He vivido un año sin televisión y me he dado cuenta hoy

un año sin televisión me he dado cuenta hoy

Todo ocurrió por caprichos del destino, pero llevo un año sin ver la televisión y me he dado cuenta hoy

Hace un 365 días me mudé y, entre unas cuantas decenas de cajas de cartón, se extravió el mando de mi televisor. Es cierto que no tenía una TV de última generación, nada orgánico, ni curvo, ni tampoco inteligente. Sólo era un televisor relativamente grande que iba bien en el salón. 

La historia es que, cuando me quise dar cuenta, había tirado/perdido/olvidado el mando en alguna parte. Como me fue imposible encontrarlo, me dediqué al fascinante mundo de comprar mandos universales, de distintas marcas y modelos para probar si alguno funcionaba con mi televisor. 

Como era una marca de TV bastante desconocida, y ya era evidente que no iba a encontrar ningún mando que funcionara con mi equipo, decidí llamar directamente al fabricante. Ojalá hubiérais escuchado la reacción de la operadora cuando le dije el modelo de mi televisor. No se echó a reír por educación, pero me confirmó lo que ya sospechaba: no había nada que hacer

Al parecer sólo se fabricaron unas cuantas unidades de mi equipo, ya que había resultado un fracaso comercial. Por esa razón ya no se realizaban mandos para ese modelo, ni si quiera universales. Lo que me recomendó la empleada fue que fuera a una tienda de segunda mano y, con suerte, el dueño me vendería el dispositivo por separado.

Durante unos cuantos meses me dediqué a cambiar de canal manualmente, pero resultaba un proceso tedioso. Con la última resintonización de la TDT lo di todo por perdido, y decidí "jubilar" oficialmente mi TV para ver los canales en abierto de forma "normal".

¿Qué es lo que se puede hacer con una TV en esas condiciones?

Todo llegó sin haber planificado nada. Es verdad que nunca he sido una persona que haya visto la TV durante horas, pero en su momento me fastidió todo lo sucedido.

El aparato de la televisión tiene un rol muy importante en el "Feng Shui moderno". Como diría Joey, de Friends: "¿No tienes televisor? ¿Y hacia donde apuntan tus muebles?".

Eso no quiere decir que el aparato que tenía fuese inútil. A todas luces, era un monitor grandote, y por suerte tengo un montón de hardware extra con el que darle uso.

Mi televisión no había muerto: estaba a punto de renacer.

Cómo ver la TV sin TV

Durante este año sin televisión me he dado cuenta de que la forma de ver la televisión tal y como la concebimos hoy en día quedará relegada a la generación de nuestros padres.

Muchos somos los que, en la mayoría de los casos, vemos la TV a través de servicios como Wuaki.tv, Nubeox o Filmin. Eso por no hablar de Netflix, que muchos esperamos como agua de mayo.

Netflix en España: catálogo de series, precios y plataformas

De la misma forma, las propias webs de los canales en abierto ofrecen todos sus programas, series y películas para verlos cuando queramos. Incluso, se pueden ver esos canales en directo, si lo prefieres. Han mejorado mucho en el último año, y ya disponen de contenido en streaming abundante, pero también de varias series extranjeras. Para los más puristas, también hay muchas en V.O. Incluso hay largometrajes a un precio bastante económico, aunque son algo antiguas. 

Pero eso no es todo, también hay multitud de canales internacionales que emiten toda su programación por Internet. Hay webs que recopilan cientos de canales y los organizan por temas.

En su guía de TV puedes saber las películas o series que emiten los distintos países del mundo y, gracias a ello, es posible encontrar estrenos de no hace mucho tiempo. 

El único handicap es que tendrás que verlos en el idioma que emita el país. Prueba con FilmOn.tvMy TV OnlineDelicast o LiveStation.

Otra opción es usar YouTube. Sí, has leído bien. Con suerte habrá algún loco que habrá subido a la plataforma de vídeos de Google una película o serie entera que no ha sido reclamada por ninguna productora. La otra opción es acceder a la sección oficial de películas de la compañía y alquilarlas por dos o tres euros. También hay films gratuitos, pero son escasos. 

Si te gusta ver pelis desde tu móvil o tablet (una opción muy útil para estas vacaciones) tampoco hay que olvidar Google Play o iTunes, que ofrecen varias opciones para alquilar o comprar largometrajes.

También existen propuestas más especializadas como Total Channel, que mezcla películas, series y televisión, o Filmotech, para amantes del cine español.

