Whisky madurado tres años en el espacio, vuelve a la Tierra

Una botella de whisky escocés Ardbeg madurado tres años en el espacio, en la Estación Espacial Internacional, vuelve a la Tierra para ser estudiado.

Ante una eventual colonización de la Luna, o de Marte, hay que cuidar todos los detalles.

Y claro, no vas a enviar a un grupo de astronautas a viajar varios años por el espacio sin un buen whisky con el que olvidar sus penas...

Bromas aparte, es conocido que el propósito de la Estación Espacial Internacional es servir de laboratorio para todo tipo de experimientos asociados a la ausencia de gravedad.

Whisky escocés en el espacioFoto: Press Associated

En octubre de 2011, una nave de carga no tripulada transportó a la Estación Espacial Internacional un cargamento muy especial.

Se trataba de una botella de whisky escocés Ardbeg sin madurar. Al mismo tiempo, otra botella idéntica se almacenó en las destilerías de Ardbeg, en la escocesa isla de Islay.

El objetivo es comprobar si el alcohol puede madurar en condiciones de gravedad cero, así como el efecto que produce dicha ausencia de gravedad en el sabor y la composición del whisky.

El bebedizo ha permanecido 1045 días orbitando la Tierra 15 veces al día, a una velocidad de 27.724 kilómetros por hora.

El próximo 12 de septiembre, casi tres años después, otra nave devolverá la botella de whisky Ardberg a la Tierra, con la intención de ser probado y analizado. También se comparará con la botella gemela almacenada en la Tierra. Científicos de un laboratorio de Houston, en colaboración con el doctor Bill Lumsden, llevarán a cabo los análisis:

Whisky escocés Ardbeg en el espacioFoto: Press Associated

La Estación Espacial Internacional, infectada con un virus

"Es un pequeño paso para el hombre, pero un gran paso para el whisky", ha afirmado, medio en serio medio en broma, el doctor Lumsden. "Vamos a descubrir cómo diferentes condiciones de gravedad afectan al sabor del whisky. ¿Quién sabe hacia dónde nos llevará? Podría ser hasta el infinito y más allá".

Lo cierto es que este experimento puede acarrear consecuencias imprevisibles. ¿Y si se descubre que el whisky sabe mejor, o madura antes, si reposa en el espacio?

Quizá dentro de unos años veamos destilerías de whisky o bodegas de vino orbitando sobre nuestras cabezas. Parece una broma, pero las declaraciones del doctor Bill Lumsden van muy en serio...

[Fuente: Daily Mail]