El Internet de las Cosas, el nuevo objetivo de Qualcomm

Internet de las Cosas objetivo Qualcomm

La conexión sin cables ha revolucionado la forma en la que los seres humanos se comunican, pero ahora la tecnología quiere ir un paso más allá. La industria se prepara para una nueva etapa de crecimiento en la que miles de millones de dispositivos, máquinas y terminales estarán conectados entre sí. Conscientes de ello, el último objetivo de Qualcomm es el Internet de las cosas

Pero no es suficiente que las cosas estén conectadas. Esta conectividad necesita un valor adicional, como por ejemplo una gran variedad de tecnologías inalámbricas (4G LTE, Wi-Fi y Bluetooth) que no sólo sirvan para abarcar esta variedad de dispositivos en línea, sino también para proporcionar nuevas formas de usarlos.

El Internet de las Cosas que propone Qualcomm será lo suficientemente eficaz para poder adaptarlo en necesidades críticas en las que no es posible cometer un error. Por ejemplo, en casos de desastres naturales, coches autónomos, a la hora de controlar un dron o realizar servicios médicos.

Este tipo de experiencias se expandirán cada día más, de la misma forma en que la evolución del LTE ofrecerá cada día más seguridad a los usuarios y, a la vez, el 5G se volverá una realidad. Este salto al 5G no sólo implicará un sato en la velocidad, sino que supondrá una mayor conectividad a nivel de servicio.

Por eso, la compañía propone un futuro conectado a través de los distintos dispositivos que nos rodean, independientemente de si estamos hablando de un televisor, un frigorífico o una lámpara. Estas tecnologías ya representan el 10% de los ingresos de Qualcomm, por lo que no quieren perderlos de vista. 

"Estamos trabajando en la posibilidad de conseguir cobertura en cualquier lado y desarrollar soluciones que garanticen una conectividad a un bajo consumo", ha señalado Eloy Fustero, director de Desarrollo de la compañía.

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Esto significa ampliar los límites de la conectividad, haciendo que todos ellos se comuniquen a través de una plataforma común. En este sentido, los dispositivos ya no son objetos finales, son partes de una red que puede comunicarse y transmitir información entre sí.

Qualcomm Connected Experiences fue pionero en el desarrollo de AllJoyn (ahora parte de AllSeen Alliance), un idioma común de código abierto que aprovecha la potencia de conectividad próxima para ayudarse entre distintas marcas de dispositivos a interactuar unos con otros. 

"En el momento en el que las gamas premium añadan nuevas soluciones, con aplicaciones atractivas, se generará demanda suficiente para desarrollar dispositivos de gama menor", ha señalado Fustero.

Igualmente significa habilitar innovaciones en LTE y Wi-Fi, así como la convergencia de ambas tecnologías en lo que han llamado LTE-WiFi-link. "Siempre que se puedan agregar ambas tecnologías será mejor, ya que no tendremos que depender de una o de otra", ha afirmado el directivo.

El nuevo objetivo del Internet de las Cosas de Qualcomm implica que los dispositivos inteligentes formen parte de nuestro día a día, justo donde nosotros interactuamos con ellos.

Igualmente, también pretenden mejorar la conectividad en aquellos lugares en los que haya una mayor interactuación con los dispositivos con, por ejemplo, una convergencia del espacio radioeléctrico y las Small Cells. Estas últimas son pequeños nodos intermedios de acceso móvil del tamaño de un paquete de tabaco que sirven para mejorar el tráfico.

En definitiva, el Internet de las Cosas cada vez está más cerca.