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Elegir placa base para tu PC: todo lo que necesitas saber en 2019

placa base

24/01/2016 - 14:52 | Actualizado 21/10/2019 - 13:56

¿Tienes dudas a la hora de elegir una placa base para tu PC? Este componente es la piedra angular de tu ordenador, por lo que es importante que escojas adecuadamente. Te explicamos todo lo que tienes que tener en cuenta para acertar en tu compra.

Si pensamos en cuáles son los componentes más importantes de un ordenador, la placa base ocupa un lugar destacado entre ellos, ya que se trata de una parte fundamental para montar el equipo. Por este motivo, es muy importante que escojas la que mejor se ajusta a tus necesidades con mucha atención. Para echarte una mano en esta tarea vamos a darte las claves para elegir una placa base para tu PC.

Lo primero que tienes que hacer antes de decidirte por un modelo u otro es determinar qué tipo de ordenador necesitas, y elegir el tipo de procesador que vas a necesitar. A continuación, tras escoger la plataforma de procesador que vas a usar, llega el momento de sentar los cimientos que sustentarán el resto de componentes: La placa base o Motherboard.

Si no tienes muy claro qué hacer, en este artículo te vamos a guiar acerca de todo lo que necesitas saber para elegir la placa base adecuada para tu PC.

El tamaño importa

Uno de los primeros aspectos en los que te tienes que fijar a la hora de comprar una placa base son las dimensiones. Existen diversos tamaños, y en función del tipo de ordenador que necesites, será más adecuado un factor de forma de tamaño completo (ATX), de tamaño medio (micro ATX) o un tamaño reducido (mini ITX). Esta decisión también deberás tenerla en cuenta a la hora de elegir otros componentes como la caja para tu PC o la memoria RAM.

Las placas base de formato ATX, al disponer de más superficie para la circuitería integrada, cuentan con un mayor número de ranuras y conectores de expansión para los componentes. Por pura disponibilidad física de espacio, cuanto menor sea el tamaño de la placa base, menos conectores y posibilidades de expansión tendrá.

El factor de forma de la placa base afecta al número de conexiones.

Además, el formato de la placa base determinará el tamaño de la caja para tu PC y, por tanto, también podrá afectar a la elección de sus sistemas de refrigeración.

Por ejemplo, en el caso de las placas base de tamaño mini ITX, el reducido espacio disponible en las cajas adecuadas para su tamaño, obliga al uso de soluciones de refrigeración de perfiles bajos, disipación pasiva e incluso a sistemas híbridos.

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Elige el zócalo adecuado

Otro de los puntos clave en los que debes fijarte cuando vayas a comprar la placa base para tu PC es el zócalo o socket. Este elemento es el lugar que ocupa le procesador en la placa base, y debes asegurarte de que es el adecuado para el chip que has elegido. A su vez, el zócalo de la plataforma deber ser tenido muy en cuenta también a la hora de elegir procesador, ya que también afecta a la compatibilidad de todo el conjunto de componentes.

Los fabricantes utilizan el tipo de zócalo para clasificar sus productos, de forma que distintas series de procesadores del mismo fabricante pueden compartir el mismo zócalo, aunque sus rendimientos sean muy diferentes.

El zócalo de la placa base debe ser compatible con el procesador.

Actualmente, Intel utiliza el tipo de zócalo LGA 1151 para su gama de procesadores domésticos, que próximamente será reemplazado por el socket LGA 1200, y el zócalo LGA 2011 (o su variante LGA 2011-3) para sus gamas de muy alto rendimiento y procesadores para servidores.

Por su parte, AMD utiliza zócalos FM2 y FM2+ para sus procesadores con chip gráfico integrado y el zócalo AM4, AM3 y AM3+ para el resto de procesadores domésticos.

Calidad en los circuitos

Como en todo producto comercial, hay diferentes calidades de fabricación en función del uso que se le vaya a dar a la placa base, y el uso de esa mayor calidad normalmente también se traslada a su precio.

