Trucos y consejos para ahorrar en calefacción

Trucos y consejos para ahorrar en calefacción

Facturas, facturas, facturas...

Se acaba el calor y respiras aliviado porque te ahorras el gasto del aire acondicionado, los ventiladores, el consumo extra de la nevera y los congelados... para sustituirlo por el gasto en calefacción.

Depende del frío que haga, del tipo de vivienda y de las personas que la habitan, pero la calefacción supone un incremento importante en las facturas. Según la OCU la calefacción representa el 47% de la factura energética.

Si no pagas una tarifa fija, existen muchos trucos y consejos para ahorrar en calefacción que te permitirán reducir la factura entre un 10 y un 40%. Eso es mucho dinero en gastos bimensuales que pueden alcanzar fácilmente los 300 o 350€ en una vivienda estándar.

Lo más interesante de todo es que hay muchos frentes en los que actuar, y en muchos casos ni siquiera hay que invertir dinero extra. Basta un cambio de hábitos, y algunos trucos y consejos para maximizar el calor generado por la caldera. Enseguida notarás un ahorro en la factura.

La instalación

Vamos a comenzar repasando algunos aspectos relacionados con la instalación de la calefacción. En teoría hay poco que se puede hacer al respecto, pues si tienes instalada una caldera o un sistema de distribución de calor (radiadores, suelo radiante), eso no lo vas a cambiar. Pero hay aspectos básicos relacionados con el mantenimiento, que merece la pena tener en cuenta.

Antes de comenzar la temporada invernal conviene hacer una revisión de la caldera, por un profesional.

Trucos y consejos para ahorrar en calefacción

Optimizará su uso y la configurará para obtener el máximo rendimiento, lo que significa que ahorras en consumo, porque funcionará mejor con menos combustible.

Trucos para ahorrar con la nueva factura de la luz por horas

Si la caldera es muy antigua, debes plantearte su renovación. No son baratas, pero los nuevos modelos son mucho más eficientes: calientan más y consumen menos. A media plazo, recuperarás la inversión.

Si usas radiadores, es muy importante purgarlos. Durante los meses de inactividad del verano los conductos de los radiadores se llenan de aire. Esto hace que se generen bolsas que impide el paso del agua caliente. Los radiadores calientan menos o tienen zonan en donde, literalmente, están fríos.

La caldera gastará más al consumir más combustible para llegar a la temperatura exigida por el termostato.

Purgar los radiadores es sencillo. Tan sólo hay que abrir el purgador del radiador con un destornillador o una moneda, y dejar que salga el aire. Acordándose de poner un cuenco bajo la llave, porque hay que esperar a que salga un poco de agua, certificando que el aire se ha escapado:

Trucos y consejos para ahorrar en calefacción

Despues de la purga habrá cambiado la presión del agua, así que debes acudir a la caldera y abrir la llave de la presión hasta que alcance el valor óptimo (normalmente entre 1 y 1.5 bares). Revisa el manual de tu caldera.

Asegúrate de que los radiadores no están tapados por muebles. Intenta organizar tu vida durante el invierno alrededor de los radiadores. Coloca la mesa del salón, las sillas y los sofás cerca, para pasar la mayor parte del tiempo donde más calor hay. Esto permitirá bajar un poco la calefacción o usarla menos tiempo.

Es una buena idea colocar paneles reflectantes entre la pared y el radiador. Harán que el calor rebote hacia la habitación, en lugar de absorberlo la propia pared.

Ojo con la ropa

En invierno, mucha gente acostumbra a colocar la ropa recién lavada sobre los radiadores, para que se seque más rápido. Es una mala práctica porque no permite circular el aire caliente.

Cuando enciendes la calefacción la casa se calienta porque el aire frío entra en contacto con los radiadores y se calienta, subiendo hacia arriba. Esto genera una corriente de aire caliente que se mueve por toda la casa. Si pones ropa sobre los radiadores cortarás este flujo de aire. La casa no se calentará tan rápido y la caldera tendrá que trabajar más, aumentado el consumo. Es más recomendable colocar un tendedero portátil cerca del radiador, pero sin taparlo. La ropa tardará un poco más en secarse, pero ahorraremos en calefacción.

Trucos y consejos para ahorrar en calefacción

Otra tendencia muy extendida consiste en apagar los radiadores de las habitaciones que no se usan demasiado. Algunos expertos aconsejan hacerlo, pero otros prefieren mantenerlos encendidos, aunque sea a un temperatura menor. Si existen habitaciones muy frías pueden influir en la temperatura global de la casa.

La vivienda

El consumo de calefacción es el resultado de la lucha entre el calor suministrado por la caldera y el frío del exterior. Esta batalla tiene lugar en el interior de nuestra vivienda. Podemos influir en ella si acondicionamos la casa para aislarla lo máximo posible del exterior, y al mismo tiempo impedimos que el calor se escape.

