La compra de Waze por Google bajo la lupa de las autoridades

Google compra Waze

Si tienes todo el dinero del mundo, la forma más rápida de asentarte en un nuevo segmento de mercado consiste en comprar las empresas que despuntan en un determinado aspecto. Las asimilas en tu estructura y así te ahorras el tiempo de desarrollo para conseguir los objetivos que dicha compañía ya ha alcanzado. Es una táctica habitual usada por Google, Microsoft, Facebook, y todas las grandes empresas de Internet, con dinero suficiente para comprar países enteros. Pero existen leyes que frenan la compra indiscriminada, para mantener la competencia en sectores críticos como la telefonía, la luz, el mercado de coches, etc. Es precisamente a la autoridad de la competencia americana a quien debe rendir cuentas Google tras la compra de Waze.

El pasado 11 de junio Google adquirió Waze, una empresa israelí con 50 millones de usuarios en todo el mundo gracias a su práctico servicio de información de tráfico e incidencias en carretera. Un servicio que es mantenido por los propios conductores, pues informan desde su móvil con la app de Waze cuando observan algún tipo de problema en la carretera. 

Es una información muy interesante para los servicios de mapas que hay en la Red, por eso tanto Apple como Facebook y Google habían mostrado su interés en adquirir Waze. Finalmente ha sido Google la que se ha llevado el gato al agua, previo desembolso de 1300 millones de dólares, además de permitir que Waze siga operando desde Israel. Una jugada maestra, porque si Google Maps ya es el servicio de mapas más popular, la integración de Waze reforzaría su posición dominante. Es por eso que la Comisión Federal del Comercio americana (FTC) ha decidido investigar la compra, para estudiar si vulnera las leyes de la competencia. Si encuentra alguna dificultad podría ocurrir cualquier cosa, desde impedir la compra a poner algún tipo de limitación, o incluso evitar la integración. Habrá que esperar un tiempo para conocer el veredicto.