Desde ayer, Estados Unidos ya no tiene direcciones IP libres

Desde ayer, Estados Unidos ya no tiene direcciones IPv4 libres.

Por primera vez en 30 años, si eres una empresa o un proveedor de Internet norteamericano que necesita una dirección IPv4 para conectarse a Internet, vas a tener que ponerte en una cola, sentarte y esperar a ver si el Registro Americano para los Números de Internet (ARIN) te consigue una. Algo que, ahora mismo, no puede asegurar.

En efecto, las direcciones IPv4 se han agotado en América. La única solución es esperar a ver si el resto de oficinas de registro zonales les "presta" algunas que tengan libres, o bien invitar a los solicitantes a que den el salto a IPv6, un proceso que va más lento de lo previsto.

La dirección IP es el sistema utilizado para identificar de forma inequívoca a los usuarios de Internet. Todo aquel que se conecta a la Gran Red (router, smartphones, ordenadores, dominios, webs, etc.) dispone de una dirección IP única que lo identifica. Estoy es muy importante para saber a dónde tienes que enviar o recibir datos, pero también para rastrear delitos y actividades.

Cuando el protocolo IPv4 se ideó en los años 90, se decidió utilizar direcciones de 32 bits formadas por cuatro números con un rango de 0 a 255. Por ejemplo, una dirección IP válida es 12.43.124.002. Bastan unos conocimientos básicos de estadística para calcular que, con cuatro números de 0 a 255, podemos obtener aproximadamente 4295 millones de combinaciones. En los años 90, cuando Internet estaba en su infancia, se pensó que se tardarian décadas, incluso un siglo, en alcanzar dicha cifra. Pero Internet ha crecido de forma vertiginosa en número de usuarios, dispositivos conectados y webs creadas.

En 2011, apenas 20 años después de su aprobación, la IANA, el organismo que gestiona las direcciones IP a nivel global, anunció que se habían agotado las IPv4 gratuitas. A partir de eso momento las cinco oficinas de registro zonales tendrían que sobrevivir con las IPv4 que ya estaban repartidas.

Ayer 1 de julio la oficina americana, ARIN, anunció que había agotado sus direcciones IPv4 asignadas, activando el protocolo Unmet Request Policy, que básicamente consiste en poner a los solicitantes en una cola y pedir direcciones IPv4 a las otras oficinas locales que aún tienen libres, sin garantías de cuántas o cuándo las van a recibir:

Por supuesto, el agotamiento de las direcciones IPv4 no ha pillado a nadie por sorpresa. Es algo que ya se sabía desde hace años y hace tiempo que existen varios protocolos alternativos, siendo el más extendido, IPv6. Emplea ocho números de cuatro dígitos pero ahora son hexadecimales, es decir, pueden contener letras. El resultado es que con IPv6 se pueden obtener 340 sextillones de combinaciones, o lo que es lo mismo, 340.282.366.920.938.463.463.374.607.431.768.211.456. Esto si que tardará en agotarse...

IPv6 está disponible desde hace años, pero hay que adaptar el software, y a los proveedores de Internet y otras empresas que trabajan con direcciones IP les está costando hacerlo. Según Google apenas el 7% de sus usuarios emplean el protocolo IPv6.

A medida que las direcciones IPv4 se van agotando, el salto al nuevo protocolo IPv6 se convierte en una obligación. A partir de hoy, algunas empresas y proveedores de Internet americanos se van a dar cuenta por las malas...

[Fuente: NBC]