El calor generado por la caldera se escapa principalmente por las paredes, los cristales de las ventanas, las rendijas de ventilación y las rendijas de las puertas. Poco podemos hacer en el primer caso. Las paredes deben aislarse durante la construcción de la vivienda. En el caso de los cristales sí se pueden sustituir por otros aislantes o de doble cristal que aislen del frío, pero es una inversión económica importante. Aunque a largo plazo merece la pena por el dinero que ahorrarás en calefacción. Se estima que el 25% del calor se pierde a través de los cristales.

Trucos para ahorrar en calefacción

Durante el día si hace sol conviene subir las persianas, porque la luz calienta los cristales, y con ello la casa. Si está nublado mejor bajarlas por completo para ayudar a los cristales. Pon también cortinas en todas las ventanas que dan al exterior, actúan como aislante.

Las rendijas de ventilación no se pueden tapar, pero si son muy amplias quizá se puedan sustituir por otras más modernas que no expongan tanto la abertura, preservando más el calor sin perder su función de ventilación.

Por último, tenemos las rendijas que hay en la parte inferior de las puertas, especialmente aquellas que dan a la calle, el jardín o la galería. Por la diferencia de temperatura suelen generar un corriente de aire que ayuda a escapar el calor (se pierde alrededor del 5%). Es una buena idea colocar alfombras o esterillas que aislen un poco, o mejor aún: burletes aislantes. Se llama así a los bajos de las puertas que tapan las rendijas.

Los hay fijos, un trozo de madera o PVC con una base de goma que se colocan fácilmente con un adhesivo:

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Si la rendija bajo la puerta es muy grande, se puede usar un doble rollo aislante. Resulta muy económico y simplemente hay que deslizarlo bajo la puerta:

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También existen burletes de caucho y espuma que pueden colocarse en los marcos de las ventanas que cierran mal:

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Tarifas

Otra forma de ahorrar en calefacción es, lógicamente, pagando menos por el combustible: gas, gasoil, electricidad, o el sistema que utilicemos. Si tienes que comprar el combustible por tí mismo, como puede ser el gasoil en chalets y viviendas aisladas, conviene dedicar tiempo a analizar los diferentes proveedores hasta encontrar la tatifa más barata.

Hoy en día abundan las tarifas conjuntas en donde obtienes descuentos si contratas la luz y el gas con la misma compañía. Conviene revisar todas las ofertas y promociones porque puedes ahorrar dinero en la cuota fija o el precio del combustible.

Los hábitos

Hemos puesto a punto el hardware asociado a nuestra calefacción, para asegurar el máximo rendimiento con el mínimo consumo, dentro de nuestras posibilidades.

También podemos ahorrar dinero en la calefacción si cambiamos algunos hábitos (en realidad habría que llamarlos vicios) y seguimos una serie de sencillas normas durante la temporada de frío.

La temperatura ambiente de la casa en invierno es clave para reducir o aumentar la factura. Es un gasto inútil poner la calefacción a 25 grados centígrados para ir por casa en camiseta de manga corta.

Los expertos aconsejan mantener una temperatura de 16-18 grados durante la noche, y entre 20-21 grados durante el día. Ten en cuenta que por cada grado adicional el gasto en calefacción aumenta un 7%.

En lugar de encender la caldera cuando hace frío y apagarla cuando ya ha calentado la casa, es más eficiente programarla automáticamente con un termostato para que se encienda sola cuando la temperatura descienda por debajo de lo mencionados 20 grados durante el día. Al calentar poco a poco gasta menos. Pero si vas a estar unas horas fuera de casa, es mejor dejarla apagada.

Trucos y consejos para ahorrar en calefacción

Si con el termómetro a 20 o 21 grados sigues notando algo de frío, la solución es abrigarse un poco más. Camisetas aislantes, calcetines de lana, zapatillas altas, una manta en el sillón mientras ves la tele...

¿Siempre tienes frío en los pies? Entonces comienza cubriéndote... la cabeza. No es ninguna broma. Cuando tienes frío el cuerpo da prioridad a su órgano más valioso: el cerebro. Bombea la sangre a la cabeza para calentarlo, disminuyendo la circulación en las extremidades (manos y pies). Si te pones un gorro el calor corporal se regulará mejor y no tendrás tanto frío en los pies.

Otro buen remedio contra el frío es hacer un poco de ejercicio. Haz unas flexiones, salta o camina un poco para reactivar el cuerpo y hacer que entre en calor. Coloca alfombras mullidas en las habitaciones, ayudan a conservar la temperatura.

Si sales a la calle usa gorro, guantes, y bufanda. Además de un buen abrigo, claro. Te ayudarán a conservar mejor la temperatura y luego no te costará tanto entrar en calor cuando vuelvas a casa.

A la hora de ventilar la casa por las mañanas, con 10 minutos es suficiente para renovar el aire. Más tiempo sólo contribuirá a bajar la temperatura interior.

Como puedes ver, son trucos sencillos de llevar a cabo, pero al mismo tiempo muy efectivos. Si pones todos ellos en práctica podrás ahorrar entre un 10 y un 40% en calefacción, en función del punto de partida. ¡Merece la pena intentarlo!

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