Reino Unido quiere prohibir los vídeos online de porno duro

Ley antiporno Reino Unido

Reino Unido continúa su particular combate legislativo contra el porno. Hace más de un año, el ex Primer Ministro David Cameron propuso bloquear por defecto el acceso a las webs pornográficas. Ahora, su partido pretende aprobar una ley para prohibir el porno online con escenas de sexo duro no convencional en todo el Reino Unido.

Esta legislación se enmarca dentro de la Ley de Economía Digital, que incluye una serie de medidas que pretenden limitar la piratería en Internet. El problema para los británicos es que no se limita sólo a proteger la propiedad intelectual, sino que da poderes a una comisión para censurar ciertos contenidos en Internet, como las webs con vídeos de porno duro, considerados obscenos.

La primera pregunta que surge al leer el contenido de la ley es: ¿Qué es considerado no convencional u obsceno? Esta calificación depende del Consejo Británico para la Clasificación de las Películas (BBFC), un organismo dependiente del Gobierno. Esta Comisión ya puede censurar escenas o directamente prohibir la distribución de películas porno que no coincidan con sus estándares.

Lo que los conservadores de las islas quiere es hacer extensible a las webs pornográficas la regulación que ya se aplica a la distribución de copias físicas. Si la ley sale adelante, como parece que lo hará, algunas de las más conocidas plataformas de vídeos porno tendrán que clausurar buena parte de sus secciones.

¿Es seguro ver porno en modo incógnito en el navegador?

Entre los contenidos que se enfrentan a la posible censura gubernamental están las escenas en las que se ejerza algún tipo de violencia física, como azotes, mordiscos o latigazos. Y no sólo se queda ahí: la ley británica es tan bizarra como los contenidos que pretende perseguir, llegando a censurar las escenas en las que se produce eyaculación femenina; la masculina es considerada como convencional.

Para más señas sobre lo restrictivo de la ley ya vigente, existe una cláusula conocida como “la ley de los cuatro dedos”, que impide distribuir películas porno en las que cuatro dedos o más sean introducidos por cualquier orificio del cuerpo con fines sexuales.

Como era de esperar, a la industria no le gusta nada la posibilidad de enfrentarse a la censura más conservadora. La Ley de Economía Digital significaría para ellos perder buena parte de su negocio y su audiencia, además de hacer retroceder la libertad en Internet a niveles nunca vistos.

[Fuente: The Guardian]