Cómo ganar dinero con tus fotos en el mercado microstock

gana dinero con tus fotos microstock

Desde que la fotografía es digital ha crecido el número de aficionados a este arte de la imagen. Sin carretes, sin cuarto oscuro, sin químicos… resulta más fácil e inmediato captar instantes y, por qué no, descubrir si tienes ese buen ojo que diferencia a los buenos fotógrafos de los malos.

Si estás entre los primeros, es probable que alguna vez te hayas planteado dar un salto más en tu afición y, de paso, ganar un dinero extra con esas fotos que no dejan indiferente a quien las ve.

Puedes empezar por tentar a familiares y amigos sugiriéndoles lo bien que quedaría esa foto tuya que tanto les gusta en el salón de su casa, o intentar organizar una exposición y ponerlas a la venta.

reloj

Aunque lo verdaderamente interesante en esto de sacar un provecho económico a tus fotos es la fórmula del microstock, bancos de imágenes que utilizan editoriales, agencias de publicidad y diseñadores web, entre otros. Aparecieron con el auge de Internet y están abiertos a todo tipo de fotógrafos.

El pionero fue Bruce L​ivingstone, que en el año 2000 creó una web donde fotógrafos y diseñadores intercambiaban imágenes.

El éxito desbordó sus previsiones y tuvo que contratar un ancho de banda mayor. Para hacer frente a este gasto, ideó un nuevo sistema de compra: los clientes pagaban por un determinado número de créditos, y con ellos adquirían las fotos. Los fotógrafos, por su parte, recibían un porcentaje de esas ventas.

La web era iStockphoto, que Getty Images compró en 2006 por 50 millones de dólares. Recientemente, Livingstone ha puesto en marcha Stocksy. Funciona como una cooperativa: si eres miembro, recibes una parte de los beneficios.

equipo de Stocksy

El mundo del microstock

En España su andadura aún es corta, pero ya hay nombres propios que suenan familiares cuando se habla de microstock. Víctor T​orres es uno de ellos. Creador de la web MyMicrostock.net, se inició en este mercado en el año 2007: “Entré de rebote. Lo conocí desde el otro lado, como cliente. Yo realmente soy diseñador gráfico, pero este tema me pareció interesante para obtener ingresos extras y decidí entrar”.

Desde su web ofrece orientación e imparte cursos a todo aquel que quiera convertirse en “microstocker”. El concepto en sí es bastante sencillo: cualquier persona con una cámara y conexión a Internet puede subir sus fotos a estos bancos de imágenes. Sólo hay que darse de alta y mandar algunas imágenes para pasar la prueba de acceso. No siempre se consigue a la primera porque, todo hay que decirlo, tener una buena cámara no es sinónimo de ser buen fotógrafo.

Dominar la técnica es esencial.“Como en cualquier trabajo, hay que luchar, nadie te regala nada y conseguir ganar un sueldo con esto lleva esfuerzo y tiempo. Cuando yo empecé me lo tomaba como un hobby y tengo que decir que ha sido mi mejor escuela de fotografía.

Al principio tenía más fotos rechazadas que aprobadas, pero en vez de tomármelo a mal, intentaba estudiar el por qué de esos rechazos y trataba de mejorar mis imágenes”, recuerda Torres.

Torre Eiffel gana dinero con tus fotos

Qué fotos valen y cuáles no

En el microstock las fotografías más demandadas son las que van a tener un uso publicitario. Suelen ser aquellas que venden conceptos o ideas y cuando aparece una persona es habitual que esté haciendo algo y no posando. También tienen cabida otras temáticas, como viajes y naturaleza, pero no están tan solicitadas.

Como se mencionaba antes, no sólo importa la temática de la imagen, también su calidad. Los inspectores de las webs de microstock analizan cada detalle, como la iluminación o el exceso de ruido. Ambos pueden condicionar que una foto sea aceptada o no. Para esto, de momento, no es necesario invertir en un equipo muy caro.

“Yo empecé con una Olympus E510 de 10 Mpx, con la que hice gran parte de mi portfolio actual. Ahora trabajo con una Canon 5D Mark II porque si quieres estar a la altura de los mejores artistas del sector, sí es importante ofrecer la mejor calidad que te puedas permitir”, matiza Víctor Torres.

