limitadas

La impresión en 3D parece no tener límites, y atraviesa todos los espectros de la vida humana: desde usarla para imprimir ropa para las pasarelas de París, pasando por la posibilidad -según la NASA- de imprimir alimentos en 3D y la realidad de producir automóviles. Hasta ha servido para crear armas de fuego.  

Con los precios de éste tipo de impresoras a la baja y leyes demasiado laxas en Estados Unidos en cuanto al control y porte de armas de fuego, se debe pensar en algún modo de controlar la impresión casera de dichos elementos.

Una firma danesa, Create It Real, que se especializa en crear y vender componentes para impresoras 3D y software relacionado para productores de impresoras de este tipo asegura tener listo un algoritmo que detectaría la impresión de un arma de fuego y frenaría la operación del dispositivo. 

Representantes de la firma afirman que venderían la licencia de su creación a fabricantes de impresoras por una cantidad anual aún no especificada, y que con éste desarrollo buscan frenar los intentos de una empresa en concreto: Defense Distributed, una compañía norteamericana que ya ha impreso una pistola completa y una AR-15

Aseguran, además, que su programa busca evitar que toda la responsabilidad caiga únicamente sobre el fabricante de la impresora al permitir la libre impresión de armas de fuego.

Aunque no dieron muchos detalles al respecto de cómo funciona el software, salvo que detecta rasgos geométricos, fueron enfáticos en su afirmación de no permitir que por error, una persona pueda imprimir una pistola especialmente si hay niños en el hogar.

Por ahora, el software que impide éste tipo de impresiones sólo se puede encontrar en los dispositivos de la compañía danesa pero en el futuro buscan entregarlo a otros productores de impresoras para así limitar las posibilidades casi infinitas que puede brindar la impresión en 3D. 

El líder de Defense Distributed cuestionó por su parte la promoción del software, y cuál sería la primera compañía que se atrevería a ofrecerlo a sus clientes de manera directa.