Tempescope: el indicador del tiempo para la casa sin ventanas

tempescope gadget meteorológico

¿Estás cansado de tener que mover las cortinas para abrir la ventana y ver el tiempo que hace? ¿Tus ventanas dan a un patio interior donde tus vecinos tratan de espiar tu cultural cuerpo? ¿Vives en una cueva sin ventanas? Tenemos la solución. Tempescope es un indicador meteorológico que trae el exterior a un pequeño cuadradito controlado dentro de tu casa. 

Si te cae mal el presentador del parte meteorológico, con este aparato no tendrás que verle la cara nunca más. Temposcope es un pequeño cuadradito de cristal en cuyo interior se reproducen las mismas condiciones meteorológicas que en el exterior de tu casa. Nunca más tendrás que preguntarle a Siri si va a llover. Ahora será Siri quien te lo pregunte a ti. 

Lo ha diseñado Ken Kawamoto, un ingeniero de software e inventor. Lo más curioso del invento es que ha hecho públicas las instrucciones de construcción, permitiendo que todo aquel que sepa y quiera pueda construirse su propio Tempescope en el salón. 

Ken Kawamoto ha declarado en alguna ocasión que los productos que inventa y desarrolla tienen como objetivo romper la barrera entre el mundo digital y el real. Cabe señalar que el señor Kawamoto no ha abandonado su trabajo normal para dedicarse por completo al indicador meteorológico Tempescope, algo probablemente acertado. 

Si te gustan las cosas raras metidas en tarros, las mariposas robot cuestan unos 15 euros

Volviendo al invento, el Tempescope puede reproducir las condiciones meteorológicas del exterior sin singún problema. Por supuesto estamos hablando de los básicos: los rayos del sol, la niebla, la lluvia, las tormentas eléctricas... no esperéis un tornado dentro de un cristal en vuestro salón. Y si se da el caso desde luego es mejor que no tengáis ventanas. 

El tempescope lleva tiempo desarrollándose, y desde hace tiempo 2015 esta marcado como el año en el que por fin acabará teniendo aplicación comercial. El proyecto ya ha recibido varios premios, y no sería de extrañar que acabase siendo un éxito en el mercado. Cosas más raras se han visto.