En este sector cada vez hay más profesionales que se dedican casi exclusivamente a ello. Incluso productoras que realizan sesiones muy caras, con cámara y equipos de iluminación de primera calidad, como es el caso de Yuri Ar​curs, un fotógrafo que no sólo vive de la foto de microstock, si no que además se ha hecho millonario con ella.

En iStockphoto tiene un portfolio de más de 14.000 imágenes, pero no lo ha conseguido solo. Con él trabaja un equipo humano que preparan cada una de las fotos con extremo cuidado.

Cuenta con 20 personas en su estudio de Aarhus, en Dinamarca, y otras 80 en Ciudad del Cabo, Sudáfrica. En su web arcurs.com puedes conocer más detalles sobre su sistema de trabajo.

fotógrafo Yuri Arcurs

Precios y licencias

Siendo más realistas, hay que tener en cuenta que cuando hablamos de fotografía de microstock el precio que se paga por una imagen puede ir desde unos céntimos hasta cientos de euros. Todo depende del tamaño que el cliente necesite para su proyecto. Al fotógrafo sólo le llega un porcentaje del total, el resto se lo queda el intermediario que, en este caso, es el banco de imágenes.

“Lo bueno, es que una imagen puede venderse hasta miles de veces, porque no se compra la foto en sí, si no su uso. Así que, aunque las comisiones son pequeñas, al final la suma de todas las ventas puede llegar a ser muy considerable”, nos explica Víctor Torres.

Una de las ventajas del microstock es que el fotógrafo no renuncia a los derechos que tiene como autor sobre sus obras. Esta, apunta Torres, es una de las mayores preocupaciones de todos los interesados en este mundo. “En cualquier momento podemos decidir qué hacer con nuestras fotos y si, por cualquier motivo, queremos dejar de venderlas, podemos borrarlas de nuestros portfolios sin problema”.

De hecho, es posible vender la misma foto en distintos bancos de imágenes a la vez, a no ser que la agencia con la que se trabaje nos exija exclusividad. El cobro de las ganancias suele hacerse a través de PayPal, y una vez que se alcance un mínimo. Si se trata de pequeñas cantidades, no es necesario darse de alta como autónomo.

Madrid nocturna gana dinero con tus fotos

Micro, macro y midstock

Esta es precisamente una de las diferencias fundamentales con los bancos macrostock, como Getty Images o Corbis. En estas agencias el cliente sí paga por la exclusividad, por lo que los precios son más altos, y dependen de muchas más variables, como el uso que se va a hacer de ella, el tiempo que se va a utilizar o el país. “Hoy día el mercado de macro y micro están acercando posiciones, es lo que se conoce como midstock.

Getty ya ofrece imágenes libres de derechos, colecciones extraídas de Flickr, etc. Y los micros están creando colecciones macro, como en el caso de Shutterstock con Offset”.

Es el fotógrafo quien decide qué mercado le compensa más. Los hay que creen en el microstock como la mejor forma de darse a conocer e ir sumando unos euros extras a su cuenta corriente.

Pero también hay un sector entre los profesionales de la fotografía que los ven con recelo porque los bajos precios que se pagan por una imagen, dicen, infravaloran su trabajo. La decisión es tuya, y de los editores que trabajan en estas agencias. Ellos son, al final, los que determinan si tus fotos tienen potencial comercial, o no.

banco de imágenes iStock

Bancos de imágenes de microstock

  • Fotolia: más de 24 millones de fotos ofrece este bancos de imágenes de microstock. Es español y están a la venta a partir de 0,16 €.
  • iStockphoto: pionera del sector del microstock, desde 2006 es propiedad de Getty Images. Recientemente ha acortado su nombre a iStock y ha cambiado su logo. Su colección también está disponible a través de una app, de momento sólo disponible para iOS.
  • Shutterstock: un contador en su página de Inicio muestra las imágenes libres de derechos disponibles -casi 30 millones- y las que se añaden cada semana. Aseguran que al día incluyen en su coleción unas 10.000 novedades.
  • Stocksy: es el nuevo proyecto del creador de iStockphoto. La idea es que los beneficios se compartan entre todos los contribuyentes del bando de imágenes.