Fallece Amar Bose, pionero inventor de los altavoces Bose

Fallece Amar Bose

Ciencias como la Informática o la Ingeniería de Sonido, en términos de desarrollo de la Humanidad, son relativamente jóvenes. Apenas tienen cien años. Muchos de sus pioneros aún viven, pero poco a poco la llama se va extinguiendo. El pasado 4 de julio fallecía Douglas Engelbart, el inventor del ratón. Apenas una semana después nos abandona Amar Bose, creador de los populares altavoces Bose que durante décadas nos hemos encontrado en el coche, nuestros equipos de música o los auriculares con eliminación del ruido.

Amar Bose fundó Bose Corporation en 1964, aunque ya llevaba 15 años estudiando las propiedades del sonido en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), donde se graduó. Durante estos años Amar Bose patentó numerosas innovaciones tecnológicas que se centraban en conseguir que los altavoces de salón sonasen como si estuviésemos escuchando música en una enorme sala de conciertos. Entre sus tecnologías pioneras destacan los altavoces de sonido directo/reflejado, el primer sistema de sonido para coche implantado en fábrica, los auriculares con reducción de ruido, o el sistema de sonido SoundDock de los populares iPod de Apple.

Bose nunca permitió que su empresa cayese en manos de inversores, pues su objetivo nunca fue ganar dinero, sino innovar. Según él mismo reconocía, en una empresa regida por inversores habría sido despedido cientos de veces. Esta independiencia permitió a Amar Bose desarrollar la tecnología que él quería, y aunque sus productos no han sido baratos, siempre han gozado de un enorme prestigio en el campo de las innovaciones sonoras. Ha sido precisamente esta independencia, así como los beneficios de las patentes, lo que ha permitido a la Bose Corporation alcanzar la cifra de 9.000 trabajadores y unos ingresos que rondan los 3000 millones de dólares al año. 

Amar Bose compaginó su negocio con su investigación en el MIT durante casi 50 años. Aceptó un puesto como profesor en 1956, con la condición de que sólo fuese para dos años, y se quedó hasta 2001. En 2011 regaló al MIT buena parte de las acciones de Bose (sin derecho a voto), con la condición de que nos las pudiesen vender. Así el MIT se beneficia de las ganancias de la empresa.

El pasado 11 de julio, a los 83 años de edad, Amar Bose nos dejaba. Un auténtico visionario que, como sus propios allegados reconocían, siempre tenía la mente enfocada hacia los próximos veinte años. Grandes miras para un legado inolvidable.