El Deportivo cancela un fichaje por un tweet insultante

El Deportivo de la Coruña cancela un fichaje por un tweet insultante

Cuatro palabras. Cuatro simples palabras escritas en un tweet hace casi tres años, cuando sólo tenía 17 años, han motivado el despido del jugador del Deportivo de la Coruña Julio Rey, apenas unas horas después de que el club anunciase su fichaje.

Todo lo que escribimos en las redes sociales, lo bueno y lo malo, lo trivial y lo visceral, es una cadena que colgará de nuestro cuello toda la vida. Aunque lo hayas escrito siendo menor de edad, o lo hayas hecho sin pensar.

Julio Rey es un jugador de fútbol de 20 años que ayer fue fichado por El Deportivo de La Coruña, para jugar en su equipo filial. Se trata de un jugador gallego formado en varios equipos catalanes.

A las pocas horas de su fichaje, salió a la luz un tweet escrito por el jugador en el año 2012, cuando sólo contaba con 17 años, en donde insultaba gravemente a su nuevo club:

despedido por un tweeet

Ese día el Deportivo de La Coruña disputaba un partido contra el Barcelona.

Tras salir a la luz el tweet, Julio Rey borró rápidamente su cuenta de Twitter. Pero en Internet, en las redes sociales, nada desaparece.

El tweet llegó a los oídos del Deportivo, y a las pocas horas anunciaba que había despedido al jugador:

En un comunicado, el club gallego ha explicado su decisión: 

"El Real Club Deportivo, que había anunciado el fichaje de Julio Rey a media tarde después de que el jugador hubiese firmado el contrato que lo vinculaba con la entidad blanquiazul, ha decidido no completar el acuerdo tras analizar los desafortunados comentarios vertidos por el jugador en un perfil personal en las redes sociales años atrás.

El Real Club Deportivo entiende que un jugador merece vestir la camiseta blanquiazul si es un ejemplo de deportividad, respeto por los rivales, compromiso y sentimiento positivo hacia el Dépor, sus colores, su escudo y los valores que la institución representa."

Cómo mejorar la seguridad y privacidad en Twitter

No es la primera vez que alguien pierde su trabajo por un desafortunado tweet. Una modelo perdió un contrato con ​L'Oréal por colgar una foto de una cacería con un antílope muerto a sus pies. Una joven llamaba Cella ha batido algún tipo de récord al ser despedida antes de presentarse el primer día de trabajo, por mofarse de su empleo.

Es una lección que acabaremos aprendiendo por las buenas o por las malas: lo que dices en Twitter, se queda en Twitter... para siempre.