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Comprar un televisor 4K: 7 mitos que ya es hora de enterrar

Comprar un televisor 4K: 7 mitos que ya es hora de enterrar

22/02/2018 - 12:00 | Actualizado 29/11/2018

A pesar de que ya es uno de los formatos mayoritarios en el mercado, todavía existe un halo de leyenda urbana y mitos sobre los televisores 4K. Seguro que te interesa seguir leyendo ya que ya es hora de enterrar estos 7 mitos al comprar un televisor 4k.

Los televisores 4K UHD no han dejado de bajar su precio durante los últimos dos años, barriendo del mercado a los televisores Full HD. La tentación de comprar un televisor 4K barato en estos momentos es tan fuerte que resulta casi imposible resistirse a la calidad que ofrecen incluso los televisores 4K más asequibles. Pero antes de decidir nada, hay ciertos mitos sobre los televisores 4K que deberías saber que son completamente falsos.

Las leyendas urbanas han proliferado alimentándose en corrillos de amiguetes en el bar y reuniones familiares con los cuñados, donde no falta quien comenta que se va a comprar una tele 4K, ni quien advierte y aconseja de oídas y basándose en medias verdades que no hacen más que confundir y provocar una mala elección del televisor. 

Hay consejos que te servirán a la hora de comprar un televisor si no tienes ni idea de cómo elegir tu televisor, trucos para reconocer qué modelos te van a dar mejor calidad de vídeo y de sonido al mejor precio.

Cómo elegir el mejor televisor 4K

Por suerte, el catálogo de televisores 4K es ya bastante amplio y diverso en cuanto a modelos, tamaños y tecnologías, con televisores asequibles al alcance de cualquier bolsillo, y otros mucho más caros inalcanzables para la mayoría de los mortales, así que es hora de pasar a descartar viejas leyendas acerca de esta tecnología. Aquí van los 7 mitos al comprar un televisor 4K que ya es hora de enterrar.

1. Los televisores curvos son mejores

Hace varios años llegaron los televisores 3D, ya completamente desaparecidos, y las pantallas curvas. Estos paneles son más caros que los convencionales y, supuestamente, mejores ya que dibujan la misma curvatura que el ojo humano y las imágenes que se obtienen se perciben con más naturalidad que en las pantallas planas.

¿Por qué decimos que son supuestamente mejores? Pues por el simple motivo que un televisor 4K curvo tiene algunos problemas añadidos y no es recomendable para todo el mundo.

Comprar un televisor 4K: 7 mitos que ya es hora de enterrar

La tecnología de las pantallas curvas es perfecta para monitores y pantallas de escritorio, para trabajar y para el gaming. Permiten abarcar más campo de visión sin tener que girar la cabeza, pero no los televisores más recomendables como TV familiar de salón.

El principal problema de las pantallas curvas en un salón familiar son los ángulos de visión ya que no todos lo miembros de la familia pueden sentarse perpendicular al centro de la pantalla. Cuando tienes un televisor plano, no importa si el ángulo de visión es ligeramente lateral, pero con un televisor curvado los problemas se acentúan y la imagen se distorsiona ligeramente al verla desde un lateral.

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Eso puede significar toda una batalla familiar por ocupar los asientos frontales al televisor ya que para verla bien tienen que hacerlo de frente.

2. La tasa de refresco es clave

No nos llevemos a engaño con el título de este apartado: sí, la tasa de refresco es importante, pero no debe ser clave para ti a la hora de comprar un televisor ya que el dato que te facilitan los fabricantes en su hoja de especificaciones es, cuanto menos, engañosa.

Una mayor tasa de refresco es una característica muy deseable para cualquier televisor de calidad ya que te permite ver las escenas de acción o las grandes competiciones deportivas sin que el movimiento se muestre desenfocado o borroso, pero ¿es fiable el número que dan los fabricantes? No siempre.

Resulta que los fabricantes utilizan varios sistemas de medición de esta tasa de refresco y técnicas que no siempre reflejan al 100% la realidad. No decimos que las marcas te estén engañando, sino que aún no han llegado a un consenso sobre cómo realizar esas mediciones, y no hay una autoridad independiente que estandarice la medición de este valor.

Por eso a la hora de comprar un a Smart TV con 4K no deberías basar tu elección o no elegir un modelo determinado guiándote únicamente por este valor.