Si la placa base se va a instalar en un equipo para ofimática con un bajo nivel de exigencia, no necesitas invertir en placas que contengan condensadores y circuitos de alto rendimiento.

En cambio, si tu equipo va a sufrir grandes cargas de trabajo, o vas a practicarle Overclock a tu ordenador (subir la frecuencia de trabajo del procesador para obtener más rendimiento), la placa base tendrá que soportar un elevado nivel de exigencia eléctrica, por lo que deberá contar con unos circuitos y fases de alimentación de la máxima calidad para asegurar la estabilidad eléctrica de todo el conjunto. De lo contrario, esta sobrecarga podría dañar la propia placa base o cualquiera de los componentes conectados a ella.

El zócalo de la placa base es otro de los factores básicos para elegir una placa base para tu ordenador

La utilización de más cantidad de metales conductores como el cobre o el oro en la fabricación de la placa base, contar con condensadores sólidos (mal llamados capacitores) y con disipadores de aluminio que permitan la refrigeración pasiva de los chips integrados en la placa son algunos factores que debes tener al elegir tu placa base.

El chipset de la placa base

Dentro de la catalogación del mismo zócalo, encontrarás placas base que utilizan diferentes tipos de chipsets. El tipo de chipset determina el número de conexiones disponibles en la placa base (conectores SATA, PCI-E, USB, etc.), cantidad y frecuencia de la memoria RAM que podrás instalar o la posibilidad de bloquear o desbloquear algunas funciones del procesador como los sistemas de virtualización, el overclocking o las opciones de eficiencia energética.

Una vez más, antes de elegir el chipset de la placa base para tu equipo, es importante que tengas muy claro cuáles es el uso que le vas a dar al ordenador. Por ejemplo, si vas a configurarte un PC Gaming, tendrás que contar con un chipset que permita instalar unas memorias RAM más rápidas.

¿Tienes pensado añadir una tarjeta gráfica o dos?

¿Entre las tareas habituales de tu PC va a estar la ejecución de los últimos juegos? Si la respuesta es afirmativa, tal vez hayas pensado en la posibilidad de instalar dos (o más) tarjetas gráficas para aumentar el rendimiento gráfico de tu ordenador.

A la hora de elegir la placa base deberás tener en cuenta esta decisión, puesto que no todas las placas bases soportan la instalación simultánea de dos tarjetas gráficas o más. Para ello, el fabricante debe indicar expresamente que la placa base es compatible con SLI (para tarjetas Nvidia) o con Crossfire (para tarjetas gráficas de ATI).

Asegúrate de que tu placa base tiene compatibilidad con diferentes configuraciones de tu PC

Conexiones en la placa base

En esencia, las placas base son el centro de conexiones de tu ordenador, por lo que debes asegurarte de que la elegida cuenta con el número y tipo de conexiones que necesitas.

Como ya te hemos indicado, el número de conexiones está íntimamente relacionado con el tipo de chipset que hayas elegido. No obstante, aunque dos placas base utilicen el mismo chipset, las conexiones que ofrecen pueden ser diferentes.

En ese sentido, no sólo debes fijarte si la placa cuenta con más o menos conectores SATA para los discos duros o con un determinado número de USB, también debes fijarte si ofrece el tipo de conectores de audio y vídeo que necesitas, si dispone de conectividad Wi-Fi integrada, Bluetooth, etc.

El número de conexiones es importante al elegir una placa base para tu PC

Otras características interesantes en una placa base

Además de las características básicas necesarias, los fabricantes añaden a sus modelos de placas base funciones únicas y mejoras que las diferencian del resto.

Entre estas mejoras, por ejemplo, encontrarás la integración de los nuevos conectores M.2 que te permitirán instalar discos de estado sólido (SSD) de última generación, tarjetas de sonido de gran calidad integradas en la placa base, sistemas de Overclock que permiten aumentar el rendimiento de tu ordenador con un solo clic, recuperación de ajustes automáticos o sistemas de protección frente a sobrecargas eléctricas para tu ordenador.

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