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Espiados en... ¿el trabajo? Así nos vigilan las empresas

El móvil es una de las herramientas usada por las empresas para controlar a sus empleados

09/12/2015 - 19:50

Usar la cuenta de correo electrónico del trabajo para enviar y recibir mensajes personales nunca ha sido buena idea pero ahora, al peligro de que tu información personal caiga en manos de los jefes, se han sumado muchos otros. Más que nunca conviene ir con pies de plomo...

El teléfono, tanto personal como de empresa, se ha convertido en un arma de doble filo para muchos empleados, ya que este dispositivo guarda toda la información personal y, en ocasiones, la combina con la información laboral: fotos, mensajes personales, utilización de apps…

Muchas veces resulta imposible que tu móvil de empresa no acabe convirtiéndose, en mayor o menor medida, en tu propio móvil. Por ello, es más que recomendable vigilar con sumo cuidado para qué utilizamos este terminal.

El espionaje en la empresa siempre ha existido de una forma u otra, pero es ahora cuando muchas compañías se apoyan en las nuevas tecnologías para hacerlo de una forma más eficaz y discreta.

Separar la vida personal de la laboral es lo más aconsejable en cualquier caso. Si no, tal vez puedas verte en la misma situación que la trabajadora de una empresa situada en California (EE.UU.), que fue despedida poco después de que se decidiera a desinstalar del teléfono que le habían facilitado sus jefes una aplicación que controlaba sus movimientos durante la jornada laboral y, también, a lo largo de sus periodos de descanso (personales).

La protagonista de este caso en que la empresa controlaba a sus trabajadores fue Myrna Arias, y en aquel momento era ejecutiva de ventas de Intermex. Arias denunció a la empresa por despido improcedente y por, más grave aún, ser espiada durante su tiempo libre.

En el punto de mira

Desde hace años está permitido que las empresas puedan controlar tu email de trabajo, puesto que de alguna manera les pertenece. Eso sí, siempre y cuando te avisen de que pueden hacerlo.

Si no es así, se tratará de una intromisión en tu intimidad, de la misma forma que lo es monitorizar lo que haces en tu tiempo de ocio a través de aplicaciones instaladas en el teléfono de empresa por mucho que este esté destinado únicamente al trabajo.

Pese a que la eclosión de las nuevas tecnologías ha servido para facilitar el trabajo, también ha proporcionado herramientas de “vigilancia” que permiten a las empresas ejercer un mayor control sobre sus empleados.

De lo que no hay duda es que el derecho laboral está cambiando. Ahora ante el empresario se presenta la posibilidad de vigilar los movimientos informáticos de sus empleados casi en todo momento.

Aunque en Europa no está tan extendido el sistema de monitorizar los movimientos de los trabajadores a través de teléfonos móviles de empresa como en Estados Unidos, sí son más habituales localizadores en vehículos que realizan servicios de logística o en coches policiales para saber en todo momento dónde están. Sin embargo, ese sistema de control de ubicación deja de ser efectivo cuando el trabajador desciende del vehículo.

En Estados Unidos, la línea que separa lo privado de lo público está mucho más desdibujada que en la Unión Europea. Un hecho que pone de relevancia esta diferencia entre ambos es que en Europa está a punto de salir un nuevo reglamento que protege aún más los datos privados de las personas.

En España, en concreto, el Código Penal que está a punto de entrar en vigor tiene la intención de endurecer las penas que se recogen en el artículo 197, que hace referencia a los delitos de revelación de secretos. El caso de la trabajadora de California entraría dentro de este artículo.

La tendencia en Europa es avanzar en la protección de datos y en intentar poner coto a la información que existe en los grandes portales.

Tecnología controladora

Sin embargo, es cada vez más común que las compañías se tomen ciertas libertades y que utilicen las nuevas tecnologías para controlar más a sus empleados, dentro y fuera de sus puestos de trabajo y de su horario laboral.

Pero los móviles no son los únicos instrumentos digitales de espionaje a los que tienen que hacer frente los empleados, puesto que las redes sociales se han descubierto como el arma preferida de las empresas para vigilar a sus trabajadores o incluso a sus futuros trabajadores.

No en vano tienes que fijarte mucho en lo que pones en Twitter, Facebook o Instagram, por poner algún ejemplo, puesto que un comentario o una foto un tanto desafortunada podría costarte tu empleo.

No olvides que nada pasa desapercibido en Internet, y menos en las redes sociales que todo lo ven. Entre los “despistes” más comunes que han llegado a costar el despido a más de un trabajador alrededor de todo el mundo figura hacer una broma de mal gusto, una foto inapropiada, realizar un comentario desafortunado sobre la empresa donde se trabaja, escribir con faltas de ortografía o revelar información confidencial.

Estas “meteduras de pata” en poco tiempo se convierten en virales y ya no hay vuelta atrás. Son muchos los ejemplos que han llegado a oídos de los jefes y que han acabado en un despido inminente.