3. Merece la pena pagar por una garantía extendida

Algunos fabricantes y tiendas ofrecen a los clientes pagar un poco más a cambio de obtener un periodo de garantía más amplio, algo que realmente no merece la pena.

Es un mito que un televisor 4K necesite esta garantía adicional. La legislación española establece un periodo de dos años de garantía. Este es un plazo más que suficiente para amortizar la inversión en la mayoría de los casos o para revelar los posibles defectos de fabricación que serían susceptibles de acogerse a la cobertura de la garantía del televisor.

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Además, es poco probable que una TV se estropee o averíe pasado ese plazo. No tenemos datos, pero es casi seguro que la mayoría de aparatos aguantan bastante más sin dar problemas. Es un riesgo que merece la pena correr.

4. Si se ve bien, se oye bien

Afirmar esto y además creer que es cierto es un grave error que puede abocarte a una desastrosa elección de tu televisor. Que un televisor tenga una buena pantalla y ofrezca una excelente calidad de imagen, en ningún caso significa que el sistema de audio también comparta esa excelencia.

De hecho, en la mayoría de los casos, el sonido es uno de los talones de Aquiles de los televisores. El principal motivo es la falta de espacio físico para integrar altavoces de calidad. Por ello es habitual que los modelos de gama alta más delgados y estilizados incluyan una barra de sonido externa.

Comprar un televisor 4K: 7 mitos que ya es hora de enterrar

Quizás el panel pueda ser espectacular pero el sonido necesita ser probado para decidir si te satisface. Lo mejor es leer algunos análisis de expertos antes de dar el paso, ya que en la misma tienda te va a resultar complicado saber si suena bien o mal la TV a la que le has echado el ojo.

5. HDR es HDR y son todos iguales

El HDR es una tecnología que ha venido para quedarse e irá ganando presencia en modelos de todas las gamas de televisores. Actualmente ya está presente en muchos televisores, monitores y también en móviles.

Seguramente terminará estandarizándose cuando todos los fabricantes lo incluyan por defecto, algo que por ahora no ocurre. Como toda nueva tecnología, cada marca desarrolla su propia interpretación de esa tecnología, lo que durante los últimos dos años han proliferado distintos formatos de HDR. Por supuesto, todos incompatibles entre sí.

Actualmente existen cinco formatos HDR predominante, por lo que lo ideal es que tu televisor cubra el máximo número de formatos HDR posible ya que de nada te sirve contar con el sistema de Dolby Visión, si luego el contenido es HDR de Technicolor.

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Si existe un firme candidato a convertirse en el estándar de referencia en HDR, ese es HDR 10, que es un estándar abierto que todos los fabricantes pueden integrar libremente, mientras que para Dolby Vision u otros estándares es necesario el pago de una licencia e integrar un determinado hardware.

6. Cualquier cable HDMI te va a servir

Hay muchos tipos de cables HDMI, desde los más baratos a los más caros, pero no todos te van a servir para enviar contenido a tu flamante televisor 4K. De hecho, algunos van a dar más problemas que alegrías.

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Aquí explicamos de forma más extensa qué tipos de HDMI hay y en qué se diferencian, aunque si lo que te interesa es saber cuál es el mejor cable HDMI para un televisor Ultra HD, es el estándar 2.0b, compatible con 4K y HDR Dinámico.

7. El 4K aún no merece la pena

Este es el mito sobre los televisores 4K más controvertido y que más polémica está levantando en las tertulias de bar entre amigos. ¿Merece la pena comprarlo ya o hay que esperar? La respuesta es un rotundo depende.

Sin embargo, aunque algunos tengan sus dudas al respecto, lo que sí que está claro es que los televisores con resolución 4K UHD ya han barrido a sus homólogos en Full HD de las estanterías, siendo incluso complicado encontrar un buen televisor Full HD. Más aun teniendo en cuenta que actualmente las Smart TV 4K tienen un precio tan atractivo que solo por eso ya merece la pena dar el paso.

Puedes comprar una buena TV 4K por apenas 400 euros, aunque si esperas tendrás una mejor por el mismo precio. Dicho esto, ya hay contenido suficiente como para disfrutar ahora mismo del Ultra HD. Servicios de vídeo a demanda como Netflix, Amazon Prime vídeo e incluso YouTube ya ofrecen contenido en 4K, por lo que comprar un televisor 4K no es una idea descabellada.