Servidores de la BBC, hackeados y puestos a la venta

Servidores de la BBC, hackeados y puestos a la venta

Las grandes instituciones y los grupos mediáticos son el blanco preferido de los hackers. Tanto si buscas prestigio como una rentabilidad económica, hackear los servidores de una compañía como la televisión pública británica, la BBC, te asegura aparecer en todos los noticiarios, además de atraer la atención de posibles compradores de esos datos robados.

Según informa la agencia Reuters, el pasado 25 de diciembre la empresa de seguridad Hold Security LLC detectó una extraña operación en un foro underground. Un hacker ruso que se hace llamar HASH/Rev0lver, ponía a la venta el acceso a servidores de la BBC. Ofrecía pruebas que demostraban dicho acceso.

El asalto se produjo a través de un FTP que la BBC usa para que empleados y usuarios suban vídeos y otros contenidos.

No hay constancia de que el hacker se haya llevado datos, ni qué información ha podido extraer de esos servidores. Pero si abres un resquicio a través de un servidor, aunque sea secundario, un hacker experimentado podría abrirse camino hacia los servidores principales. No resulta difícil imaginar las consecuencias que un acceso ilegal a los servidores de la BBC podría acarrear para la compañía y sus usuarios.

El grupo hacker Ejército Electrónico Sirio ataca a Reuters y a la Casa Blanca 

La BBC tiene 23.000 empleados y se financia con las cuotas anuales que todo hogar británico paga, si quiere ver la cadena. Por tanto, dispone de datos de docenas de millones de personas.

También nos podemos imaginar las consecuencias ocasionadas en el caso de que alguien hubiese tenido acceso anticipado al capítulo del 50 Aniversario de Doctor Who, o a los programas navideños de la BBC, y decidiese distribuirlos por Internet antes de emitirse.

No es la primera vez que la BBC sufre un ataque hacker. Al contrario, ha superado numerosos intentos por parte del grupo Ejército Electrónico Sirio. Según el New York Times, repelió durante cuatro meses los ataques de hackers chinos que obtuvieron las contraseñas de algunos de sus empleados.