Uno de los más conocidos es el de la mujer estadounidense a la cual se le rescindió el contrato después de su primer día de trabajo en una guardería por publicar un vídeo en Facebook en el que afirmaba que “odiaba estar rodeada de niños”. Por supuesto era una broma, pero sus jefes no la entendieron del mismo modo.

Otro es el protagonizado por Justine Sacco, que perdió su empleo como directora de comunicación de InterActiveCorp después de escribir un tuit que ponía “me voy a África. Espero no pillar el sida. Es broma. ¡Soy blanca!”. Este comentario rápidamente recibió numerosas críticas, debido a su tono racista. Por ello, fue despedida de su empleo.

Es fácil deducir, por tanto, que las empresas no dudan ni un segundo en rescindir su relación laboral con uno de sus empleados, si este pone en peligro la credibilidad de empresa y daña su imagen pública, en especial si se trata de una institución pública. Una muestra de ello es el trabajador de la Casa Blanca que perdió su puesto de trabajo por tuitear información interna. La reputación online es lo primero, e Internet no olvida nada.

La polémica está servida

Este nuevo método de control abre un debate sobre si las empresas están respaldadas por la ley o no para poder espiar a sus trabajadores a través de los correos electrónicos, teléfonos y demás dispositivos.

Hay que tener muy presente cuando se utilicen las herramientas de trabajo que existe el derecho del empresario de verificar que los medios que son facilitados al trabajador y que son propiedad de la empresa, son utilizados en el cumplimento de la prestación laboral, pero también el derecho a la intimidad del trabajador, el cual debe ser respetado dentro del marco de las relaciones laborales.

Un nuevo malware espía tu móvil incluso cuando está apagado

En este ámbito es factible en ocasiones acceder a informaciones que conciernen también a la vida íntima y privada del trabajador El equilibrio entre ambos derechos es muy difícil de establecer, tal y como recoge una sentencia del Tribunal Supremo que señala que “aunque el trabajador tiene derecho al respeto a su intimidad, no puede imponer ese respeto cuando utiliza un medio proporcionado por la empresa en contra de las instrucciones establecidas por esta para su uso y al margen de los controles previstos para esa utilización y para garantizar la permanencia del servicio”.

En otras palabras, si la empresa te ha informado como trabajador que va a existir un control de tu correo electrónico, en principio esta vigilancia estaría permitida.

Así, si utilizas esta herramienta para fines personales, la empresa podría despedirte y estaría protegida por la ley al no haber sido vulnerada tu intimidad, como mínimo en los términos que establece el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

Comunicación

En definitiva, para que tu jefe pueda espiar tu correo electrónico y tu teléfono móvil de empresa es necesario que te haya informado previamente de que puede hacerlo, además de que esta medida de vigilancia esté orientada a mejorar la prestación del servicio para la que fuiste contratado.

Por todo ello, no te lo pienses dos veces, lo más recomendable es que el correo de empresa lo utilices únicamente para cosas relacionadas con el trabajo y el móvil lo apagues cuando finalices tu jornada laboral. Diferencia así tu vida privada.

Cómo saber si tus emails están siendo espiados

Seguro que te suena uno de estos nombres: Yesware, Bananatag o Streak. Son herramientas que sirven para gestionar tu correo corporativo. Son muy famosas porque son muy fáciles de utilizar.

Es tan simple como que incluyen en tu correo una imagen transparente de un píxel que envía una notificación a tus jefes de cuándo has abierto un mail y dónde estabas.

Tu webcam te espía y no lo sabes

Si sospechas que puedes estar siendo controlado así, tranquilo. Existe una extensión para Google Chrome con la que puedes saber quién utiliza los correos para “fisgar”. Es Ugly Email y te advierte de cuáles son los correos de tu bandeja de entrada que están siendo rastreados.

Consejos para proteger tu móvil

Otro de los dispositivos más espiados por los jefes es el móvil de empresa que ponen a disposición de los empleados. Estos son algunos de los trucos más efectivos para que puedas protegerlo de miradas ajenas.

  • Instalar un programa antimalware que detecte y elimine de forma automática el software “malicioso”. 
  • Desinstalar cualquier tipo de aplicación que no hayas descargado tú directamente en el teléfono.
  • Desactivar el GPS del móvil. Ten en cuenta que algunas apps no funcionarán si lo haces. Pero es una forma efectiva de que tu ubicación no sea conocida. 
  • Gestiona tus cuentan con Latch, una herramienta que crea una especie de pestillo digitales para tus identidades online.

Pero para saber cómo protegerte de verdad, primero es necesario que sepas cómo te pueden espiar. Si quieres impedir que localicen tu móvil, existen múltiples apps que sirven para este fin. No en vano, muchos smartphones incluyen ya la opción de bloquearlo en remoto.

Además, la herramienta Cell Tracker ofrece la posibilidad de saber dónde ha estado el móvil y quién lo ha utilizado. Y ojo si sospechas que están espiando tu WhatsApp. Aunque borres las conversaciones de tu cuenta, la aplicación Recover Messages permite recuperar todos los mensajes que hayas escrito.

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