Dimite con una tarta para trabajar en su startup

Mr Cake

No todas las despedidas de un trabajo son tristes y rígidas, sino que pueden ser muy dulces, tal como ha demostrado Chris Holmes, que hasta esta semana trabajaba como oficial de fronteras en el aeropuerto británico de Stansted. Chris, que ha tenido un hijo recientemente, deseaba disfrutar más de su familia y sus hobbies, algo que no podía hacer simultaneando su trabajo en el aeropuerto, bastante exigente, y Mr Cake, su negocio online de creación de tartas personalizadas para eventos y celebraciones, que abrió en 2010.

Por ello, decidió dejar su puesto de trabajo fijo y centrarse en su tienda de venta de pasteles, que él mismo hornea en la cocina de su casa del condado de Cambridgeshire. Pero su dimisión no fué algo común y corriente. En lugar de la típica carta de renuncia a su puesto, horneó un pastel y, sobre su superficie, redactó su misiva de dimisión. En ella explicaba los motivos de su decisión y deseaba lo mejor a sus superiores y compañeros. El pasado martes día 15 cumplió 31 años y envió la tarta a sus jefes para comunicar su baja.

Pero este no era el único plan que tenía Chris con su tarta. En el último párrafo de la carta había escrito un mensaje en el que animaba a todos los que lo vieran a visitar la web de su tienda online, y tenía una idea para dar más publicidad a su startup con ayuda de su cuñado y de Twitter. No estaba seguro de si iba a dar resultado, puesto que la cuenta elegida para dar visibilidad a la tarta sólo contaba con 900 seguidores, pero no se desanimó. Su cuñado publicó un tuit con un enlace a la fotografía de la tarta y el texto "Mi cuñado ha dejado su trabajo a jornada completa de una forma espectacular."

Muy pronto, la foto se extendió por Twitter como la espuma, y saltó a otros medios. Las visitas a la web de Mr Cake se dispararon, varios medios de comunicación británicos le han entrevistado y su correo electrónico se ha llenado de mensajes de ánimo y, por supuesto, de pedidos. Algunos llegaron incluso de Canadá, Suecia o Italia, aunque no va a poder atenderlos, puesto que reparte él mismo las tartas en su coche y sólo puede servirlas en el Reino Unido. Con esta maniobra, Chris ha conseguido tanto dimitir de forma original como hacer publicidad de su negocio gracias a las redes sociales.