La gran pregunta es: ¿Cómo pasamos todo esto al televisor?

Chromecast

Por suerte para mí, antes de que mi televisor muriera, decidí comprar un Chromecast. Al principio no tenía muy claro cuál iba a ser su función en casa, pero admito que cambié de opinión en un par de usos. 

Sólo tendrás que instalar la app del dispositivo en tu móvil o tablet o la extensión del navegador Chrome llamada Google Cast en tu ordenador.

¿Qué es lo que se puede hacer con él? Ver tus fotos y vídeos en la TV, jugar a videojuegos desde la tele, usar algunas apps en pantalla grande (las aplicaciones de fitness o cocina son las más populares y más recomendadas), reproducir vídeos de YouTube (perfecto para fiestas), usarlo como alarma, videovigilancia..y un sinfín de posibilidades. 

Además tienes toda la biblioteca de tu Google Play integrada, lo que hace que tu móvil tenga una función de mando a distancia que deja al resto de los mandos en ridículo.

El streaming era limpio, el contenido se enviaba rápido y, gracias a las promociones de Google, alquilar películas era algo bastante más fácil. 

Intel Compute Stick

Hay determinados contenidos que una no quiere ver a través del móvil.

La conexión entre éste y el Chromecast puede ser limpia, pero sólo en archivos descargados. Por eso, cuando llegó la Gala de Eurovisión, nos encontramos con un problema. Cierto, podríamos haberlo emitido directamente desde el PC al Chromecast, pero decidimos probar algo nuevo.

Aprovechando que teníamos una unidad de prueba del Intel Compute Stick, el mini-ordenador del que os hablamos hace un par de meses, nos pusimos manos a la obra. Obviamente, el aparato cuenta con ciertas limitaciones, pero esa noche se portó como un campeón.

Desde el propio navegador del Intel Compute Stick accedimos a la página oficial, desde donde pudimos ver la emisión por completo y sin cortes.

Y eso sin hablar de los juegos. Puede que no pudiésemos instalar el Arkham Knigth en el aparato, pero sí que dió para más de un paseo por Minecraft, que es un juego bastante menos exigente y que funcionó también sin problema.

PlayStation 3

Aún no me he subido al carro de las consolas de última generación (llamadlo desconfianza o falta de liquidez), así que correspondió a mi PS3 la tarea de convertir mi monitor grandote en una televisión inteligente.

El navegador es bastante incómodo, pero las apps me facilitaron mucho la vida. Por ejemplo, MUBI nos hizo las veces de Google Play, sin tener que recurrir al streaming. Las películas cuestan más o menos lo mismo que en el servicio de Google, con lo que no perdíamos nada. 

Además la app de SingStar está disponible de forma gratuita, y con ella hemos pasado algún que otro rato de karaoke sobre el que no entraré en detalles. 

Conclusión del experimento

El caso es que antes de ayer fue el aniversario de mi mudanza, y me terminé de dar cuenta de que había pasado 365 días sin televisor.

Lo que en un principio me pareció una pérdida irreparable, se ha traducido en un triunfo: ahora yo soy la que decide el cuándo y el cómo ver la televión.

Como os he explicado a lo largo del artículo, las formas en las que podemos adaptar series y películas a nuestro horario, sin recurrir al cable, son muchas y variadas. El modo de consumir información es mucho más amplio, menos sesgado y más real. De esta forma, he recuperado todos esos minutos que pasaba "zapeando" al día, y los he invertido en contenido que me interesa. 

El 40% del tiempo que gastaba viendo la TV estaba destinado a visualizar anuncios que no me interesaban. En cambio, la publicidad que visualizo ahora es mucho más personalizada y, en ocasiones, hasta compro cosas que me muestran esos banners. 

Ya no dependo de horarios, ni sufro por tener que levantarme a las 7:00 cuando mi programa favorito ha terminado a la una de la madrugada (cosa que las cadenas deberían revisar). 

La verdad es que no echo de menos esos momentos inservibles zappeando, ni extraño tener que esperar meses a ver una película o serie que me atrae desde el sofá de mi casa.

En definitiva, me he dado cuenta de que se pueden obtener todos los beneficios de ver la televisión sin tener televisión.

Obviamente, no es posible visualizar todos los contenidos de la TV por Internet, siempre será necesaria para muchos programas o eventos deportivos. Sin embargo, creo que vamos por buen camino