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Vigila tu hogar o negocio con la cámara TP-LINK NC220

La cámara IP NC220 graba a cinco metros de distancia incluso en oscuridad absoluta

23/12/2015 - 17:05

Después de que, durante mucho tiempo, usáramos las viejas webcams de nuestros ordenadores como cámaras de vigilancia para nuestros hogares o negocios, los fabricantes han tomado buena nota y han desarrollado una nueva categoría de producto conocida como cámara IP.

Uno de ellos ha sido TP-LINK, que aprovechando su amplia experiencia en dispositivos de red, cuenta en su catálogo con la cámara TP-LINK NC220, una de las opciones más interesantes a tenor de las especificaciones que presenta.

Nosotros hemos dedicado varios días a analizar cada una de las funciones de esta atractiva cámara IP TP-LINK NC220 y a continuación, te presentamos nuestras impresiones.

Unpacking y primer contacto

Pocas sorpresas puede uno llevarse cuando abre la caja de un producto como este. La cámara, el alimentador de 220v que proporciona una salida de 9 V a 0,6 amperios y un cable de red para que puedas conectarla a tu router y llevar a cabo todo el proceso de configuración inicial.

¡Ah, no! Nos falta un elemento que, si bien no es primordial para el funcionamiento, sí podemos decirte que llegarías a echar de menos si no estuviera incluido. Se trata de un cable prolongador de alimentación que añade 2m al metro de longitud del cable integrado en el alimentador, y que nos permite ampliar el área de utilización de nuestra cámara sin depender tanto de la posición de los enchufes.

Si nos centramos ahora en la cámara, podemos decir que llama poderosísimamente la atención la zona del objetivo. El diseño en sí de la cámara no muestra una intención de pasar desapercibida, sino más bien revelar claramente su presencia, ya sea para la seguridad de nuestros mayores al saberse "acompañados", como para la inseguridad de los posibles intrusos sabiéndose vigilados.

Es para verte mejor

Como decíamos, el protagonismo absoluto lo tiene la zona del sensor. Este, de ¼ de pulgada se encuentra en una estructura de 15 mm donde se encuentra también la lente.

Las especificaciones no son especialmente espectaculares, con valores de F:2,8 f:3,85 mm, resolución VGA y un campo de visión de 64º. Pero un poco más adelante hablaremos de todo lo que se puede conseguir con ellas, por el momento nos detenemos en el misterioso anillo negro de casi 50 mm de diámetro que domina todo el panel frontal de la cámara.

En él, además del objetivo, encontramos los tres elementos que entregan toda la potencia a esta NC220. En primer lugar un repertorio de LEDs infrarrojos (que se activarán de manera automática o manual) encargados de dar a la cámara visión nocturna, es decir, de poder funcionar en condiciones de absoluta oscuridad.

Las webcams podrían detectar irregularidades cardíacas

Junto a ellos, y para la modalidad de activación automática, un sensor de luz. Y para finalizar, el micrófono integrado que cumplirá una doble función, por un lado (como es evidente) permitirnos escuchar lo que sucede en la estancia, y por otro activar los protocolos de seguridad desarrollados por TP-Link para este dispositivo y de los que te hablaremos un poco más adelante.

Funcional y adaptable

El último elemento presente en el frontal es el habitual LED bicolor (rojo/verde) informativo del estado de la cámara. Sencillo también el diseño posterior, con la entrada de alimentación, el puerto Ethernet (para conexiones 10/100) y el botón de reset y conexión WPS (junto a su propio LED).

Donde sí se observa un cuidado diseño ha sido a la hora de plantear los escenarios de uso, y pensando en ellos podemos diferenciar dos elementos, el soporte y la cámara.

Ambos se unen mediante una práctica rótula que permite una absoluta libertad de movimiento, de cara a que una vez colocada la NC220, podamos conseguir para ella la orientación deseada.

El soporte, puede servir de apoyo si colocamos la NC220 sobre una superficie o bien podremos anclarlo con tornillos a la pared si necesitamos un plano más cenital.

La app de control

Queríamos probar la última actualización de TP-LINK tpCamera, la aplicación para iOS y Android que TP-LINK ha desarrollado para el acceso y gestión de sus cámaras IP (no olvidemos que ya disponían del modelo NC200), por lo que realizamos todo el proceso de conexión a través de ella y la verdad es que nos ha resultado realmente sencillo y, sobre todo, intuitivo.

