El gobierno neozelandés ha espiado ilegalmente a Kim Dotcom

Gobierno de Nueva Zelanda Kim Dotcom

El Partido Laborista de Nueva Zelanda ha revelado nuevos documentos sobre el espionaje ilegal a Kim Dotcom, requerido por Estados Unidos por supuesta piratería informática. Según Grant Robertson, segundo líder de este partido, los documentos reflejan "una combinación de una conducta extremadamente torpe, una comunicación muy pobre y encubrimiento" por parte de las autoridades de su país. Robertson obtuvo una serie de correos electrónicos y declaraciones juradas presentadas ante el Tribunal Superior de Nueva Zelanda como parte del proceso legal contra Dotcom, y que revelan que la Oficina Gubernamental de Seguridad en las Comunicaciones (GCBS) había espiado ilegalmente a Dotcom y a sus asociados, entre ellos a Bram van der Kolk.

La GCBS se limita a investigar a extranjeros y no residentes que entran en Nueva Zelanda, pero en septiembre de 2012 estalló el escándalo sobre el espionaje ilegal de Megaupload por parte esta institución junto con el FBI en enero de 2012.

Entre las pruebas está la declaración jurada de un funcionario de la GCBS que afirma que el 22 de febrero de 2012 el Ministerio de Inmigración informó a la Agencia contra el Crimen Financiero de la Policía que Dotcom (alemán) y su socio Bram van der Kolk (holandés) eran residentes del país (por lo cual no podían ser investigados).

Ante las acusaciones de este espionaje ilegal, la GCBS aseguró que desconocía que Dotcom y van der Kolk tenían permiso para residir en Nueva Zelanda.

A raíz de esta noticia, el subdirector de la GCBS, Hugh Wolfensohn, ha dimitido. Durante el período en que Dotcom y van der Kolk fueron espiados de manera ilegal (y posteriormente detenidos) desempeñó el puesto de director interino.

Actualmente, Dotcom y sus socios están en libertad condicional a la espera del inicio del juicio de extradición previsto para agosto. La investigación del FBI atribuye a Megaupload haber causado más de 500 millones de dólares (387 millones de euros) en pérdidas a la industria del cine y de la música al transgredir los derechos de autos de compañías y obtener un beneficio de 175 millones de dólares (135 millones de euros).