Futuro comisario de tecnología: la culpa es de las famosas

Günter Oettinger famosas

Günter Oettinger es un nombre que debería empezar a sonarnos, dado que en noviembre llegará al puesto de comisario economía digital y sociedad en Europa. El caso es que, después de negarse a retractarse de un comentario, hay quien piensa que quizá no sea la persona más adecuada para el puesto. 

Y es que la que será una de las personas más influyentes en Europa en el mundo de la tecnología opina que la culpa del Celebgate, Fappening o como queramos llamarlo, lo tienen las famosas. Literalmente, su comentario fue: "fueron tontas por hacerse fotografías desnudas".

Estas declaraciones no dejaron a nadie indiferente: "Si alguien, como una famosa, es lo suficientemente tonta como para hacerse una foto desnuda y subirla a Internet, seguramente no puede esperar que la protejamos"

Ya hay quien intenta corregir el Fappening: conoce el Unfappening

"Quiero decir que la estupidez es algo de lo que no puedes salvar a las personas, al menos parcialmente". El mismo Günter Oettinger parece ser la prueba viviente. 

La eurodiputada Julia Reda, del otro PP (Partido Pirata) ha puesto voz a los escandalizados por estas declaraciones: "La persona que va a encargarse de potenciar la confianza en Internet ha desplazado la culpa moral de un delito hacia las víctimas, en lugar de sus autores". 

Sin embargo, hay quien defiende la postura de Oettinger. Hemos recopilado de la red algunos de los mejores argumentos que demostrarían la postura del próximo comisario:

  • "La culpa es de las famosas por tener móvil. Yo no tengo móvil y nunca me verán desnudo". Confiamos en ello.
     
  • "Hacerse fotos desnuda es de guarra, y ese es el castigo del cielo". Concretamente, de la nube, pero nos vale.
     
  • "Las mujeres normales si pueden hacerse alguna foto si la borran luego [...] sin embargo ellas no deberían porque son famosas". Anotad: para ser famoso hay que ser anormal. 
     
  • "Es como dejarse un Ferrari sin el seguro puesto en la calle y luego extrañarse de que nos roben". Es como si te reventaran la cerradura del Ferrari más bien, y luego la policía te culpase a ti. Ya sabes, por tener un Ferrari.