Canon EOS M: La CSC más esperada, en nuestras manos

Canon EOS M

Hace algunos meses, Canon presentó su primera cámara de sistema compacto (CSC), la Canon EOS M pero, hasta hace poco, no han empezado a circular unidades de prueba de este modelo. Finalmente, hemos conseguido una y la hemos probado para mostrártela en profundidad. Lo primero que destaca de esta compacta de objetivos intercambiables es la buena sensación que transmite nada más cogerla. Sus materiales son, en apariencia y al tacto (también el oído), resistentes y de buena calidad, algo que se puede apreciar en todos y cada uno de los detalles de su cuerpo y su óptica. Por ejemplo, en las hebillas para las correas, fabricadas en metal, o en sus sólidos controles.

Sensor de cámara réflex

Tras su montura EF-M, que es tan sólida como la de las réflex de la marca, se encuentra el sensor CMOS de 18 megapíxeles. Su formato es APS-C, con unas dimensiones muy similares a las de las réflex (22,3 x 14,9 mm), cuenta con un sistema integrado para la limpieza del sensor, proporciona imágenes muy nítidas y tiene un buen rendimiento en condiciones de luz escasa. 

Canon EOS M

A esto se suma el buen desempeño de su procesador Digic 5, que interpreta las imágenes con bastante agilidad y eficiencia. La Canon EOS M permite tomar fotografías de forma simultánea en formatos RAW y Jpg, este último con una compresión que no estropea mucho el original. Aunque no es la cámara más rápida, algo que se nota en las ráfagas a máxima calidad, permite al usuario trabajar con bastante soltura y, una vez acostumbrado a los controles, se maneja fácilmente.

Objetivo 18-55 mm

Las lentes del kit básico EOS M son las típicas para iniciarse en el mundo réflex o CSC, con una distancia focal variable de 18-55 mm. Este objetivo transmite la misma sensación de buena calidad que el cuerpo de la cámara, ya que su caja metálica parece robusta y su funcionamiento es muy suave. Esto propociona una buena experiencia de uso, ya que se puede manejar con soltura. 

Canon EOS M

Aparte del objetivo básico, el fabricante ha creado un gran angular de 22 mm para complementar la gama de lentes para su montura EF-M. Además, existe un adaptador para poder colocar las ópticas EF y EF-S de Canon, lo que amplía las posibilidades para fotógrafos que ya tengan equipo de la marca.

Controles físicos y táctiles

Como todas las CSC, esta cámara cuenta con modos de uso automáticos y manuales pero, a diferencia de otros modelos, combina los botones físicos con accesos táctiles. Esto puede suponer una ventaja, por ejemplo para seleccionar zonas concretas de enfoque tocando con el dedo. Pero también tiene sus desventajas, ya que el acceso a los modos de uso y a ciertos ajustes sólo se puede realizar mediante la pantalla, ya que carece de una rueda o botón específicos para estas funciones. Los amantes de los controles tradicionales verán en ello una carencia, pero en realidad sólo supone aprender a usar la cámara de otra forma. 

Canon EOS M

En cuanto a sus controles físicos, Canon ha optado por los más básicos y, a la vez, alguno de los mejor pensados. Por ejemplo, el dial rotatorio de la parte posterior sirve para muchas funciones y, en modo manual, permite modificar la abertura de diafragma y la velocidad de obturación de forma sencilla e intuitiva. Esto aporta más agilidad a la hora de ajustar la cámara para cada situación, y resulta definitivamente más cómodo que los controles de otros fabricantes. También cuenta con un botón para grabar vídeo directamente. 

Ergonomía limitada

La única pega importante que se puede poner al diseño de esta cámara, más allá de la carencia de un visor electrónico, es que resulta poco ergonómica. En la parte posterior tiene una superficie de agarre para el pulgar con un poco de curvatura pero, en la parte frontal, su empuñadura sobresale poco y no permite sujetar la cámara con comodidad. Esto quedará como la asignatura pendiente del primer modelo de CSC de Canon, y esperamos que el problema se solvente en próximas versiones. Por lo demás, su diseño es bastante bueno.

Flash independiente

En el pack básico de la Canon EOS M se incluye un flash para instalar en la zapata de accesorios. Este cuenta con un bloqueo para mantenerlo fijo y, lo más importante de todo, recibe la alimentación de dos pilas AAA que se insertan en un compartimento en su parte posterior. Esto garantiza que su uso no incidirá en la duración de la batería de la cámara, algo que se agradece mucho.

Canon EOS M

Además, para llevarllo protegido cuando no se va a usar, el fabricante suministra una suave funda de transporte.

Preparada para vídeo HD

Como las demás cámaras de este segmento, la EOS M permite grabar vídeo en resolución Full HD y, gracias a su sistema de autoenfoque continuo, ofrece buenas imágenes en escenas con personajes en movimiento. 

Canon EOS M

Aunque esta cámara tiene un micrófono estéreo, se le puede conectar un micro externo para obtener mejores resultados de audio en los vídeos, como uno de cañón, para captar el sonido de imágenes grabadas a gran distancia con un teleobjetivo potente. Los vídeos resultantes se pueden ver directamente en un televisor de alta definición, con sólo conectar la cámara mediante su salida HDMI

Experiencia de uso

Tras unos días con la Canon EOS M, puedo decir que es una de las CSC que más me han gustado. En parte por su calidad general (materiales, óptica, etc.), pero también porque me he adaptado a la perfección a su filosofía de uso en unos pocos minutos. Puede ser porque ya soy usuario de una PowerShot G, pero también porque me ha resultado sencilla de manejar y, una vez en modo manual, con los ajustes de menú a mi gusto, sólo he necesitado usar el zoom y los dos controles manuales principales. Además, la calidad final de las fotos me parece más que satisfactoria. Aquí expongo algunos ejemplos modestos de fotografías tomadas durante un dia nublado (es lo que toca en estas fechas). Si quieres verlas en su tamaño original, puedes hacerlo en este enlace. Como podrás comprobar, incluso en condiciones de bastante contraste en un día con esta climatología, el rango dinámico es amplio y los resultados son buenos.

Canon EOS M

Puente del Rey (Madrid). Zoom a 35 mm, ISO 100, diafragma f8, obturador 1/100.

Canon EOS M

Fauna en el lago de la Casa de Campo (Madrid). Zoom a 44 mm, ISO 100, diafragma f5, obturación 1/100.

Canon EOS M

Junto al embarcadero del lago de la Casa de Campo (Madrid). Zoom a 32 mm, ISO 100, diafragma f7,1, obturación 1/100.

Canon EOS M

Paseo del embarcadero. Casa de Campo (Madrid). Focal 18 mm, ISO 100, diafragma f5, obturación 1/100.

Canon EOS M

Paseo del embarcadero. Casa de Campo (Madrid). Zoom a 55 mm (máximo), ISO 100, diafragma F8, obturación 1/100.

Canon EOS M

Lago de la Casa de Campo (Madrid). Panorámica con Madrid de fondo (montada con ocho fotos con Microsoft ICE). Zoom a 55 mm (máximo), ISO 100, diafragma f9, obturación 1/100.