El director de la NSA defiende PRISM y otros proyectos espía

El director de la NSA defiende PRISM y otros proyectos espía

El general Keith Alexander, director de la NSA (National Security Agency), se presentó ante el senado este martes, para defender las virtudes de iniciativas tales como el Proyecto PRISM y otros, amparados todos en las medidas justificadas por el Patriot Act.

En su intervención, el general sostuvo que gracias a las herramientas provistas por estas iniciativas, ha sido posible detectar, prevenir y desmantelar 50 planes terroristas en más de 20 países. Más de 10 de dichos planes tenían vínculos en suelo norteamericano.

Dentro de los privilegios otorgados por el Patriot Act, se encuentra la posibilidad de acceder y registrar la metadata de una llamada telefónica. Esto es, quién llama, quién recibe la llamada, y cuándo y dónde fue establecida la comunicación. Sin embargo, es sabido que en algunos casos, agencias gubernamentales extienden las atribuciones otorgadas a la recolección de registros de información comercial y de negocios. Dentro de la intervención se afirmó que la información almacenada es purgada cada cinco años, y que además existen listas detalladas que especifican los controles para definir que la información almacenada cumple con los requisitos para poder ser legalmente conservada, así como listas de información que no puede ser conservada, y que ambos tipos de listas son utilizados frecuentemente para garantizar que todo aquello que se conserve sea legal, útil y necesario.

Sin embargo, resulta que los argumentos legales precisos que justifican la existencia del Proyecto PRISM, que tanto revuelo ha causado en el medio informático están detallados en un memorando secreto de la Oficina de Consejería Legal, que la Casa Blanca se ha rehusado a hacer público desde el mandato Bush.

En torno a qué planes terroristas concretos ha ayudado a detener PRISM y proyectos similares, se citó por ejemplo el plan de un ciudadano Afgano-Americano llamado Najibullah Zazi para plantar explosivos en el metro de Nueva York. Surge sin embargo la muy razonable duda de si casos como ese pudieron haber sido resueltos utilizando medios menos controversiales e intrusivos que los usados por PRISM.

Finalmente, el general Alexander informó que existen aproximadamente 1.000 administradores del sistema en la NSA con posiciones similares a la de Edward Snowden, quien hace poco reveló al mundo la existencia de PRISM, y que, para evitar a futuro fugas de información de ese estilo, la NSA implementará un sistema que requiere la autorización por parte de dos personas para poder descargar información del tipo de la que Snowden filtró a los medios.