Reino Unido se suma a países europeos que presionan a Google

Reino Unido se suma a países europeos que presionan a Google

A la luz de los acontecimientos relacionados con PRISM y los proyectos similares que se han descubierto en Europa (Hay reportes de que Francia tiene un proyecto similar a PRISM, y que el gobierno británico intercepta cables transatlánticos), los ciudadanos y sus gobiernos no se encuentran a gusto con la noción de que se dé un mal manejo a su información privada. Hoy, el Reino Unido se suma al grupo de quienes han tomado acción en ese sentido, al ordenar a Google que modifique los términos de su política de privacidad.

La Oficina de Comisionados de la Información emitió un comunicado en el que ordena a la compañía de Mountain View que modifique su política de privacidad de tal manera que sea consistente con las leyes británicas de majeo de datos. La solicitud se da como respuesta a las modificaciones que Google hizo a dicha política el año pasado, uno de cuyos resultados fue la fusión de los términos de privacidad de sus varios productos en un solo documento.

La idea inicial de Google era facilitar la interacción con sus servicios al simplificar la manera como se accede a información relevante a la privacidad de la información manejada, pero la medida fue criticada de manera inmediata.

La Oficina de Comisionados de la Información manifestó que la política actualizada no "provee suficiente información para permitir que los usuarios de los servicios de Google en el Reino Unido entiendan cómo serán usados sus datos en todos los productos de la compañía". A continuación insistió en que Google debe cambiar los términos de su política de privacidad, y hacerla "más informativa para los usuarios individuales del servicio".

En caso de que Google no acate la orden gubernamental de manera inmediata, el Reino Unido podría emprender acciones formales para obligar a que así sea.

La noticia llega en momentos en los que Google está recibiendo presión de todas partes en le Unión Europea. España, Francia y Alemania han expresado preocupaciones similares a las del Reino Unido, y han emprendido acciones de diferentes tipos para obligar a que el gigante de la búsqueda sea más transparente con la manera como utiliza la información de sus usuarios europeos.