Todo lo que debes saber sobre la carga USB de tus gadgets

Todo lo que debes saber sobre la carga USB de tus gadgets

En el sector de la tecnología hablamos muchísimo sobre las especificaciones relacionadas con la carga y las baterías, teniendo un peso importante en la opción de compra.

Es más, una de las razones por las que solemos cambiar de terminal es precisamente por el desgaste que sufren las baterías con el paso del tiempo o en muchas ocasiones, a causa de cargadores o cables no correspondientes.

Incluso en casos aislados hemos visto cómo smartphones han explotado en manos de alguien mientras cargaban. Pero, ¿realmente es cosa del cargador?

Es por ello que es conveniente repasar todo lo que debes saber sobre la carga USB de tus gadgets.

¿Recordáis hace 10 años cuando cada gadget tenía un cargador totalmente diferente? Por suerte, eso ahora suena utópico. Las baterías las alimentamos a base de cargadores microUSB en caso de Android a pesar de que algunos fabricantes sigan un camino particular como Apple con las conexiones Lightning.

La estandarización de los cargadores supone, entre otras muchas cosas, que no acudamos como moscas a la miel hacia baratas falsificaciones que nos pongan en juego la vida de nuestro smartphone e incluso a veces la nuestra propia.

Y ni siquiera con ello tenemos esa estandarización entre cargadores. Ejemplo de ello es que es habitual encontrar a un amigo cuyo cargador se calienta menos y carga mucho más rápido que el nuestro.

Pero, ¿a qué se debe esto? ¿Qué diferencias hay entre uno y otro? Y sobre todo, ¿qué hacer para no estar en peligro? Vamos a intentar desgranar todo lo que debes saber sobre la carga USB de tus gadgets.

Todo lo que debes saber sobre la carga USB de tus gadgets

En la actualidad hay cuatro tipos de USB, desde la 1.0 hasta la 3.1, además del nuevo conector USB-C.

Sobre todo nos interesa centrarnos en el USB 2.0 que es el más común, el que usamos para transferir archivos a nuestros smartphones y el que usamos para cargar el mismo.

El USB 2.0 es la segunda y más importante revisión de la Universal Serial Bus para conectividad. Tiene una tasa de transferencia de hasta 480 Mbit/s (60 MB/s) pero con una tasa real en la práctica de hasta 280 Mbit/s (35 MB/s). 

El cable USB 2.0 tiene cuatro líneas, un par para datos, y otro par de alimentación. Casi todos los dispositivos fabricados en la actualidad trabajan a esta velocidad.

¿Cuál es la diferencia entre un USB-C y un USB 3.1?

La siguiente generación, El USB 3.0 es una revisión de 2008 y una de las más importantes de la Universal Serial Bus para la conectividad. Tiene una transmisión de datos de hasta 5 Gbit/s, lo que supone que sea 10 veces más rápido que la versión anterior USB 2.0.

A pesar de tener una estética similar a su predecesor, éste tiene 5 pines más, dos pares para transferencias de datos SuperSpeed y un tierra para mantener la señal íntegra y no sufrir picos de transferencia o pérdidas de datos.

Es poco habitual encontrarlo en gadgets que no sean discos duros de almacenamiento externo.

Pero si esto es todo lo que debes saber sobre la carga USB de tus gadgets y si tan importante es esta evolución, ¿qué tiene que ofrecernos el nuevo conector USB-C?

El USB-C es un conector totalmente diferente. En primer lugar es universal, lo que supone el poder conectarlo de cualquier manera y que sea totalmente funcional.

Esto se debe a que su forma de rectángulo ovalado permite que entre por ambas caras (ya sabéis el chiste de que un USB nunca entra a la primera intentes como lo intentes).

Otro de los puntos importantes es que (sobre papel) duplica el rendimiento del modelo anterior USB 3.0 y por lo tanto más potencia de carga y transferencia.

Ya hemos podido verlos en Apple, que ha introducido USB-C en su nuevo MacBook y Google, que lo ha incluido en sus nuevos Chromebook Pixel.

Diferencias entre un cargador USB original y una copia

Los smartphones están empezando a dar el paso, prueba de ello es el recién presentado OnePlus 2.

¿Quiere decir esto que los USB-C cargarán más rápido? Sí, pero no necesariamente por eso.

Tal y como comentábamos antes, vemos que la velocidad de carga varía en función de cada cargador y lugar donde lo conectemos.

La explicación acerca todo lo que debes saber sobre la carga USB de tus gadgets la tiene la propia Ley de Ohm, que afirma que la intensidad de la corriente que viaja por un conductor es proporcional a la diferencia de potencial que aparece entre los extremos del mismo.

Apple inventó el USB-C reversible... pero es un secreto

Los elementos fundamentales de la electricidad son la resistencia (que suele ser la misma y constante), el voltaje (tampoco tiene mucha variación) y la intensidad de la que sí hay que hacer hincapié.

Tanto la resistencia como el voltaje (dos de los elementos fundamentales de la electrividad) no suelen variar y tienden a ser constantes, lo que no afecta al tiempo de carga vía micro USB.

Pero el tercer elemento, la intensidad (que se mide en Amperios) sí afecta, ya que a mayor amperaje, mayor velocidad de carga.

Para saber el grado de intensidad de nuestro cargador sólo tenemos que mirar en el reverso de éste. En el apartado de “Output” la letra “A” que veremos corresponderá, básicamente, a que cuanto mayor sea el número más rápido cargará nuestro dispositivo.

Pero claro, hay que matizar esta afirmación. Al final, el tiempo de carga siempre se verá limitado por la capacidad de carga de la batería de nuestro dispositivo siendo ésta la que marque el número máximo de Amperios por hora que será capaz de admitir.

A resumidas cuentas, un cargador de más potencia que nuestro gadget no hará que cargue más rápido.

¿Y si explota mi cargador USB o mi teléfono?

Imaginemos que tenemos un smartphone cuyo cargador USB de pared es de 900 mA y lo conectamos a la corriente con un cargador de 2.100 mA. ¿Corre el riesgo de que explote?

Básicamente no. Puedes conectar cualquier dispositivo USB con cualquier cable a la corriente sin correr más riesgo que el de que no cargue muy rápido.

Esto es todo lo que debes saber sobre la carga USB de tus gadgets. El riesgo no está ahí. El riesgo está en los cargadores de imitación, falsos, baratos, genéricos o como queramos llamarlos.

Comprar un cargador que no obtenga la firma del fabricante no sólo puede poner en peligro tu dispositivo, sino que puede llegar a suponer un riesgo físico para la persona que lo use.

Asegura tu smartphone con estos cargadores originales

No, no se trata de una exageración. Casos como el de Ma Ailun, la joven de 23 años que murió electrocutada por responder a una llamada desde su iPhone 5 mientras cargaba lo demuestran.

O el de Tim Tyrrell, el hombre que decidió que era mejor pagar unos 10 euros por un cargador genérico para el iPhone 5 antes que el original.

A los pocos días se electrocutó por una explosión mientras cargaba que le dejó en el hospital durante varias semanasVale, son casos puntuales pero pensémoslo bien.

Ahora que sabes todo lo que debes saber sobre la carga USB de tus gadgets. Acabamos de adquirir un smartphone por unos 300 o 400 euros, media habitual para un gama media-alta.

¿Acaso no merece desembolsar unos 20 euros por un cargador original? En caso de no hacerlo estamos exponiendo la vida útil de nuestro dispositivo y podría hacer honor, con muchísima literalidad, al popular dicho de que “lo barato sale caro”.

[Fuente: Gizmodo | DigitalTrend | Fortune | ExtremeTech]