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¿Es posible comprar móviles libres de "minerales de sangre"?

Minerales de Sangre en móviles
Fairphone / Flickr

26/12/2019 - 10:46

El proceso productivo de los teléfonos éticos, que excluye el tantalio y el coltán, se basa en una extracción de materiales legal, sostenible y respetuosa con los derechos laborales de los trabajadores

Diamantes de sangre, la conocida película protagonizada por Leonardo DiCaprio y Jennifer Connelly, llevó a la gran pantalla una práctica que, para el perjuicio de ciertas zonas del planeta, especialmente el continente africano, acumula una larga trayectoria. Se trata de la obtención de esas u otras piedras preciosas en áreas que se encuentran en conflicto y/o que se lleva a cabo sin respetar los derechos laborales de los trabajadores.

Aunque esas actividades contravienen las leyes de la inmensa mayoría de los países, y son condenadas por la práctica totalidad de los gobiernos, lamentablemente, aún existen.

¿Qué son los 'minerales de sangre'?

Pero ese fenómeno no sólo ocurre con las piedras preciosas. A ellas se unen los denominados 'minerales de sangre': el estaño, el tungsteno o wolframio, el tantalio -que se extrae del coltán- y el oro. Son igualmente conocidos como 'minerales en conflicto' o 3TG por sus siglas en inglés: tantalum, tin, tungsten y gold.

El coltán o el tantalio, poco frecuentes

Una de las claves de esos minerales es que resultan difíciles de encontrar, así como que se encuentran en pocos países. Es el caso de la República Democrática del Congo (RDC), que concentra las mayores reservas de tantalio del planeta. Del mismo modo, junto a Uganda y Ruanda, acapara un porcentaje notable del coltán que existe en el mundo.

De hecho, este último fue la causa real de la guerra de coltán, que inició este último país a finales de los 90 al invadir la RDC con la excusa de proteger a la población tutsi, aunque, en realidad, el objetivo era controlar las minas congoleñas. Ello sucedió, pasando esas áreas a dominio ruandés y ugandés hasta el día de hoy.

Los móviles con 'minerales de sangre'

Así que, mientras el tantalio es clave para fabricar los microprocesadores y las lentes de las cámaras que llevan instaladas los móviles, el coltán sirve para montar finos condensadores de gran fiabilidad y resistencia energética. Por supuesto, no toda la extracción se realiza de forma ilegal, pero sí una mayoría de la misma, según denuncian las ONG.

¿Es posible comprar móviles libres de 'minerales de sangre'?

La respuesta es afirmativa: existen en el mercado 'teléfonos limpios' de estos materiales desde 2013. Con los principales fabricantes cada vez más concienciados de una necesidad de cambio, la demanda va en aumento y es una cuestión de tiempo -los 'minerales de sangre' se agotarán- que el conjunto del sector siga sus pasos.

Además, a partir del 1 de enero del año 2021, los controles sobre la entrada de esas materias primas en la Unión Europea serán más estrictos.

A la labor de las autoridades se une el cambio de mentalidad en la sociedad. De este modo, el 73% de los españoles afirma que valora aspectos éticos y ecológicos al tomar sus decisiones sobre consumo, según un estudio elaborado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) en colaboración con el foro Nueva Economía e Innovación Social (NESI).

Móviles éticos
Fairphone / Flickr

Los móviles éticos

Ante tal panorama, ya hay fabricantes de teléfonos que comercializan móviles éticos, terminales cuyo proceso de producción excluye el tantalio y el coltán, basándose en una extracción de materiales legal, sostenible y respetuosa con los derechos laborales de los trabajadores

Ventajas de los móviles éticos

Este tipo de teléfonos provocan menor impacto ambiental reduciendo la huella ecológica. Para que lo compruebes por ti mismo, suelen llevar adjunto un mapa de procedencia con información sobre el origen de las piezas que los conforman y garantizando que vienen de zonas en las que se respetan los derechos laborales.

Asimismo, los móviles éticos tienen una vida útil mayor -duran cinco años de media, frente a los 18 meses de los smartphones ordinarios-; se desmontan en módulos - la pantalla, el conector de audio, la batería...- permitiendo que cada usuario pueda reparar el teléfono sin necesidad de recurrir a la compañía fabricante; presentan precios asequibles; y cuentan con prestaciones similares o mejores a las que plantean terminales de su misma gama.