Lo primero que debemos hacer es crear una cuenta para registrarnos en el servicio “cloud” de TP-LINK, y para ello sólo necesitamos incluir nuestra dirección de correo y la contraseña que queramos utilizar.

Después, eso sí, debemos conectar la cámara a nuestro router mediante el cable Ethernet incluido y dejar que la App la localice para vincularla con la cuenta que acabamos de crear.

Esta es una de las cosas que más nos ha gustado del software tpCamera, el asistente para la conexión inicial viene completamente ilustrado con imágenes que nos ayudan a no cometer ningún error durante el proceso.

Además, podemos establecer un nombre para nuestra cámara. Así si, por ejemplo, tenemos una NC220 para controlar el acceso a nuestra casa y otra en la habitación de nuestros hijos, prodemos renombrarlas para facilitarnos después un acceso más rápido y sencillo a la estancia que queremos ver en cada momento.

Hay que prestar atención durante este proceso si queremos utilizar la cámara de manera inalámbrica. Es decir, si necesitamos evitar la obligación de tenerla conectada mediante el cable de red a nuestro router (algo que limitaría mucho su movilidad), pues tendremos que seleccionar la red WiFi a la que la conectaremos e introducir la contraseña.

Si no lo hacemos, en el momento que desconectemos el cable de red, perderemos la comunicación con la cámara y tendremos que repetir este proceso.

Cámara de día / cámara de noche

Una vez conectada y configurada, llega el momento que más nos interesa, y es el de probar la calidad que puede ofrecernos la TP-LINK NC220 bajo diferentes condiciones de uso.

Para no forzar mucho empezamos por lo más fácil, accediendo desde un tablet conectado a la misma red WiFi que la cámara y con suficiente luz ambiental como para que podamos ver con claridad con cualquier otra cámara.

No son muchas las sorpresas, la tasa de refresco es más que aceptable y aunque, como dijimos antes, el sensor no es PRO, también se distingue con perfecta claridad cada detalle.

Tanto que incluso, ahora que tanta gente estudia o trabaja lejos de su familia, podrían montar la cámara de modo que pudieran compartir con su familia o amigos cómo es el lugar al que se han desplazado.

Para esta última función, igual que sucedería si tuvieramos la cámara en nuestra casa y quisiéramos conectarnos nosotros a ella para asegurarnos de que todo está como debería, tendremos que utilizar el acceso “exterior”.

Podemos acceder a nuestra NC220 desde cualquier lugar del planeta en el que contemos con conexión a Internet, ya sea mediante WiFi o mediante 3G o 4G. Durante nuestra prueba utilizamos una conexión 3G y si bien los resultados no fueron todo lo satisfactorios que esperábamos, es cierto que aquí dependemos de lo que ofrezca nuestro operador más que de la cámara en sí.

Por ese motivo repetimos conectándonos en esta ocasión a la red WiFi del establecimiento donde nos encontrábamos y acercamos los resultados a los obtenidos en la misma red local.

Optimiza tu WiFi con TP-LINK RE450

Pero la verdadera prueba de fuego es la calidad de imagen en condiciones de absoluta oscuridad. Desde TP-LINK nos aseguraban que no existía la trampa de “bajas condiciones de luminosidad”, sino que la afirmación es literal 100% a oscuras. Y así nos decidimos a probar esta NC220. 

¡Luces fuera!

Situamos la cámara al principio de un pasillo y a una distancia aproximada de cinco metros colocamos la caja de la cámara (de unos 13 cm de anchura x 20 de altura) como elemento a observar.

Sobra decir que cuando uno compra esta cámara no lo hace para vigilar la caja, pero hemos considerado oportuno hacer la prueba con un objeto no demasiado voluminoso, pues si somos capaces de verla, nos aseguramos poder ver desde nuestras mascotas hasta cualquier cuerpo de mayor tamaño.

Para que puedas hacerte una idea del trabajo que realizan los 6 diodos de infrarrojos de la NC220 hemos tomado una captura de pantalla de lo que ve la cámara en modo diurno (con la visión nocturna apagada) y a continuación, otra una vez que activamos el modo noche.

