La píldora para que tus gases huelan a rosas cuesta 10 euros

píldora del pedo perfumado

Desde los albores del mundo, el hombre ha tenido que tolerar el olor a metano de sus semejantes. Mujeres que miraban como sus maridos se inflaban a fabadas temblaban pensando en la noche que les esperaba. Ascensores que se han convertido en escenarios de una catástrofe nuclear. Y todo por culpa de las flatulencias apestosas. Con el objetivo de que la humanidad avanzase en la dirección correcta, llegan las píldoras para perfumar los pedos. 

Durante una comida con sus amigos, un caballero llamado Christian Poncheval sintió la urgente llamada de la naturaleza en su forma más gaseosa, y deseó poder aliviarse sin hacer que sus compañeros de mesa pagaran el precio. No es la primera vez que alguien piensa esto, pero por suerte para nosotros, Christian Poncheval es inventor. 

¿Se sumará Poncheval a la lista de inventores que se hicieron ricos con inventos absurdos?

Después de numerosas investigaciones y, suficientes pruebas de prototipo como para hacer volar un globo aerostático, dió por fin con el ansiado producto: la píldora que perfuma los pedos llegó a ver la luz. 

Muchos programas de televisión francesa ya han hablado de su inventor, y el señor Poncheval está tan contento como parece en la fotografía. No es de extrañar, ya que ahora se ha deshecho de la incómoda sensación de estar lleno de gases.

Hablando en serio (todo lo en serio que el tema permite), la verdad es que la píldora es un invento que tendría que haber llegado antes. Está disponible en versión"olor a rosas" u "olor a chocolate", una promoción especial para Navidad. También se vende por 19,90 como suplemento alimenticio para perros. 

Si os interesa, se pueden comprar aquí por 9,99 euros, que imaginamos se amortizan rápidamente con lo que se ahorra en ambientador.