Esperanza Aguirre dimite, o la virulencia de las redes sociales

Esperanza Aguirre dimite.

Esperanza Aguirre ha dimitido. Es la noticia más leída durante todo este fin de semana en El País digital. Ha corrido como la pólvora por las redes sociales, a través de Facebook y Twitter.

"En una comparecencia convocada por sorpresa para las dos de la tarde con apenas una hora de antelación, Esperanza Aguirre ha anunciado su renuncia como presidenta de la Comunidad de Madrid". Así comienza la noticia de El País.

Pero, ¡un momento! ¿Presidenta de la Comunidad de Madrid? ¿No lo había dejado ya? ¿No se presentaba a la alcaldía de la capital? En efecto, basta con leer las tres primeras líneas de la noticia para darse cuenta de que algo no cuadra. Un rápido vistazo a la fecha de publicación lo aclara todo: 17 de septiembre de 2012.

Se trata de la noticia que El País publicó hace casi tres años, cuando Esperanza Aguirre dimitió como Presidenta de la Comunidad de Madrid con motivo de su enfermedad. Pero ha sido la más leída este sábado y domingo en El País:

Esperanza Aguirre dimite o la virulencia de las redes sociales

Drag Queens, nativos americanos y mujeres maltratadas, en la manifestación contra Facebook

¿Cómo ha llegado a convertirse una noticia de hace tres años en la más leída del fin del semana? El fenómeno viral de las redes sociales tiene la culpa. Pero más preocupante aún es la tendencia cada vez más acusada de quedarnos en los titulares de las noticias. Alguien ha colgado en Facebook, por diversión o malicia, la dimisión de Esperanza Aguirre de hace tres años, y la inercia ha hecho el resto. Porque tendemos a compartir noticias virales quedándonos con el titular, sin comprobar su contenido o su veracidad.

No es un fenómeno nuevo, aunque sí cada vez más preocupante. Las redes sociales y su obsesión por lo viral y por el trending topic nos hacen quedarnos con el envoltorio, sin profundizar en su contenido ni comprobar las fuentes.

Son tristemente famosos los tweets que hace no mucho anunciaban la muerte de Lina Morgan, de Jackie Chan o del actor que da vida a Antonio Recio en la popular serie "La que se Avecina":

La propia productora tuvo que desmentir la noticia.

Recibimos un tweet: "¡Ha muerto Jackie Chan!", y en lugar de comprobar si es cierto, ya lo hemos enviado a todos nuestros seguidores de Twitter o Facebook.

En otras ocasiones el terremoto lo provoca una información sesgada. Este tweet de hace un mes de una firma financiera en donde se anunciaban pérdidas en Twitter hizo perder a la compañía 7.400 millones de dólares al caer las acciones un 18%, obligando a suspender su cotización en Bolsa:

Después se supo que era una información incompleta, y con el resto de datos financieros la evolución de Twitter no era un desastre, así que nunca habría perdido ese dinero.

Este mismo fin de semana, esta foto ha sido trending topic en Facebook:

Esperanza Aguirre dimite, o el fenómeno viral de las redes sociales

En ella podemos ver cómo un joven le pide matrimonio a su chica... ¡en la boda de otra pareja! Las redes sociales han cargado contra los nuevos prometidos por robarles el protagonismo a los recién casados. Se puede leer en la prensa americana titulares del tipo: "La mayor pesadilla en el día de tu boda". Después se supo que la chica que recibe la petición es hermana de la novia y fue la propia novia la que le pidió a su futuro cuñado que realizase la pedida de mano durante su boda.

Las redes sociales nos están creando el mal hábito de quedarnos en la superficie, de no molestarnos en mirar lo que hay detrás de un titular, o de una fotografía. Y eso es peligroso y preocupante, porque priorizamos informaciones que son mentira, malentendidos, o verdades a medias. Y las aceptamos como si fuesen verdad.

Hace apenas unos días publicábamos esta noticia en ComputerHoy.com: "Nuestro nivel de atención cae por debajo de los peces de colores". Un estudio llevado a cabo por psicólogos para Microsoft indicaba que en 13 años nuestra capacidad de mantenernos concentrados en una única tarea había caido de los 12 a los 8 segundos. Un pez mantiene la atención 9 segundos.

Twitter, Facebook, WhatsApp, la inmediatez del móvil nos ha convertido en una especie multitarea que siempre tiene entre manos varias cosas a la vez, sin profundizar en lo que hacemos. Nos quedamos en los titulares, lo viral, lo inmediato, y pasamos a otra cosa.

Es un mal hábito que nos empobrece como seres inteligentes y racionales que somos. Comparte y retuitea todo lo posible, pero hazlo con cabeza y revisando el contenido. Tus seguidores y las propias redes sociales te lo agradecerán....