Los resultados no dejan lugar a la duda, y como prometen sus especificaciones, la oscuridad absoluta no es ningún impedimento para que la TP-LINK NC220 cumpla a la perfección su cometido de vigilancia.

Todas estas funciones están disponibles a través de la App tpCamera, pero además disponemos de un completo sistema de gestión web que añade varias prácticas utilidades que disparan la funcionalidad de la NC220.

Siempre seguros

El hecho de tener una cámara de vigilancia no nos convierte (o no debería convertirnos) en esclavos del teléfono y hacer que estemos cada minuto comprobando si todo sigue como lo dejamos, así que esperábamos alguna solución del conjunto hardware/software.

Como contábamos al principio, la NC220 cuenta con un micrófono integrado. Esto, además de permitirnos escuchar en cualquier momento todos los sonidos que se dan en la estancia donde la hayamos colocado (golpes o manipulaciones en nuestras puertas, rotura de ventanas o lloros de nuestros bebes), también puede ser utilizado para disparar alarmas cuando algo se sale de lo normal.

A través del sistema de gestión basado en web de TP-LINK, tenemos dos opciones, que pueden activarse de manera simultánea. Por un lado, el detector de movimiento, con el que la cámara analiza en todo momento el entorno (completo o el área que hayamos seleccionado) y activa un aviso cuando cambia.

Esto se produce cuando algo o alguien está donde no debería de estar.

La otra opción es la detección de sonido, en la que establecemos un umbral sónico, es decir, determinamos hasta qué volumen toleramos sonidos en la estancia de la cámara y en el momento en que algún sonido supere ese umbral se activará, igualmente, un aviso.

También estarás pensando que está muy bien que la cámara se entere de que hay sonidos o movimientos, pero lo que a ti te interesa es enterarte tú. La solución no podía ser más sencilla. Cuando se activan los avisos que mencionábamos anteriormente, la NC220 toma automáticamente una foto de su campo de visión.

También a través del sistema de gestión web, podemos definir bien un servidor FTP, bien una cuenta de correo electrónico, en los que recibiremos de forma instantánea dicha imagen, y con este aviso podremos iniciar la grabación de vídeo en remoto desde nuestra App tpCamera y ponernos en contacto con policía o emergencias si la situación lo requiriera.

Funciones adicionales

Hasta aquí, reconocemos que la TP-LINK NC220 cumple con todo lo prometido en lo que a las funciones de cámara IP se refiere. Pero no podemos terminar sin mencionar el modo “extensor WiFi” que ofrece a modo de bonus o función extra.

Como ya sabrás, un extensor WiFi recoge la señal de tu router y la repite para ampliar la zona de cobertura, y así mejorar la calidad de nuestra conexión o aumentar las zonas de nuestra casa o negocio donde dispondremos de ella.

Para activar esta función tendremos, nuevamente, que acceder al sistema de gestión de la cámara desde nuestro navegador. Y una vez allí, además de habilitarlo, estableceremos sus características, teniendo la opción de mantener los mismos datos de nuestra conexión habitual o de crear una nueva “subred” con datos de acceso completamente diferentes, tanto en SSID, como en cifrados y contraseñas.

Sobre el rendimiento, si bien no puede compararse con dispositivos dedicados del propio fabricante como el Extensor de Cobertura WiFi AC1750 RE450 que analizamos hace unas semanas, sí hay que decir en su favor que la estabilidad de la conexión está asegurada.

Conclusión

En condiciones normales, la NC220 cumple perfectamente su cometido. Presenta una buena calidad de imagen, limitada eso sí por la baja resolución ofrecida por el sensor VGA.

Pero su gran baza llega cuando cae la noche o cerramos nuestro negocio y la oscuridad lo domina todo. Es aquí cuando vemos que se trata de un producto de primera línea con una visión nocturna extraordinaria y capaz de verlo todo.

Tanto la configuración inicial como el acceso posterior están muy bien resueltos gracias a la App tpCamera y si necesitamos funciones adicionales, como los avisos de detección de sonido y movimiento, o el extensor WiFi, tenemos a nuestra disposición el sistema de gestión web.

Por 59,99 € se postula como uno de los regalos más interesantes de la campaña navideña, especialmente para todos los que hacemos nuestro el viejo dicho de “más vale prevenir”.

Computerhoy.com para TP-LINK

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